18 de junio de 2024
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FIN DE SEMANA

El capitán del Real Madrid lleva varias temporadas coleccionando acciones que rozan la falta de respeto y no ha recibido penalización alguna por ello

La cara B de Sergio Llull, la conflictiva: De su batalla contra el Partizan a la “colleja” en la cancha a Sito Alonso

Sergio Llull, jugador de baloncesto.
Sergio Llull, jugador de baloncesto. / Foto: Real Madrid.
Otra vez, el jugador de baloncesto menorquín del Real Madrid ha vuelto a ocupar las portadas por motivos ajenos al deporte. Sergio Llull protagonizó una criticada acción antideportiva al final de uno de los cuartos en el partido entre el Real Madrid y el UCAM Murcia en el Wizink Center, cuando se acercó a Sito Alonso, entrenador del equipo murciano, y le dio una “colleja” después de un empujón. El encontronazo vino después de una queja de Alonso a los árbitros.

Parecía que aquella batalla campal ante el Partizan en el deplorable partido de cuartos de final iba a ser la última actitud antideportiva de Sergio Llull, el capitán del Real Madrid y jugador internacional con la Selección Española.

El jugador se disculpó a través de su cuenta de Twitter al día siguiente, después de que la Euroliga sancionara duramente al Partizan y no sancionase al Real Madrid, que estaba al borde de la eliminación y consiguió salvar el partido con las dos expulsiones del otro equipo.

Esta vez, el menorquín tuvo la acción a tiempo parado y fuera de la cancha. Al finalizar el cuarto con un tanto del UCAM Murcia, después de un momento tenso entre Sito Alonso, entrenador del equipo murciano, y los árbitros, a los que pidió que revisaran una antideportiva sobre Diagne que acabó en técnica por simulación, Llull se acercó al exentrenador del Barcelona cuando él hablaba con uno de sus deportistas. Sergio le dio un sutil empujón antes de pegarle una “colleja”, acción que quiso reclamarle Sito, pero sus jugadores impidieron que fuera a mayores.

Una antideportiva sin sentido que recuerda mucho al Llull del Partizan

El Real Madrid firmó su quinta victoria consecutiva en la Liga Endesa de los cinco partidos que ha disputado. Cerró el marcador del encuentro con el UCAM Murcia en 106-92, con 14 puntos de diferencia sobre el conjunto de Sito, en una nueva demostración de los de Chus Mateo sobre su trabajo esta temporada.

En una de las acciones del partido, Moussa Diagne intentó bloquear a un jugador del Real Madrid y cayó a la cancha doliéndose de la mandíbula. Sito Alonso reclamó al árbitro, que revisó a través del videoarbitraje lo que había pasado. Y, lejos de pitar la antideportiva que reclamaba el ex del Barça sobre Diagne, el árbitro determinó que, en realidad, la falta había sido de Moussa e impuso técnica por simulación. Sito no se lo tomó bien, y, a tres décimas del fin del cuarto, les pidió a sus jugadores del banquillo que se retiraran a los vestuarios. El UCAM Murcia ha explicado después que la decisión del técnico vino porque ya había un jugador del Real Madrid en el túnel de vestuarios.

En ese mismo cuarto, al pitido final, cuando Sito Alonso hablaba con uno de sus jugadores en la cancha, Sergio Llull se acercó y, después de darle un ligero empujón, le dio varias collejas y se marchó hacia el vestuario. Sito intentó seguirle para pedirle explicaciones, pero los jugadores del UCAM Murcia se lo impidieron, evitando que la acción fuera a más.

Una nueva acción impune para el capitán Sergio Llull

Y, de nuevo, el jugador del Real Madrid se fue sin sanción alguna. Una historia que recuerda mucho a la de la bochornosa batalla campal contra el Partizan, donde la máxima réplica que se llevó el jugador fue la sanción por la durísima entrada. Después, una disculpa pública y una victoria muy condicionada por las dos expulsiones que sufrió el Partizan. Del 0-2 que estuvo a punto de eliminar al Real Madrid, a remontar en cuartos.

La batalla campal que se desató en el Partizan - Real Madrid en la Euroliga.

Aquella noche, con el Partizan dominando cómodamente el marcador, la acción de Llull desató una batalla nunca vista en una Euroliga, un ejemplo bochornoso de algo que, como el propio Sergio admitió después, no debería ocurrir nunca en una cancha de baloncesto ni en ningún escenario deportivo. Aunque, a pesar de que Llull desató el desastre, la acción más comentada fue la llave del jugador del Partizan, Guerschon Yabusele, al jugador del Real Madrid Dante Exum.

“Lo de anoche no debe ocurrir nunca en una cancha de baloncesto”, explicó el capitán blanco en su Twitter al día siguiente, ya con los nervios calmados. “Asumo mi responsabilidad por esa dura falta que desencadenó el desastre posterior. Mis disculpas a todos los aficionados al baloncesto”.

En el partido contra el UCAM Murcia, el propio Sito Alonso evitó dar explicaciones sobre el incidente con Sergio Llull, más allá de recalcar que respeta mucho al jugador de la absoluta. Pero el historial de Llull ya va dando de qué hablar y el deporte no es lugar para las faltas de respeto. El capitán del Real Madrid ha vuelto a ser protagonista con el feo gesto y, esta vez, no ha habido disculpas.

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