25 de julio de 2021
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EDICIÓN VERANO
Patio de columnas

Patio de columnas

Máximo González

Avistamiento OVNI

Un cielo atravesado por una luz.
Un cielo atravesado por una luz.

Acabo de leer ahora mismo a las 0.36 del recién entrado día 18 de abril de 2021, una noticia de David González, sobre el incremento de los avistamientos de OVNIS en EEUU y no he podido remediar el ponerme a escribir esto que estoy escribiendo en este momento.

Esta noticia, ha traído de nuevo a mi cabeza, la vivencia que unos amigos y yo vivimos en torno a 1978 una madrugada a eso de las 3 ó las 4 en el pueblo de Garciotum en la provincia de Toledo, pueblo de mis amigos Fernando, Ramón, Honorio y otros tantos cuando estábamos disfrutando de las fiestas de su pueblo.

Esto que voy a contar, aunque parezca una novela, fue una realidad la cual yo escribí y detallé en su día, y  la que quise enviar al periodista José María García, muy famoso en aquélla época en la radio y la que al final, por falta de madurez, tiempo y contactos, se quedó archivada y/o extraviada entre los innumerables papeles y escritos que de mi vida guardo.

Desde aquella vivencia en la que yo tenía 23 años de edad, casi recién terminada mi mili en Cerro Muriano (Córdoba) y en Jerez de la Frontera (Cádiz), soy un auténtico fans de los OVNIS y los platillos volantes de toda índole creyendo firmemente en la posible existencia de otros seres en otros mundos por lo que no me extraña nada, nada, la noticia de David González del día de hoy.

Pues bien, esto que voy a contar hoy aquí, ya he querido contarlo en Cuarto Milenio varias veces y he escrito varios correos ofreciéndome a contar mi experiencia y  dibujarles lo ocurrido, pero no he visto ningún interés por su parte; tan solo un día me enviaron un mensaje diciéndome que me iban a llamar, pero hasta hoy y de eso hace ya años y meses, no he recibido ninguna respuesta por su parte.

Imagen de un OVNI de película.

Era la madrugada de una noche creo del mes de agosto, pues es el mes en el que casi todos los pueblos celebran sus fiestas y mis amigos y yo, junto con otras amigas y alguna novia de alguno de ellos, nos fuimos a dar una vuelta a las afueras del pueblo mientras paró la orquesta que cantaba aquel día para descansar.

Llegamos a las afueras del pueblo, pasado el pequeño cementerio que éste posee y de pronto y a lo lejos y en la oscuridad de la madrugada, vimos algo suspendido en el cielo sobre las montañas del fondo (Montes de Toledo) una luz anaranjada y brillante muy similar al platillo volante que figura en la foto de la noticia de David González de hoy, que nos dejó perplejos.

¿Y qué es aquello nos preguntábamos todos?; no era la luna, ni ningún avión, ni ninguna pólvora de ninguna fiesta de ningún pueblo de por allí; que va; era algo suspendido en el cielo, inmóvil y con esa forma de plato anaranjado.

Todos nos pusimos a mirar aquello con una atención máxima, apoyados en una pequeña tapia que había allí mismo y que hacía las veces de observatorio y no hacíamos más que preguntarnos qué sería aquello.

De pronto, empezaron a salir de esa luz en forma de platillo, pequeñas luces anaranjadas similares a la que estaba suspendida a una velocidad de vértigo a derecha e izquierda: Salían y entraban en la grande y así varias veces. Nosotros, entre la incredulidad y el miedo, no sabíamos qué hacer  ni qué pensar.

Mi amigo Fernando echó a correr de miedo hacia su casa y allí nos dejó plantados a los demás. Esas luces cada vez parecían estar más cerca de todos nosotros; al menos las veíamos cada vez más grandes, estando totalmente absortos en la vivencia que nos estaba ocurriendo y sentíamos un gran poder de atracción hacia aquellas aparentemente “naves espaciales”, “ovnis”, “platillos volantes” o lo que fuera, pero nosotros notábamos que se nos estaban acercando cada vez más.

Si llega a posarse delante de nuestras narices y abren una puerta, con el poder de atracción que sentíamos todos en esos momentos hacia ese objeto volador, por supuesto que nos hubiéramos metido sin rechistar en su nave por la puerta que hubieran dejado abierta.

 Era como un imán para nosotros como cuando le pones unos clavitos al lado y según lo acercas terminan pegándose a él.

En un momento dado, todas las lucecitas pequeñas se metieron en la grande de repente y en un segundo, salió un enorme rayo de luz de la nave primera anaranjada, que iluminó un gran contorno de los montes que se veían a lo lejos en forma de cono de arriba a abajo y desapareció instantáneamente.

Posteriormente yo he visto muchas películas sobre OVNIS por aquella época y en casi todas ellas me  he visto reflejado: Por la forma del objeto volador, por el poder de atracción hacia los que lo han vivido, por la aparición y desaparición instantánea de los objetos voladores, por las luces en forma de cono y la iluminación como un rayo de luz, etc...

Mis hijos en plan de broma me dicen a veces, que yo he sido “abducido” por un OVNI y yo me río de ellos, pero lo que sí puedo decir, que lo que vivimos mis amigos y yo aquella madrugada fue muy similar a lo que tantas cosas han manifestado muchísimas personas sobre “Objetos Voladores No Identificados” en películas y/o entrevistas.

Cuando al cabo de unos años yo conocí a mi primer cuñado, natural de un pueblo de Toledo que se llama Navalcán, próximo también a Talavera de la Reina como Garciotum y hablando con él de estos temas, me dijo que efectivamente en su pueblo hacía unos poquitos años antes habían visto un OVNI.

Los pueblos Garciotum y Navalcán, ambos de la provincia de Toledo, se hallan a 38.27 kms. de distancia entre uno y otro y a 57 kms. por carretera  y qué casualidad que en la misma época y desde dos distintos puntos, se viera lo mismo.

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