28 de noviembre de 2021
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FIN DE SEMANA

La catalana se convirtió este domingo en la primera mujer española en vencer en este torneo americano tras derrotar en una increíble final a Azarenka

El largo camino de la tenista Paula Badosa: De superar la depresión a hacer historia en el Indian Wells

Paula Badosa besando el trofeo de campeona de Indian Wells.
Paula Badosa besando el trofeo de campeona de Indian Wells.
Tras la conquista más importante en la carrera de Badosa se esconde la confirmación de un aviso. Con 23 años, la catalana está firmando su consagración en el tenis: ha conseguido vencer a la número uno del mundo, su primer título WTA, y sus primeros cuartos de final de Grand Slam. Tras vencer en uno de los trofeos más importantes del circuito, Indian Wells, se ha metido de lleno en la zona alta del ranking WTA, como la número trece. Así ha sido la vida de la tenista que derrotó a la depresión.

Paula Badosa está firmando una temporada espectacular. A sus 23 años, la catalana está haciendo números que permiten pensar que estamos ante una de las jugadoras del futuro. Ya en el Masters 1.000 de Madrid alcanzó las 'semis' y este domingo se ha convertido en la primera española en ganar en Indian Wells. Su objetivo a corto plazo es estar entre las 10 mejores raquetas del mundo el próximo año y, de momento, va por el buen camino.

Nacida en Nueva York en 1997, Badosa llegó al tenis nacional como un soplo de aire fresco. En su infancia descubrió el tenis casi por casualidad, pero en poco tiempo se enamoró del mundo de la raqueta y demostró tener cualidades para llegar muy alto. Tan altas eran las expectativas que generaba con su juego que, tras ganar el torneo ITF de San Jorge, con tan solo dieciséis años, fue llamada por Conchita Martín para formar parte del equipo nacional de la Copa Federación. Era 2014 y lo mejor aún estaba por llegar. Un año más tarde, llegaría la confirmación de que la tenista afincada en Girona estaba llamada a ser una de las futuras estrellas del tenis nacional.

En 2015, se convirtió en campeona de Roland Garros en categoría júnior, el mismo año en el que debutaría como profesional en el circuito WTA, donde consiguió llegar a la tercera ronda del Masters de Miami. Su tenis iba creciendo, las expectativas eran cada vez mayores, y sus éxitos también, convirtiéndose en 2017 en campeona de España tras derrotar en la final a Carla Suárez.

Sin embargo, algo cambió. La propia tenista explicó en Marca: "Tenía talento, pero no estaba preparada para lo que la gente esperaba ni para la presión que se me puso encima". La depresión se cruzó en su camino, lo que la obligó a dejar el tenis en un segundo plano.

 "La depresión vino a causa de no hacer bien las cosas, tenía mucha presión y ansiedad, me vinieron muchos miedos porque veía que no cumplía las expectativas. Hay que contarlo para normalizar las cosas. No tenía ganas de ir a una pista y menos de competir, pero también me afectó en mi vida personal. No quería salir de casa ni tenía ganas de hacer nada", contó.

En ese momento, decidió fijarse en sus dos ídolos, NadalSharapova, para tratar de entender qué le sucedía y cómo salir de ese momento tan duro en el que se encontraba. Dos palabras fueron claves: escuchar y humildad. Volver a disfrutar y ser feliz con lo que hacía fue la llave de ese pozo tan oscuro.

Paula Badosa, una promesa hecha realidad

Paula Badosa.

Fueron meses muy duros, durante los que Badosa tuvo que luchar contra sus propios fantasmas para volver a sonreír. Pero lo hizo, y el talento no había desaparecido. Poco a poco, se quitó los miedos y la presión de encima. Empezó desde abajo, desde los torneos ITF hasta lo más alto. En un par de años, sumó cinco nuevos títulos ITF a su palmarés para, año a año, ir escalando puestos en el ranking de la WTA hasta llegar a 2021. Ahora, a sus 23 años, ha encontrado la estabilidad que necesitaba y está firmando el mejor año de su carrera profesional.

Badosa, una joven promesa que lo tenía todo para triunfar, se encontró inmersa en una depresión a la que, a base de esfuerzo y aprendizaje, ha vencido mostrando de nuevo su sonrisa y disfrutando de lo que más le gusta: el tenis. Y así lo ha demostrado en Indian Wells, en una temporada que supone su despegue deportivo. La española está imparable y vuelve a ser feliz jugando al tenis. Su techo sólo lo conoceremos con el tiempo.

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