25 de octubre de 2020
|
Buscar
FIN DE SEMANA
Patio de columnas

Patio de columnas

Paco de Domingo

Nadie en Susana juicio…

Susanita” tenía, y tendrá (gracias a la familia Aragón), “un ratón chiquitín que come chocolate y turrón”… quienes promoviendo la aparición de caries pasado el tiempo tenían todas las papeletas para acompañarle, en calidad de deterioradores agentes responsables, al despacho estomatológico de la tómbola del ´ratoncito Pérez´, enriqueciendo como tal el surtido de su interminable museo de piezas dentales, superior, incluso, al acumulado por los nazis a traumática mandíbula batiente.

El pueblo ha hablado (¡Y de qué manera!) tapando la boca a muchos que se han quedado con la respiración contenida al ver los resultados en el tardío recuento del domingo electoral. La cara de los perdedores-descensores era un poema con una rima, como mucho, en disonante. El pueblo ha puesto Vox a través del voto de cuatrocientos mil valientes crédulos de un futuro mejor ¿para quién?

La letra de su mensaje resulta ciertamente áspera cuando hablan de sus posiciones, sobre las que descansa, entre otros, el mensaje de que no puede haber ´café para todos´ vertido con cierta espuma de mala leche; y además, no se cortan. Las izquierdas han dado una a derechas: no hay más que ver los de Vox.

La baja participación ha coincidido con la alta sorpresa del afloramiento de la “extrema deresha”, que no acaba de salir de su asombro al entrar a hombros en el coso político de la Junta derrotando con fuerza en los escaños –de cero a doce- que le aguardan y a los catorce perdidos por el PSOE ¡de toa la vía!: bueno, solo de treinta y seis años ¡de ! Nadie en Susana juicio podía vaticinar algo así: excepto los locos por votar.

La agrupación musical Vino Tinto vino en acuñar en el segundo lustro de los años setenta, durante la Transición, la canción “Habla, pueblo”. Ya la ciudadanía habló, y no calló visto el recuento de votos y los apoyos al Proyecto de Ley para la Reforma Política con una participación del casi ochenta por ciento y un respaldo a favor (“sí”) cercano al noventa por ciento.

Al monarca Pirro le gustaba ganar hasta a las canicas aunque en la contienda perdiera, además de aquellas, el saco. Y su metonímica figura sigue estando en plena vigencia gracias a la victoria de Susana Díaz, quien, aun ganando las elecciones, con un considerable y preocupante descenso en votos, pierde la supremacía del gobierno de la rosa en <Andaludíaz> condenada a abandonar, a través del desahucio de las urnas, el atractivo palacio de San Telmo.

El pueblo no solo murmura, también comunica depositando su democrática voluntad en las enmudecidas urnas, obligando a la oposición siniestra a cojear y manquear gracias al zurdazo proferido por la ciudadanía depositando su confianza en lo bueno por conocer, siempre en confrontación con lo malo conocido.

De los sondeos y las prospecciones de opinión: mejor ni hablar; su discutible crédito ha quedado por los suelos. Lo mejor de los muestreos emitidos es la alta fiabilidad de sus errores.

 Paco de Domingo

El Cierre Digital no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta sección que se hacen a título particular.

COMPARTIR: