23 de febrero de 2024
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FIN DE SEMANA
Patio de columnas

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Máximo González

¿Voluntarios en las mesas electorales?

/ Mesa electoral.

Tomando unas cañitas el otro día, oí decir a la mujer de un cliente a su marido que cuánto le gustaría ser mesa electoral y que porqué no la llamarían a ella a ser mesa electoral, pues le encantaría vivir esa experiencia. Y ese comentario me hizo pensar que efectivamente, ¿por qué no poder convocar a posibles voluntarios a realizar esa labor que otros y otras detestan y que a otros y otras ocasionan más de un problema personal y laboral?

Estamos en una democracia bastante consolidada aunque últimamente algunas de sus parcelas se hallen en entredicho debido a los acontecimientos que están produciéndose en nuestro país en bastantes ámbitos de la vida y convivencia diaria.

Hay muchas personas que no trabajan, que están jubiladas, que tienen tiempo libre y que como la mujer comentada anteriormente, estarían deseosas de realizar libre y voluntariamente una labor desinteresada y que si además de ello las gratificaran con algo, pues bien venido sería, como diría el otro.

Quizá no estaría de más empezar a pensar en este tema de una forma diferente y dar la oportunidad a quien realmente deseara hacer esa labor a modo de abrir un plazo de candidatos y/o candidatas voluntarios y voluntarias o pensado de otra manera, hacer que a las mesas electorales fueran las personas apuntadas a la bolsa de empleo del SEPE sin ir más lejos al tener tiempo libre y así no molestar a los que trabajan.

De la misma manera, también podrían contar para las mesas electorales con los “liberados sindicalistas”, que seguramente tampoco estuvieran demasiado sobrecargados de trabajo como para no poder acudir un día a realizar un servicio social demandado por las leyes y la sociedad con lo que también liberarían de molestias a los que realmente producen a diario.

Otro sector que podría colaborar en esta faceta podría ser el que cobrara el salario mínimo vital y cualquier otro tipo de subvención como por ejemplo los que perciben las pensiones no contributivas, etc., etc.; ósea y en pocas palabras: en lugar de obligar al azar o como esté establecido actualmente el sistema de convocatoria a las mesas electorales, la primera propuesta sería la de contar para esta labor con los ciudadanos que o bien ya tuvieran su vida laboral amortizada y con tiempo libre como es el caso de los jubilados, la segunda, la de contar con los parados de larga o corta duración entre los que podrían entrar los “fijos-discontinuos” y otras esferas de la sociedad elegidas por idoneidad y la tercera, contar simplemente con voluntarios y voluntarias.

Seguramente más de uno y una lo agradecerían y esto sería como cuando alguien en un trabajo está estimulado y con ilusión, que rinde mucho más al estar contento realizando lo que desea y le indican que haga pues de esta manera, los voluntarios lo harían con agrado y los parados y/o subvencionados harían un día una labor social al haber sido elegidos para ese fin.

Las democracias se perfeccionan con el paso del tiempo y quizá esta medida propuesta pudiera ser objeto de mínimamente ser tenida en cuenta cara el futuro en aras de su perfeccionamiento, máxime cuando la libertad del individuo y el respeto hacia los demás debería ser una tarea y fin común en cualquier planteamiento de la clase política del país.

Al igual que un cuerpo cansado no rinde, un trabajador que realiza una labor a disgusto produce poco o nada por lo que si fuera posible aceptar más adelante la posibilidad de que asistieran a las mesas electorales aquellos y aquellas que realmente quisieran hacer esa labor de forma voluntaria y/o justificada por el Estado, seguramente más de uno y una lo agradecería y la democracia se extendería un poquito más por nuestro querido país.

Considerado además que un país que cuenta 3.127.800 parados a final del primer trimestre de 2023 según el INE, 560.809 perceptores del Ingreso Mínimo Vital según el INSS a finales de enero del presente año y teniendo en sus filas a 24.000 liberados sindicales según el Ministerio de Trabajo, bien podrían utilizarse a algunas de estas personas para realizar las labores de las mesas electorales sin perjudicar a los que trabajan a diario, además de permitir como se ha comentado anteriormente, la presencia en las mismas de los voluntarios y/o voluntarias.

El Cierre Digital no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta sección que se hacen a título particular.

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