26 de mayo de 2020
|
Buscar
FIN DE SEMANA
Patio de columnas

Patio de columnas

Elsa Martínez

Hollywood, el valor de lo imposible

Patti Lupone.
Patti Lupone.

“Una cama de un hospital en ruinas, antes verde y agua, alberga un rostro desvencijado, pero valiente, pelo rubio y femenino, que horas antes, días antes, se tumbaba en una playa paradisiaca. Un rostro que lucha por sobrevivir en el infierno sin penicilina, y un niño, casi adolescente , el hijo de cualquiera de nosotros… no se separa de lo que casi ya no tiene vida, pero lucha, por ella, sin fuerzas pero con causa. Y un hombre, uno que podría ser también cualquiera, de los miles que murieron o quedaron solos, se mueve entre rostros perdidos, ojos huidizos que jamás sospecharon que la Naturaleza podía vengarse y torcer el Paraíso hasta las puertas del infierno.

Eterna pelea por no volver a perderlo todo, ese todo que es todo. Hasta ahí, precioso. Pero no, esta NO es la historia, es en realidad una excusa, una preciosa y bella excusa para sublevarnos el alma, levantarnos de nuestras sillas y pegarnos un tirón de orejas, justo ahora, en este instante, tan eterno, en el que la crisis hace catarsis general, golpea principios, ahoga lujos y pone en tela de juicio lo verdaderamente importante, lo posible, y hasta lo imposible:... todo.

Fotograma de Lo Imposible.

Ser feliz con la que “ está cayendo” bien podría ser Lo Imposible. Pero lo posible es más interesante; Valorar lo que importa, lo que No se sustituible, lo que no es reparable, lo que tiene más estilo que el mejor de los caprichos de Dior, lo que da de comer el alma más que un Rolex, lo que enerva y revuelve el corazón sin tapujos, lo que tantas veces no vemos y lo que no sustituye ni al mejor de los lujos contemporáneos…el valor de lo humano, eso, señores, no se compra, no se vende en ninguna parte y no se truca.. no tiene condimento gourmet y no se viste de Costura, pero es en sí mismo el más absoluto lujo para los sentidos. Un canto a la vida, un himno a la alegría, una esperanza para los que ya no ven, un revulsivo mejor que el Ricino para estómagos aburguesados y hoy paralíticos, el remedio a la apatía cerebral y un discurso que ya quisieran algunos que los dan todos los días… cada vez más aburridos y cercanos a una letanía rancia.  

Dylan McDermott.

Lo Imposible es tan goloso como Chocolat, tan ácido como Jeunnet y Caro, y tan bello que confunde…pero sobre todo es un final apoteósico, divino, al son de una música que eleva espíritus entre lagrimas de alegría. J. Bayona es mi héroe, hoy es el mío y el de todos los que esperábamos volver a sentir, soñar, valorar y recuperar alguno de esos principios desterrados en la memoria, perdidos entre del shopping de calle de lujo o distraídos por la vida cotidiana de este primer mundo en crisis… "Lo Imposible es posible, y hoy es posible seguir viviendo y sonreír, luchar y sobre todo seguir creyendo en las Hadas. Gracias… gracias y gracias". Esto señores es un texto que escribí hace ya ocho largos años cuando ,en la peor crisis de España, me quedé sin palabras en el estreno, en privado, con el propio Bayona entre los presentes, en el IVAC.

Había dejado de ser Directora General de Ciudad de la Luz y pude disfrutar, entre lágrimas, del valor de haber hecho algo realmente magnifico en la vida: haber podido contribuir a una gran historia para grandes personas, las más grandes, los espectadores de todo el mundo. Hoy, en esta que también “está cayendo”, entre otra crisis de medidas astrodinámicas, con el corazón embargado por el estress de ver lo que van a sufrir mi país, mi Europa , el Mundo, el de todos… con la pena en el alma de tanto griterío de unos y otros, discursos falaces, vacios, ganas de bronca general y griterío balconazi en las ventanas de todas las ideologías y condiciones…en el Gran Desastre que es esta virus, con el que nadie, salvo Apocalipsis Zombie, contaba… me topo con HOLLYWOOD en la pequeña pantalla, la que sustituye a la del cine mientras esta pandemia cabrona nos deje sin esa sala enorme, donde todo es posible. Y señores, NETFLIX me devuelve de nuevo este alma que no quería perder.

Patty Lupone.

Me engancho a Avis Amberg, la divínisima actriz de cine mudo pasada de pagina que dirige por accidente el Gran EStudio ( su marido en coma) y le da un giro a la Historia; la que apuesta por el valor del coraje, del corazón, de progresar, de cambiar las cosas con fuerza en la peor circunstancia; la que tiene ese motor de energía ,sentido con sensibilidad que tanto hace falta en estos valles de desgracia. Esta serie, es digna de esta y de veinte columnas. Por talento, por energía, por positivismo, por vestuario, por lujo de los sentidos, por devolvernos la fe y por ser un halo de brillo entre tanta oscuridad.

El olor del makeup, los perfumes de Ava y la gran Crawford, la belleza de Holden o de Rock Hudson, el talento miserable y genial de los productores, la fe y la ilusión de los actores en esa ciudad cruel y bella a partes iguales (Hollywood), es la apuesta por VIVIR y levantaros cada dia de este encierro, lo que nos quede, sabiendo que hay más…mucho más por lo que seguir viendo luz al final del camino. El cine, señor Ministro, es VITAL , y hoy el nunca jamás… se cumple con esta serie.

El Cierre Digital no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta sección que se hacen a título particular.

COMPARTIR: