08 de agosto de 2020
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EDICIÓN VERANO
Patio de columnas

Patio de columnas

Pilar Redondo

Cita a ciegas con la vida

Una escena de la película grabada en Córdoba en el año 2019, y en la que he participado, titulada: Valle Inclan y Julio Romero de Torres, un pintor para una ciudad. La imagen está tomada en El Real Círculo de la Amistad., y muestra al director: Miguel Ángel en primer plano
Una escena de la película grabada en Córdoba en el año 2019, y en la que he participado, titulada: Valle Inclan y Julio Romero de Torres, un pintor para una ciudad. La imagen está tomada en El Real Círculo de la Amistad., y muestra al director: Miguel Ángel en primer plano

Confinados el inmortal silencio y el alma abierta en canal, le ponen alas al tiempo donde muere la esperanza que nos mantiene vivos para que regrese a la vida, al día 10 de mayo de 1930 (el que falleció Julio Romero de Torres) pidiendo una prórroga, un indulto.

El color quema el pasado emprendiendo un tour imaginario, retroalimentado por el cielo huérfano que permanece vigilante, alumbrando la alborada.

Existe una Córdoba eterna y grandiosa, de huella imborrable, que nos enfrenta a lo que somos, intentando descifrar las cicatrices del viento y los confines de la luna.
Cuna de grandes personajes de la filosofía, el pensamiento... o la pintura, como es el caso de Julio.

Nació el día 9 de noviembre de 1874 en el seno de una familia de artistas, empezando por su padre, Rafael Romero Barros (fue director del Museo de Bellas Artes de Córdoba). Sus hermanos Enrique y Rafael también destacaron como pintores, aunque Julio los eclipsó a todos.

En su casa todos los hermanos desde pequeños estuvieron inmersos en un ambiente cultural.
Imagino que ya nació bendecido por San Lucas Evangelista, Patrón de los pintores.

Las primeras obras fechadas que se le conocen son: "Tipo árabe a caballo" y "Cabeza de árabe", en ese momento tenía 16 años.
También lleva a término la pintura "La huerta de Morales", que también pintó su padre.

En el año 1895, cuando él contaba con 20 años de edad y alentado por su padre decide presentarse a la Exposición Nacional de ese año con el cuadro titulado: "¡Mira qué bonita era!", con el que obtuvo mención honorífica.

Basado en un hecho real, acontecido en la Córdoba más íntima, en el barrio taurino de Santa Marina, recoge la muerte de una niña.
Un óleo sobre lienzo de estas dimensiones, 148 x 213cm.
La experiencia queda recogida en esta copla: "Mira si era bonita/ que hasta el mismo enterrador/ en cuanto le vio la cara/ tiró la azada y la besó".

El año 1898 fue muy duro para Julio ya que murió su hermano Rafael con 33 años, había sido el que le había guiado en sus inicios.

Unos meses después, ya en el año 1899 contrae matrimonio con Francisca Pellicer López, con quien tuvo  tres hijos: Rafael, Amalia, María de los Ángeles.

En 1899 vuelve a presentarse con "Conciencia libre" una obra de grandes dimensiones, donde se hizo con la medalla de 3ª clase...

Muy reconocidos son sus carteles, sobre todo los que elaboró para la Feria de Córdoba en los años: 1902, 1905, 1912, 1913, 1916.
Dibujó portadas de libros y ejerció como ilustrador gráfico de revistas como: Toreo cordobés y periódicos como: Diario de Córdoba.  

Probó con todos los estilos: Impresionismo, Japonismo, Orientalismo, hasta encontrar el suyo propio.

En 1904 emprende una obra colosal en Porcuna, en la Parroquia de la Asunción de la Virgen donde hace unas pinturas murales al fresco. Graba La Sagrada Familia y La Santa Cena en las capillas laterales y la Asuncón de la Virgen en la cúpula.

En su cuidad natal, en Los jardines de la agricultura tiene una bella escultura, de Juan Cristóbal Gónzalez, cincelador almeriense.

En ella se nos muestra a un Julio joven y elegante, ataviado con la capa y el sombrero cordobés. En la parte superior del conjunto escultórico se aprecian una serie de mujeres bailando vestidas de flamencas, ya que las dos pasiones que vertebraron su vida  y su obra fueron: las mujeres y el flamenco.
Tanto es así, que cuando tenía crisis con los pinceles se refugiaba en el flamenco, ya que sabía cantar y tocar la guitarra.
Y junto a él, con mirada incondicional, su fiel galgo Pacheco. A lo largo de su vida tuvo varios y a todos le puso ese nombre. Era negro, como las entrañas del pecado, tan predominante en esa época.

La casa donde vivió esta situada en la Plaza del Potro. Actualmente, en la parte de la derecha está alojado el museo dedicado a su persona. En la izquierda, el Museo de Bellas artes. En el centro hay un patio, en cuyo interior está situado el estudio del pintor.
El patio de entrada esta presidido por un busto, de su padre, Rafael Romero Barros y otro del escritor y Diplomático Juan Valera, autor de "Pepita Jiménez".

Obras muy relevantes y singulares son las que realizó como fruto de su viaje a Tánger en 1903. "Calle de Tánger", "Escena árabe de mercado" Le acompañaron su hermano Enrique y unos amigos.

 En la Exposición Nacional de 1906 presenta su obra "Vividoras del amor" que es rechazada por inmoral, junto a la de José Bermejo y Antonio Fillol. Se expusieron en Gran Vía, en una galería, con el título: Rechazados por inmorales.
Aunque tuvieron más visitas y éxito que si hubieran sido premiados.

En este mismo año comienza la obra que presentaría a la Exposición Nacional de 1908 y con la que obtendría la 1ª medalla del certamen: Musa Gitana.   

En el Museo se exponen obras tan representativas como: "Naranjas y limones", "La nieta de la Trini" "El pecado", "La gracia"... y muchas más.

El día 1 de julio de 1905 por acuerdo de la Junta directiva, siendo el presidente D. José Marín Cadenas, se le encarga a Julio Romero de Torres que elabore unos murales para decorar la escalera principal del Real Círculo de la Amistad. Son pinturas sobre lienzos.

El pintor haciendo una buena distribución del espacio ejecutó un nutrido programa decorativo compuesto de seis obras. Destacando dos lienzos de tamaño superior: "El genio y la inspiración" y "Canto de amor".
Además de cuatro cuadros de igual medida, representando a las artes: Literatura, escultura, música, pintura.

Julio era un hombre apasionado y visceral y lo llevaba a cabo en todo lo que hacía, su vida, su trabajo, la relación con sus modelos.
Bien sabida es la devoción que le profesaba a la mujer.

Es el pintor por excelencia de Córdoba. Nadie como él supo plasmar la belleza de la mujer cordobesa y descodificar el profundo misterio de los ojos de las cordobesas, en los que en muchas ocasiones el amor y la tragedia iban unidos.

Muy conocidas fueron algunas de sus modelos, por diferentes motivos.
Un caso evidente es el de "La Cartulina", nunca trascendió su nombre ni sus apellidos. Su novio la asesinó de un navajazo en el cuello, por celos.
El pintor supo de la noticia estando en Madrid, tan consternado quedó que lo reflejó en el cuadro: Cante Jondo" (1922-1924).
En este cuadro, al fondo llorando a la difunta, aparecen un joven y una muchacha, son Rafael y María de los Ángeles, hijos del pintor.
Tres meses tardó en pintar este cuadro.

Conocido era que julio llevaba a la escena pictórica a sus hermanas, sus hijos, alguna sobrina y hasta al personal de servicio, y en ocasiones a él mismo.

"La Cartulina" también aparece en "Nuestra señora de Andalucía" (1907).

"Carasucia", su nombre Ana López, florista de profesión, Julio la conoció en un tablao flamenco de Córdoba donde ella vendía claveles, tan enigmática le pareció su belleza que decidió pintarla, se dice que fue una de sus primeras modelos.
la plasmó en "La musa gitana", "Vividoras del amor" (ella es la que intenta calentarse con el brasero". y en solitario en "Carmen".

Pero sin duda, si una modelo ha pasado a la posteridad y su nombre va unido indisociablemente al de Julio es María Teresa lópez González, o lo que es lo mismo "La chiquita piconera", la modelo del último cuadro que pintó.
Anteriormente la retrató en "La niña de la jarra", "Fuensanta", este cuadro fue concebido en el otoño de 1929.
Prestó su imagen a los billetes de 100 pesetas que durante 25 años circularon por España.
La Fábrica de Moneda y Timbre lo empezó a emitir en 1953 como homenaje al artista.

Aunque María Teresa reunía todos los cánones que se le asignaban al prototipo de mujer cordobesa no lo era, llegó a Córdoba procedente de Argentina donde nació el 11 de septiembre de 1913, con siete años y se instaló en el barrio de San Pedro, cerca de la casa del pintor. Falleció el 26 de mayo de 2003 en Córdoba.

Producto del cotilleo de la época se decía que Julio mantenía relaciones afectivas con algunas de sus modelos, especialmente se especuló hasta la saciedad con María Teresa, hecho que la estigmatizó de por vida.

Era una época de miseria y pobreza, y cualquier joven por posar en algunas sesiones ganaban más que un hombre que estuviera de sol a sol trabajando en las labores del campo, de piconero, etc.
Por eso no es de extrañar que algunas de las modelos incluso posaran desnudas, acto desonrroso en esa época. por lo que se decía que casi todas sus modelos eran "mujeres de mala vida". 

María Teresa nunca posó desnuda.

En defensa de ellas Julio dijo, que en lo más profundo de cada ser humano hay algo puro, indistintamente de a que se dediquen.
Él simbolizaba la pureza con las azucenas blancas, por eso en algunos cuadros, en un ricón casi imperceptible colocaba un jarrón con varias de estas flores.
El penúltimo cuadro que realizó fue: "Bodegas Cruz Conde".

El 10 de mayo de 1930 fallecía el pintor, una de las muertes más lloradas de la Historia de Córdoba y uno de los entierros más masivos, sólo igualado por el de Manuel Rodríguez Sánchez (Manolete) en 1947.

El año 2019 Fatima y Miguel Ángel Entrenas rodaron la película: Valle Inclán y Julio Romero, un pintor para una ciudad". Forma parte de una trilogía junto con: "La chiquita piconera" y "la niña de la ribera"
Al personaje de Julio en su juventud le da vida Gonzalo Cortés y en la edad adulta, el reconocido actor Ricardo Luna. Bartolomé García interpreta a Valle Inclán.     

Me dispongo a ordenar la biblioteca, me sale al paso el libro titulado "Sombras chinescas" de Simón leys (1935-2014) en el que algunas páginas se le dedican a Wuhan, la ciudad china en la que se ha desatado esta situación que asola medio mundo, tengo que volver a releerlo.

Me viene a las manos, como pidiendo atención Dante: (...), albergue de dolor,/ nave sin timonel en la tormenta,/ y hoy no saben vivir sin darse guerra/ tus habitantes, que entre sí pelean,/ dime si hay un lugar en ti que de paz goce...". (Dante, Comedia, Purgatorio, canto Vl).

El 7 de mayo de 1578 es el día en que el Juramento del Arcángel San Rafael libró a Córdoba de la peste.

¡Qué ironía!

Con la maestría y perfección que le caracterizan se introduce en la piel de sus obras, para al mismo tiempo escribir su relato en la esquina de cada pincelada, que tiene una limpieza y claridad didáctica y que dota de creatividad.
Un amor de desgarro y la sublevación de los valores de una época.
Soporte emocional que reflexiona en clave, consiguiendo la sublimación de la belleza como albacea de la memoria.

"Las pinturas tienen una vida propia que nace del alma del pintor". (Vincent Van Gogh)

Pilar Redondo. Escritora. Córdoba.

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