25 de septiembre de 2022
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FIN DE SEMANA
Patio de columnas

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Javier Urra

El caso del joven de Elche reabre el asunto de la violencia juvenil

Casa de Elche donde tuvo lugar el filicidio.
Casa de Elche donde tuvo lugar el filicidio.

De nuevo un hecho terrible, un adolescente mata a su familia. Ahora mucha gente se planteará si estaba afectado por una enfermedad mental o si se trató de un brote psicótico. Habrá que estudiarlo, pero ya anticipo que no. 

Hay jóvenes que quieren imponer su criterio, que no aceptan la frustración, que no difieren la gratificación, y que un día cogen la escopeta de caza o un cuchillo o una katana y se vuelven contra los seres queridos. Es muy difícil de entender porque buscamos una explicación racional y no la hay. Es emocional, es de ira, es de rencor, es odio y después de un distanciamiento afectivo. 

En el caso de Elche los mató uno por uno, ha convivido con los cuerpos. Ahora su abogado buscará una explicación. Porque tenemos que buscarla, pero tenemos jóvenes violentos que se vuelven contra los suyos. Lo clamé desde la Fiscalía de Menores, lo indiqué como Defensor del menor. Dirijo el Centro Recurra-Ginso donde tenemos 85 jóvenes, algunos por violencia filioparental, que agreden, que ridiculizan a sus padres, que a veces les dañan físicamente. Son jóvenes que parecen normales en sus relaciones en la calle pero no así en lo que debiera ser un hogar.

Hechos dramáticos como el el joven Rabadán, al que yo entrevisté, que mató a su hermana con Síndrome de Down, a su madre, a su padre, que estaba en contacto con páginas satánicas... Ahora ha abierto una puerta muy positiva, está casado, tiene una hija, ha formado una familia. Se ha podido trabajar desde la reforma, pero lo importante es la prevención para que no nos lleguen casos como el de Pioz, como  el de Elche... Hay que educar en la sensibilidad, en la empatía, en la culpabilidad anticipatoria y, sobre todo, a los varones. 

En cuanto al abuso de los videojuegos, incitan ocasionalmente a la violencia, insta al impulso e inmediatez, confunde desde la obsesión lo virtual con lo real. En casos como el de Elche, es claro que estaba ya atrapado, como todo adicto.

El Cierre Digital no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta sección que se hacen a título particular.

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