21 de octubre de 2021
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FIN DE SEMANA
Patio de columnas

Patio de columnas

Máximo González

¿Estamos ya en campaña electoral?

Pedro Sánchez.
Pedro Sánchez.

La “penúltima”, es que se van a dar 400 euros a los jóvenes que cumplan, qué casualidad, 18 años, y con ello la posibilidad de votar en las próximas elecciones. ¡Qué casualidad! Y para gastar en áreas “culturales”; una práctica ya usada en Francia y en Italia por cierto.

Cuando yo era pequeñito y vivía en mi pueblo y en época de Franco, si no iba a misa los domingos, no me daban un vale sin el que los sábados por la tarde no podía entrar en el único centro social con TV que había en el pueblo y por lo tanto, sin el que no podía ver la TV.

Explico esto como símil ahora que se quieren entregar 400 euros a los jóvenes que cumplan los 18 años y solo con esa condición para que se lo gasten en libros y en temas culturales pendientes de detallar y digo yo: ¿No podrían “condicionar” esos 400 euros en beneficio de la “sociedad” a modo de por ejemplo colaborar en la ayuda a los mayores en las residencias, hospitales, centros culturales, personas dependientes, etc. y sacarles a pasear o darles compañía o entregárselos a las personas o familiares que les ayudan en el día a día y que incluso tienen que dejar de trabajar para atenderles a diario? O ¿incluso en sus tareas docentes diarias y/o en la realización de actividades deportivas sin ir más lejos, o en incluso enseñarles a manejar un móvil o un ordenador ya que ellos lo dominan perfectamente?

La sociedad española, está muy necesitada de ayudas sociales: hay muchísimas personas dependientes que agradecerían una ayuda y/o una compañía y no estaría nada mal, que ya que lo han pasado tan mal por el gran abandono y confinamiento que han sufrido en la pandemia pagando incluso y en algunos casos con sus propias vidas, ahora alguien se acordara de ellos también y de sus familiares y les gratificara o reconociera de alguna manera.

Dinero necesita todo el mundo, pero unos más que otros y hay cosas que no pueden esperar y la atención a nuestros mayores y a las personas dependientes de distinto sexo, raza, cultura y edad, además de sus familiares, bien merecerían una debida atención por parte del Estado.

Hoy existen en España miles de jóvenes que altruistamente ayudan en muchas de esas labores y no son debidamente reconocidos pero que ahora para cosas un tanto “poco urgentes” se vayan a destinar unos fondos que podrían usarse para asuntos más importantes, parece ciertamente una “temeridad interesada y egoísta, aparte de que, que yo sepa, los fondos europeos que están llegando y van a llegar a España, deberían servir para reflotar a las empresas, autónomos y trabajadores que han perdido sus negocios y/o puestos de trabajos entre otras cosas y si no, aprendan de como Francia por ejemplo va a intentar “reindustrializar” su país con parte de estas ayudas.

"Se quieren entregar 400 euros a los jóvenes que cumplan los 18 años para que se lo gasten en libros y en temas culturales pendientes de detallar". 

Aún recuerdo como yo, cuando también tenía 18 años, algunos sábados por la tarde iba a un centro de Carabanchel en Madrid a cuidar y distraer a niños y niñas dependientes y solo puedo decir de aquella experiencia desinteresada que tuve, que fue altamente gratificante para mí.

Por ello, creo que el Gobierno debería “variar” el fin de esa ayuda y hay muchas cosas que podrían hacerse como y sin ir más lejos, limpiar montes, cuidar animales ahora que se está poniendo de moda, hacer cursos o asistir como voluntarios en los miles de comedores sociales que existen en nuestro país para ayudar a la gente necesitada por poner unos ejemplos.

Y si esta propuesta no es lo suficientemente convincente, propongo otra: esos 400 euros, dárselos a las empresas para que contraten a los jóvenes de esa edad a modo de contrato de formación para que aprendan un oficio a cambio de una pequeña remuneración. Siempre será mejor ganar algo siendo útil haciendo y aprendiendo algo, que no ganar un dinero sin hacer nada y disfrutar una temporadita hasta que los 400 euros se esfumen y luego ¿qué?

Otra opción sería rebajar o eliminar las cuotas de la Seguridad Social a todos los empresarios que contrataran a esos jóvenes de 18 años para enseñarles un oficio a tiempo parcial o por horas o en fines de semana mientras estudian por ejemplo o hacer trabajos de investigación de muy distintas áreas o similares.

Eso es como por ejemplo si a los habitantes de un país pobre por poner un ejemplo y con mucho respeto paras ellos, se les “infla” de subvenciones y no se les enseña ni se les dota de los medios suficientes como para crear su propia agricultura e industria con lo que conseguir recursos propios para vivir de ellos mismos en el futuro.

Enseñémosles a crear su propia “independencia” y no les tengamos siempre bajo el yugo de las “subvenciones”, que no dejan de ser “comida para hoy y hambre para mañana” como dice otro de nuestros estupendos refranes españoles.

Intentemos formar y conseguir un trabajo a nuestros jóvenes y que no empiecen “tan temprano” a “saborear” las mieles de conseguir unas “migajas temporales” en vez de la idea de luchar por conseguir un trabajo digno del cual vivir, porque las personas somos “seres de costumbres” y a lo bueno se acostumbra uno muy pronto y como dice otro sabio refrán español: “de lo malo a lo bueno se pasa muy bien, pero de lo bueno a lo malo no tan bien”.

¿Cómo pretenden que yo, como tantos otros, padre de cuatro hijos y trabajador desde los 15 años inculque a mis hijos que en vez de luchar por conseguir un trabajo del cual poder vivir y progresar en su vida se acomoden y se aprovechen de las “limosnas” que el gobierno les ofrece para que puedan con ello votar a quien se lo da? Y Si no es esa la intención, tendrían que demostrar muy convincentemente lo contrario: ¿En qué cabeza cabe ese pensamiento tan sumamente destructor, dependiente y egoísta? ¿Cómo va a avanzar nuestro país si a los jóvenes del futuro se les “domestica” y “dirige” como a un león en un circo?.

Yo hice la mili y serví a mi país durante catorce meses más o menos con esa edad y ahora ellos, aunque no han hecho la mili, también han servido a su país en un período similar, siendo obedientes y sumisos al estar recluidos en sus casas durante la pandemia y demostrando con ello ser unos estupendos chicos y chicas que se han privado de vivir su juventud durante más de un año con resignación y ahora, en vez de facilitarles un trabajo, se les intenta moldear ¡por Dios! ¡Basta ya de injerencias! Búsquenles un trabajo y una formación, que es su obligación como gobernantes, nada más y cuando lleguen las elecciones, que cada uno en plena libertad vote a quien le plazca y “a buen entendedor, pocas palabras bastan”.

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