30 de noviembre de 2022
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FIN DE SEMANA
Patio de columnas

Patio de columnas

José Ignacio Herce Álvarez

“Mama, quiero ser comunista”

Yolanda Díaz.
Yolanda Díaz.

Allá por los años sesenta, a la vista del éxito y fama de las profesionales de la farándula, se puso de moda el que las niñas pidieran a sus progenitoras aquello de “Mama quiero ser artista”, ante la supuesta perspectiva de futuro que esta profesión parecía ofrecer.

Posteriormente, la cosa fue evolucionando y con el auge de los programas “rosa” de la televisión, lo que primaba era ser tertuliano/a, princesa del pueblo o sencillamente como alguno de aquellos/as que sabían relacionarse de la manera adecuada con futbolistas, actores, actrices, etc.…

Lo cierto es que las modas cambian y una buena muestra de ello es la evolución de la percepción que de la imagen del comunismo o más bien de los comunistas se tiene. Me explico, de siempre el estereotipo de la imagen del comunista de a pie era la de una persona normalmente de clase proletaria, en lucha por conseguir mejorar sus en ocasiones precarias condiciones de vida o laborales, en suma, alguien permanentemente en contra de todo aquello que se asociara al capitalismo en cualquiera de sus formas.

Ciertamente este es un tema que quizá ya esté muy manido en redes sociales, prensa, etc., pero es que cada vez que veo en los medios de comunicación a nuestra querida Yoli, Vicepresidenta y Ministra de Trabajo, no puedo dejar de pensar en la enorme contradicción que existe entre la forma de pensar y la de actuar de ciertos de estos personajes que se denominan comunistas y defensores de todo aquello que vaya en contra de una forma de vida que ellos entienden como propia del capitalismo o, más vulgarmente, de la derechona mas recalcitrante.

Me molesta enormemente que se critique lo que hacen “los otros”, mientras ellos hacen lo mismo y, en el algunos casos, corregido y aumentado (looks espectaculares, aumentos de patrimonio, casas de lujo…..) a costa del apoyo de sus militantes que siguen manteniendo sus condiciones de vida, porque la suya no ha variado….

Todo esto viene al hilo de que hace unos días escuche que un artista de cine americano muy conocido había vendido su casa Hollywood creo, por una cantidad mareante de dólares y se citaba como vecinos suyos a una de las parejas de artistas más mediáticas de nuestro país, Penélope Cruz y Javier Bardem, este último miembro de una de las más destacadas dinastías asociadas a la izquierda militante lo cual no es óbice para que viva en una “fantástica mansión en Hollywood, muy cerca de la famosa calle Sunset Boulevard”, como la define alguien en google.

El Sr. Bardem es un firme partidario de la alianza psoe-podemos y de todo aquello que respire izquierdismo, cosa que no ha dudado en manifestar públicamente y de la forma más vehemente. Como curiosidad, también os diré que su madre ha sido vecina mía “de toda la vida” en el Barrio Salamanca hasta el día de su fallecimiento, junto a Pedro Almodóvar que vive unos portales más abajo del mío…

Oyendo esta noticia se me vino a la cabeza sus manifestaciones en los premios Goya, su apoyo a Izquierda Hundida…pero también que cuando la feliz pareja dio a luz un hijo lo tuvieron en una de las clínicas privadas exclusivas para muchimillonarios o las cantidades que cobran por su trabajo en la industria cinematográfica, es decir lo más parecido a un militante de estos partidos a los que apoya.

A esto se me une la reciente historia de nuestros Pablo e Irene, el que jamás abandonaría su Vallekas natal, su barrio de referencia…pero en cuanto pudieron se cambiaron a un casoplon en Galapagar porque como iban a ser familia numerosa necesitaban más espacio……Vallekas se les quedaba pequeña.

Y qué decir de aquellos otros artistas tipo Ana Belén, Víctor Manuel, Almodóvar…que no dudan en seguir trabajando para sus criticadas multinacionales, imagen del capitalismo más vil. Eso sí, cuando hay que ponerse el look obrero como en aquellas fiestas del PC, puño en alto no dudan en hacerlo. Y como ellos muchos más cuyos nombres seguro que se os vienen a la cabeza en este momento.

Y más recientemente volvemos a nuestra Vicepresidenta y Ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. Podemita ella, a ver quién es capaz de reconocerla si vemos sus imágenes de años atrás. Es curioso, por ejemplo, ver a una pijiroja entre los líderes sindicales, recubierta de marcas de moda, con un rubio resplandeciente y un estilismo que ya quisieran para sí alguna de las representantes del capitalismo más recalcitrante, vamos como si hubiera ido con los de la CEOE. Estoy seguro de que en más de una ocasión llamo pija a alguna señora que vestía como lo hace ella ahora….

Con todo esto no quiero decir nada en contra de que ganen dinero, de que se lo gasten como quieran, en casas de lujo, etc., todo lo contrario, lo que no soporto es que critiquen a los demás hacen lo mismo. Critican por norma el modo de vida de los que despectivamente denominan derechona y ellos viven exactamente igual o mejor, pero los otros han obtenido sus ingresos siempre mediante “artes oscuras” mientras que ellos lo han logrado con el sudor de su frente (¿?) y por tanto, sus millonarias cuentas están absolutamente justificadas.

Y yo me pregunto ¿Qué debe de sentir un comunista de los de verdad cuando ve a estos pijiprogres lanzándoles mensajes incendiarios desde sus mansiones?, ¿Cuándo ellos dan a luz en clínicas de millonarios mientras critican nuestra seguridad social que nunca han pisado? o ¿cuándo critican a los que hacen lo mismo que ellos?, ¿Cuándo ven a un comunista vivir como un capitalista? ¿Cuándo defienden la escuela pública y llevan a su prole a colegios privados solo al alcance de la fortunas de los grandes capitalistas? o ¿cuándo despiden a personal de sus negocios sin ningún escrúpulo y pasando de esos principios que tanto defienden?...

Escribiendo esto se me viene a la cabeza una conversación que mantuve con una amiga comunista, que también los tengo, a la que pregunte qué tal le iba a su hijo y me contesto que muy bien y que lo llevaba a un colegio religioso, por lo que le manifesté mi extrañeza ya que era atea y me dijo, “Seré atea y comunista, pero para mi hijo quiero lo mejor...”

Por eso os digo amigos, ni artista, ni princesa del pueblo…cuando sea mayor” Mama, yo quiero ser comunista”, pero de estos, claro….

El Cierre Digital no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta sección que se hacen a título particular.

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