19 de mayo de 2024
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FIN DE SEMANA

La artista gallega encarna en la serie 'Las Hermanas de Manolete' a 'Lupe Sino', tía de Silvia Bronchalo, expareja del actor y madre de Daniel Sancho

Ana Turpin, actriz: "Trabajé con Rodolfo Sancho en 'Amar en tiempos Revueltos' y es una persona maravillosa"

El Cierre Digital en La actriz Ana Turpin.
La actriz Ana Turpin.
La actriz Ana Turpin lleva 24 años en el mundo de la interpretación. A lo largo de su prolífica carrera ha trabajado en series como ‘La Señora’ o ‘Amar en tiempos revueltos’, donde coincidió con actores como Rodolfo Sancho. La artista se ha puesto en la piel de una científica en la exitosa representación teatral ‘Robots’ y también actua en la obra ‘Las Hermanas de Manolete' interpretando a Lupe Sino, tía de Silvia Bronchalo, madre de Daniel Sancho. Charlamos con ella en elcierredigital.com.

La actriz Ana Turpin lleva 24 años en el mundo de la interpretación. Y ha triunfado en varias obras teatrales y series televisivas. Su relación con Rodolfo Sancho, el papel de la mujer en el mundo de la interpretación, el intrusismo laboral o sus inicios como gemóloga han sido algunos de los temas de los que hemos hablado con ella en elcierredigital.com.

- Acabas de finalizar 'Robots' en Teatros del Canal...

- La verdad es que ha sido una producción enorme y hemos estado en la Sala Verde de los Teatros del Canal ocho actores juntos. Ha sido una obra que ha funcionado muy bien con el público. Hemos sido un piña y, además, un trabajo muy coral, con una buena relación y comunicación entre compañeros, sino hubiera sido imposible. 

-Esta representación está dirigida por Gabriel Olivares, pero estás también con él en 'Las hermanas de Manolete'...

- Sí, esta es la tercera obra. Hicimos antes otra que se llamaba 'El Premio' y, justo después, llegaron 'Las hermanas de Manolete', que nos ha dado muchísimas alegrías, con un texto de Alicia Montesquieu, quien nos acompaña también ya que aparte de ser la dramaturga es una de las actrices.

-Qué tal les va con el mítico torero Manolete...

-Pues es ya el tercer año y seguimos teniendo bolos, seguimos teniendo recorrido. Lo que cuenta está basado en hechos reales, porque todo el mundo conoce la figura de Manolete pero no conocen lo que pasó con esas mujeres que rodearon su vida...es tremendo, yo, por ejemplo, interpreto a 'Lupe Sino' que era su gran amor [de nombre real Antonita Bronchalo Lopesino, tía de Silvia Bronchalo, madre de Daniel Sancho].  

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Imagen de Ana Turpin durante su visita al podcast 'La Llave del Cierre'

- Antes de ser actriz, te formaste en el campo de la gemología...

-Yo soy gallega y allí mi padre tenía unos amigos que eran joyeros y que tenían talleres de fabricación. Recuerdo de niña ver sus tiendas, lo que traían...y ese brillo a mi me llamaba la atención. Fue por ello que decidí estudiar todo por relacionado con la joyería. Y estudié gemología, diseño de joyas, fabricación de joyería, alta joyería, técnicas de microfusión, desmaltar fuegos, etc, es decir, quise abarcarlo todo... y lo estudié todo lo referido a las joyas.

-Entonces, ¿cómo llegó a la interpretación?

-Una vez terminé la carrera, trabajé también en una agencia y hacía publicidad. Los directores y realizadores con los que trabajaba se pensaban que yo era actriz y, entonces, me dijeron: "Ana, ¿te gustaría que te mandásemos a una prueba para una obra y vemos qué pasa?..." Yo entonces estaba trabajando también  como profesora de fabricación de joyas y pensé: "¿Qué hago?". Y entonces me dije: "Voy a intentarlo y si no me gusta pues me lo quito ya de la cabeza y sigo con mis joyas". Pero dió la casualidad...y hasta ahora.

Yo siempre digo que la profesión me eligió a mi y es una profesión muy dura, donde a la gente le cuesta mucho trabajar. Y ya llevo 24 años trabajando sin parar y viviendo de mi trabajo. Eso para mí es el éxito en esta profesión. Y también creo que los actores nunca pueden parar de formarse, es fundamental, en el momento en el que paras de formarte, yo creo que, de alguna manera, mueres como actor. 

-Este año finalizaba la serie 'Amar es para siempre' que fue uno de sus primeros trabajos y donde coincidiste con Rodolfo Sancho. ¿Es  tan 'altivo' o 'prepotente', como diversos medios de comunicación tildan?, ¿Qué tal le fue trabajar con él?

- Rodolfo es maravilloso y lo que está viviendo es algo tan terrible que yo creo que la gente tiene que tener mucho respeto hacia él. Deben de dejar espacio para que esa familia pueda gestionar algo tan terrible. Rodolfo es una maravillosa persona, un profesional increíble y un compañero maravilloso. Y yo creo que estamos siempre con opiniones y opinando de los demás y tenemos que parar ya eso. En este caso no sabemos lo que está pasando por su cabeza y tenemos que pensar cómo reaccionaríamos nosotros ante esa circunstancia.

Yo creo que hasta que no te pasa es muy difícil realmente saber cómo vas a reaccionar. Y creo que tacharle de altivo en un momento así, donde estará destrozado, me parece muy cruel porque hay que respetarle y hay que apoyarle. 

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Rodolfo Sancho y Ana Turpin durante su paso por 'Amar en tiempos revueltos'

-Ese trabajo supuso un punto de inflexión en su carrera

-Sí, ha sido una de las series más longevas de la televisión española. Por ahí han pasado muchísimos actores. Creo que el 80 por ciento de la profesión. Tenía un principio y tenía un final, es decir, no iba a continuar. Desde la primera temporada, los personajes y la trama política estaban muy bien construidos, porque tenían un arco perfecto de lo que se iba a contar.

A mí lo que más me gustaba de esa serie es que era muy variopinta en sus posicionamientos. Por ejemplo, mi personaje tenía un hermano que era falangista, mientras que yo era más roja, digamos. Por otra parte, mi hermano pequeño en la serie era homosexual... y entonces cada uno defendía lo que sentía y se pensaba que era lo mejor.

Independientemente de lo que uno piense, yo no creo tanto ni en las derechas ni en las izquierdas, creo en el respeto y en la convivencia. Y tenemos que hacer un esfuerzo todos para convivir siendo muy diferentes, porque cada vez vamos a ser más diferentes. Y eso es maravilloso, es como querer que el campo solamente tenga margaritas. Y no, tiene que tener todos los colores, todas las flores... y eso es lo más maravilloso.

-Otra de las series que tú ha protagonizado ha sido 'La Señora'. También coincidiste de nuevo con Rodolfo Sancho y con Adriana Ugarte. En esa serie aparecían muchas escenas de cama. Como actriz, ¿cómo gestiona y cómo se preparan para ello?

- Al final, esos momentos no son nada, lo que se ve no tiene nada que ver con cómo son realmente. Todo es muy técnico, porque claro, date cuenta que tú estás grabando y hay cámaras, hay director, ahí está el de sonido, está el de fotografía, en definitiva, estás rodeada de gente. Entonces se planifica y se planea, es como una coreografía. Vamos a hacer esto, te cojo de aquí, no sé qué, no sé cuánto...

En ese momento tratas de meterte en el personaje y darle lo que tiene que tener, pero es más técnico que emocional. Después lo vemos y decimos qué bonito, qué emocionante. Esa es la magia, porque yo creo que nuestro trabajo como actores es hacer natural lo artificial, porque realmente son muchas veces trabajos muy técnicos, de cosas técnicas, y lo importante es que quede natural. 

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Otra instantánea de Ana Turpin durante su paso por el podcast 'La llave del Cierre'

-¿Tiene algún método particular para actuar?

- Mira, para llorar, por ejemplo, algo que llama mucho la atención al público, cuando tú estás estudiando un personaje no es una cosa mecánica que digas lloro aquí y  'pum'... y se cae la lágrima. No, no funciona así. Es más bien un proceso en el que te vas metiendo en la historia del personaje, vas conociendo lo que le pasa y por dónde va transitando. Y es al tocar esas teclas internas, cuando salta esa emoción.

Yo siempre digo que no hay que forzar el llanto. Si surge, está muy bien, pero normalmente en la vida lo que hacemos es intentar no llorar, a no ser que estés sola en casa. Pero cuando estás con alguien, normalmente si lloras te da rabia y tratas de retenerlo para que no te vean. Entonces creo que es más interesante el controlar ese llanto que dejarlo caer. A mí, por ejemplo, no me gusta ese exhibicionismo de determinadas personas que lloran muy bien, pero para mí es agua. Me gusta más cuando hay una contrafuerza y luchas contra esa emoción.

Por otro lado, yo trato de meterme mucho y profundizar en mis personajes, estudiarlos a fondo, crearme un pasado si no lo tienen e inventármelo para tener  así todos los resortes de ese personaje. Y después cuando le pasan cosas, dejar que eso me traspase y que fluya de la manera que sea necesario.

- En última instancia, se ha puesto en la piel de una médica, una científica, pero de todos los papeles que has tenido que interpretar... cuando le dan el guión, lo lees y dices... ¿Cuál le ha costado más en toda tu carrera? 

-Pues, a ver, he tenido personajes muy potentes. Tengo la suerte de que miro atrás y digo, madre mía, he podido hacer personajes muy duros. Desde el de 'Amar en tiempos revueltos' al de 'La Señora'. En esta última serie, mi personaje era brutal, una mujer atormentada, frágil, enfermiza, machista, insegura. Bueno, era tremenda. Tenía problemas de locura, pequeños brotes, porque también estaba rodeada de una familia que no la quería, su marido no la amaba y su hermana tampoco, y estaba muy sola y muy desamparada con una necesidad tremenda de que la amasen. Fue un personaje precioso de hacer, porque a mí esos personajes tan vulnerables y frágiles me encantan. Me encanta darles vida y darles verdad.

Robots', un 'thriller' muy cinematográfico en plena pandemia con Juanjo  Artero y Ana Turpin - Vivir Ediciones

Imagen de la obra de teatro 'Robots'.

Era un personaje que inicialmente podría parecer como la antagónica de los protagonistas, un poco mala, pero causó muchísima empatía con el público. De hecho, cuando murió en la serie, me dijo la productora que llamaron muchas mujeres embarazadas llorando de la pena, porque ella muere cuando da luz a su hijo. Su obsesión es darle un hijo a su marido. Y ella está tan frágil de salud que los va perdiendo todos y se va consumiendo ella. En vez de cuidarse ella, es capaz de arriesgar su propia vida. Esta fragilidad es algo tan bonito que sí me hace emocionarme como actriz. 

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