17 de julio de 2019
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FIN DE SEMANA
Patio de columnas

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Gabriel Araceli

Memoria Histórica (VII): Reinos, Taifas y Cantones

Dicen: "La solución de la Democracia es más democracia"...  y yo me pregunto ¿y no será mejor, cuando una Democracia no funciona, cambiarla por otra Democracia?... y a mi cabeza se viene lo de las Repúblicas. Cuando la Primera República fracasó los republicanos trajeron la Segunda y como también fue un desastre, ahora los nuevos  ya piensan en la Tercera. ¿Y Francia?. Los franceses van ya por la V, tras fracasar las cuatro primeras. Así que como esta democracia que nos dimos en 1978  parece que ya no da más de sí tendremos que ir a por otra (mejor que "arreglar" el traje viejo estrenemos uno nuevo)… Pero, me pregunta un jovencito preocupado por su futuro, ¿es que hay más de una Democracia?... Y mi respuesta siempre es la misma: Memoria Histórica. Repasemos la Historia de España, aunque sea muy por encima, y veamos cómo y cuál ha sido el devenir político de esta vieja piel de toro, que hasta cambió de nombre en varias ocasiones (Tartesia, Iberia, Hispania, Al-Ándalus, el Estado Ibérico).

Así que este fin de semana me lo he pasado con mi viejo amigo Claudio Sánchez Albornoz y, a fe de Dios, que he visto, al menos, lo que nos sucede cuando nos dividimos. "Don Claudio", con su mente clarividente ( "Yo no puedo inspirar sospechas si digo que España ha sido siempre Una y Múltiple. La República ha venido para transformar radicalmente España y no sólo en el orden político, sino en todo, para impedir que siga corriendo a la deriva, sesteando, como ha venido sesteando secularmente a través de la Historia") me resume lo que fueron aquellos Reinos cristianos de la Alta y Baja Edad Media, lo que fue la España árabe y el primer ensayo republicano de 1873. Veamos, aunque antes adelanto que este deseo de releer (¿por qué a los viejos nos gusta más releer lo ya leído que leer lo nuevo y desconocido?) la "España: un enigma histórico" y "La España musulmana" me ha surgido a raíz de los cada vez más abundantes partidarios de una nueva República (que sería la Tercera, claro está) y los procesos de autodeterminación que ya están a la vista (de momento, el catalán y el vasco, el gallego y el balear). ¿Qué va a ser de España? ¿cómo va a terminar esta España?.

--  ¡Ah, amigo mío, eso nunca se sabe --me contesta el catedrático--. Ese fue mi constante enigma y mi pesar, pero no olvide algo importante, que siempre tras la tempestad llega la calma. Por eso es obligado saber cómo se salió otras veces de los desastres o simplemente de  las "eras de decadencia". Si usted repasa la Historia de España se dará cuenta que lo único permanente a través de los siglos ha sido el ser propio de los españoles. Somos un pueblo imprevisible, inaudito, feroz y cobarde al mismo tiempo, sumiso y rebelde, ciego y visionario, pícaro y teólogo, místico y torero, sanguinario y conquistador...y no sigo porque me faltan adjetivos. Y con estas mimbres se llegó a ser la Nación más fuerte del mundo y se construyó -ya sabe- el Imperio donde no se ponía el sol.

-- Pero ¿dónde comienzan nuestros males? ¿Es España diferente, de verdad?.

 --  Verá, joven --dice en plan paternal--. Mi enigma comienza con la invasión árabe, porque es en ese momento del siglo VIII cuando, en realidad, puede ya hablarse de dos Españas: la España cristiana y la España árabe. Fueron dos Españas que tuvieron que soportarse durante siglos, unas veces pacíficamente y otras con las armas en la mano. Veamos primero cómo fue la España cristiana.

Bueno, en realidad durante la Reconquista no puede hablarse de una España Cristiana sino de un puzle de Reinos cristianos. La unidad de aquellos mini-estados independientes no llegaría hasta el Reinado de los Reyes Católicos, con la conquista de Granada y la anexión de Navarra, años después. En un principio aparecieron en el norte (en las tierras que no llegaron a dominar los árabes) un mini-reino Astur, que poco a poco fue ampliándose hacia el sur, el este y el oeste. Hacia el siglo XI ya están configurados los Reinos de León, de Galicia y de Navarra. Después aparecen los Reinos de Castilla, de Portugal y de Aragón (con los condados catalanes añadidos). Pero, aquello no era una Nación, aquello era un guirigay de reyes y cortes, de fronteras y luchas entre todos, que sólo se unían y no siempre cuando los árabes del sur les acosaban. Eso fue España durante siete siglos: un puzle malavenido y guerras civiles permanentes. Al menos hasta que se sobreponen Castilla y Aragón y  se unen por el matrimonio de Isabel y Fernando, los Reyes Católicos. En ese momento, ya muy avanzado el siglo XV, la configuración del territorio ibérico estaba más claro: el Reino de Portugal al Oeste, el Reino de Navarra al Norte, el de Castilla-Aragón en el centro-norte...y el Reino de Granada (árabe) al Sur

 -- Ahora lo entiendo, profesor. Aquí y ahora, lo que está haciendo falta es la aparición de unos Reyes Católicos.
                                                  

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