18 de octubre de 2019
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FIN DE SEMANA
Patio de columnas

Patio de columnas

Paco de Domingo

Menú: carne, pescado y leche

El prestigio de las atractivas y sabrosas carnes procesadas se encuentra en entredicho, cuando no por los suelos, a causa de la mala praxis de algunas plantas envasadoras por el relajo en el seguimiento del procedimiento de manipulación y elaboración, con el consiguiente riesgo de contagio bacteriano por contaminación con consecuencias que pueden alcanzar el rango de fallecimiento.

“La Mechá” es la empresa que ha encendido la mecha de la alarma alimentaria y avivado la sospecha, ya con tintes de certeza, de productos en su canal de producción afectados por listeria generando histeria y desconcierto entre la clase política, que se lanza la viruta de los desperdicios con el ¡Anda, que tú; pues mira que tú!

La ´machacá´ Mechá, precintada sin cal ni canto, se encuentra en fase de ´sabueseo´ administrativo saliendo a la luz de las conclusiones la carencia de ciertos permisos para ejercer la actividad cárnica y la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan), muy pulcra y aseada, también se ha puesto el mono de trabajo para sacarle los colores supervisando lo que nos llevamos al gaznate y velando que no nos pongamos granate.

Probablemente nunca ha estado más en boca de todos, comensales o no, la carne mechada (con “tiras de tocino gordo”), dejándonos boquiabiertos por la deficiente tarea de ciertos empresarios ávidos de generar negocio sin el debido control, propio o ajeno, que garantice la salubridad del producto dirigido al consumidor final regateando a la autoridad civil en los análisis y permisos varios.

La listeria tiene su historia gracias a su británico epónimo Joseph sin duda el más Lister de la clase… médica del momento. El grupo humano más sensible es el de las embarazadas, en embarazosa situación como pre-parturientas después de empreñarse en alcanzar la sensible maternidad, con un alto riesgo de pérdida del feto como consecuencia de un posible aborto.

El testigo de la alerta nutricio-sanitaria lo ha tomado la Distribuidora Internacional de Alimentos, más conocida por su acrónimo DIA a todas horas, tanto de noche como de día, a quien se le ha conminado a retirar de la circulación una partida de latas de atún, envasadas ´al buen tuntún´, con insana presencia de toxina botulínica en su interior. En este caso sí ha habido diligencia en el pescante de la, por la delicada situación accionarial, convulsa empresa, que amenaza con cerrar un buen puñado de tiendas.

Pero la risa también ha visitado el barrio del ´aperitiviano´ maíz, puesto que se ha detectado la compañía de leche no declarada en el etiquetado en una british label: ¡Hay que tener mala leche! Conocíamos una vaca lechera que nos daba “leche merengada tolón tolón”, pero ¿llegará el mundo de la genética a popcorncionarnos vacas palomiteras?

Bueno, pues todo un variopinto menú (carne, pescado y leche) que reforzará la posición de los vegetarianos y fundamentalistas veganos.

By de moment, para pasar el mal trago, nos conformaremos con saborear el maíz inflado de la melodía de los Pekenikes.

Paco de Domingo

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