08 de agosto de 2020
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EDICIÓN VERANO
Patio de columnas

Patio de columnas

Eduardo Gavín

Lo mejor es enemigo de lo bueno

Fernando SImón.
Fernando SImón.
La mejor sanidad del mundo, dicen ellos. Y no sé exactamente en qué criterios se basan. Las noticias de los últimos días vienen a dar razón a mis anteriores profecías y eso no me alegra en absoluto. No es que yo sea un mesías de los virus, que no son mi especialidad sino tangencialmente. Es solo que me iba leyendo los números y la escasa literatura científica que va apareciendo sobre el coronavirus. 
 
Dudo, además, que el consejo de sabios que dirige el gobierno o Fernando Simón no hayan hecho lo mismo, por lo que cabría esperar cualquier tipo de explicación cuando el tsunami pase. 
 
Y habrá mucho más que explicar por parte de toda la pirámide de la comunicación, que ha demostrado una irresponsabilidad manifiesta y una torpeza sin parangón, hablando de una gripe, de que matan más los selfies o de que la gente, cómo no, está loca. Ahora ha cambiado el discurso. Pasado el 8M, ya hay barra libre para el apocalipsis zombie. El toque de queda por episodios, al que hemos llegado resacosos de manis y celebraciones, ha despertado el ansia del periodismo y el pánico (ahora sí) de los reponedores de supermercado.
 
Mientras, los tertulianos ya se han desenamorado de Fernando Simón y encuentran nuevos mantras que repetir mientras mantienen el más peligroso de todos ellos. Su confianza en el Mejor Sistema Sanitario de (enchufe aquí el área geográfica que le plazca), oseáse, el español. 
 
No sé en qué parámetros se basan. Si es en los hospitales prodigio de la hostelería, con sus cuartos individuales y su televisión, con sus mármoles en el hall y sus oropeles por el resto. Si es por los fabulosos edificios constrídos o si es porque sí.  Sacan pecho ante Italia con demasiada imprudencia, pues vamos por la misma vereda. Yo siempre recuerdo el modestísimo aspecto del St Thomas de Londres o el Karolinska de Estocolmo o incluso el Charité de Berlín, llenos todos ellos de premios Nobel y no tan Nobel.

Colas en los supermercados madrileños.

No cuentan, imagino, con el hecho de los sueldos miserables, la temporalidad, las cargas de trabajo, la cantidad de agresiones sufridas, la absoluta falta de planificación o coordinación interregional, las consultas de 5 minutos... Dudo que se cuente con esto. Simplemente repiten la letanía con que nos quieren mantener contentos, a falta de pan y, a la vez, tranquilizar sus miedos. 
 
No, no tenemos el mejor sistema sanitario del mundo. Más que nada porque no es posible medir eso de una manera objetiva. Tenemos uno de los mejores porque somos uno de los mejores países del mundo, pero quizá la sanidad no esté a la altura de nuestro desarrollo en muchos aspectos. Esto no se debe "a los recortes del PP", aunque también. La situación ha sido dantesca desde que tengo uso de razón. Nos llevó a muchos a la emigración en los 90, por ejemplo. Y la sanidad española está transferida a comunidades autónomas. No hay una buena. 
 
El repetir que somos los mejores no solo no cambia la realidad, sino que nos impide observar que hay mucho en que mejorar. Por eso lo mejor es enemigo de lo bueno, creo yo.

El Cierre Digital no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta sección que se hacen a título particular.

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