15 de noviembre de 2019
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FIN DE SEMANA
Patio de columnas

Patio de columnas

Paco de Domingo

Monipodio de depredación

Había una propuesta humorística que circulaba por los caminos de la comunicación (no contábamos aún con las arriesgadas autopistas de las supersónicas redes sociales) que robustecía un ocurrente ejercicio de creatividad: “Después del plácido domingo viene el jodido lunes”, pero el grueso de las consecuencias ha atropellado durante circadianos días a nuestro bel cantista más internacional.

Nueve mujeres señalan al cantante spinto como autor de escenas de acoso sexual, hechos sucedidos durante su prodigiosa década de los ochenta; cierto es que ha llovido en abundancia, y escampado a posteriori, como para haberlo hecho público con anterioridad, si bien hay que estar en el cuerpo de cada mochuelo para conocer el porqué de la elección del olivo 2019.

´Al´ tenor… de los acontecimientos, todo apunta, sin apuntador que salga del tornavoz del intrincado escenario de la vida, que mi quasi tocayo Domingo, Plácido por nombre de pila, ha metido los pantalones en los pantalanes de los conflictos de faldas, controversia que le puede dejar con el culo al aire si el patrocinador de la parte acusadora es capaz de afeitar un huevo y la yema del vecino señalándolo como potencial investigado. 

De momento, y obviando el polvoriento y pesado ´saco de cemento´, su prestigiosa carrera se está viendo resentida y en la cuerda floja, no así las suyas bucales tan menesterosas de estar en activo por diferentes plazas internacionales, alguna de las cuales (estadounidenses) ya le han participado que no participará en diferentes eventos contratados. Parece que su grado, el de organizadores, de presunción de inocencia cotiza a la baja en la bolsa de la lírica mundial.

Disponemos de variadas presentaciones del polvo. “De ángel” (hartamente venerado por los adictos); los de lenitiva cosmética; los de curativa farmacia; los domésticos (ustedes, ilustrados lectores, ya me entienden), uno de los cuales sirve, barridos los temores a las consecuencias, como desodorante para las axilas de las alfombras, tan acostumbradas a recibir el oloroso silencio e impunidad que esconden bajo sus faldones.

Pero cada día transcurrido, parece que la puntita del iceberg, como consecuencia del cambio climático mental, se derrite en detrimento de los sospechosos, dejando a la vista las vergüenzas, que otras ya sufrieron, de los atrevidos conquistadores de territorios por anexionar –pertrechados con acoso, amenazas y derribo- de prójimas. Soplan vientos de ruptura del enmudecimiento de supuestas y manifiestas víctimas.

La tintorería del arrojo persigue restaurar el fruto del levantamiento de las alfombras abriendo la ventana de su voz de par en par para ventilar el miedo y la presión de una atávica y rancia sociedad machista que provocaba el punto en boca de las afectadas.

El hombre es gregario, pero de un tiempo para acá determinados grupúsculos se acercan más al lado del animal que al de la persona, optando por vivir en manada para recrearse dando rienda suelta a sus erectas pasiones al más puro estilo de un perverso monipodio de depredación.

¡Enhorabuena!, seréis presos de la prensa y presos de la justicia.

Paco de Domingo

El Cierre Digital no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta sección que se hacen a título particular.

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