05 de diciembre de 2022
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FIN DE SEMANA
Patio de columnas

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Felicísimo Valbuena

Mariano Rajoy: Es inútil querer blanquear su imagen

/ Mariano Rajoy.

He leído el libro Política para adultos, que publicó Mariano Rajoy a finales del año pasado y me he reafirmado en la opinión “un poco pésima”, como dicen los andaluces, que siempre he tenido sobre él.

Escribe un libro porque tiene mucha manía a Iglesias. ¡Qué original! ¡Qué creativo! En realidad, lo que hace es unirse a la fila de los millones de españoles que también rechazan a Iglesias. La diferencia es que Rajoy habría hecho algo mucho más valioso si hubiera escrito sobre la responsabilidad que tuvieron él, su muy poderosa Vicepresidenta Soraya Sáez de Santamaría y su asesor y amigo Pedro Arriola, ya difunto, en el auge de Podemos. Sí, sí, en el endiosamiento de Iglesias.

En la solapa del libro viene un currículum vitae que, muy seguramente, ha escrito él. No entro en lo que hizo en Galicia, pero sí tengo que hacer dos preguntas del millón. Solo dos. Si estuviéramos en un concurso, serían muy fáciles de responder. Aquí va la primera: ¿Alguien puede decir qué hizo Mariano Rajoy como Ministro de Administraciones Públicas, Educación y Cultura, Interior y Presidencia? Y ahora va la segunda: ¿Alguien sabe qué es lo que movió a José María Aznar para nombrar a Mariano Rajoy?

Mientras llegan las respuestas de los lectores, voy a decir lo que pienso sobre este libro: Está escrito, como otros libros de políticos, para ocultar. ¿Y qué tiene que ocultar Mariano Rajoy? Que es uno de los políticos con menos fuerza interior que ha dado la democracia. O dicho de otra manera: Parece que él todavía no se ha enterado de que le sobra cobardía.

Mariano Rajoy anda por el mundo como si no hubiera vivido aquella tarde que se pasó bebiendo whisky en lugar de dar la cara en el Congreso. Es lo peor que ha podido hacer cualquier Presidente durante la democracia. Cuando vemos una película, ¿hay alguien más lastimoso que un personaje que se pasa todo el rato pidiendo al camarero que le traiga un whisky y otro y otro? Pues sí, Rajoy.

La lástima es el sentimiento que se tiene ante los débiles. Rajoy, un sujeto lastimoso, lleva cinco años haciéndose el valiente. Como si correr varios kilómetros al día sirviera para aumentar el valor de un cobarde.  O como si aparecer en veinte actos o, como dicen los acomplejados ante el inglés, en treinta eventos, aumentase la valentía.

Hasta que una persona tiene treinta años, ¿a quién hay que acudir para saber cómo es esa persona? Al psicólogo. ¿Y de los treinta en adelante? Al historiador. Pues vaya historia tiene Rajoy.

Ha pasado a la historia que Soraya dejó su bolso en el escaño de Rajoy. ¿Es que hay algo más ridículo? Un bolso representando al Presidente del Gobierno. Alto, eso sí, pero representado por un bolso.

Digo lo de alto porque hace unos días, dos catedráticas de Instituto me han recordado lo que les pasó hace años en el Instituto Marqués de Suanzes. Era el Instituto que, por aquel entonces, servía para celebrar algunos actos públicos cuando venían personalidades extranjeras. Mientras se encontraban en el piscolabis de uno de estos actos, las dos profesoras se acercaron a él para hacerle una pregunta nada atrevida, que no buscaba una información confidencial, pero que sólo el ministro podía responder. Pues nada, las miró desde su altura y se dio media vuelta. Las dos me recordaron el otro día aquel momento y me dijeron:  "No habíamos visto un político tan vacuo y ridículo. Así nos explicamos que, en 2011, los españoles, votando contra Zapatero, le otorgaron 10.866.566 votos y, en 2019, Pablo Casado consiguió 4.373,653. Dejó casi inexistente al PP en la Comunidad Autónoma Vasca y en Cataluña".

Desde la moral, es decir, desde el conjunto de normas que rigen la actuación de los grupos, ¿qué modelo representa Rajoy? Ha habido escritores alcohólicos que, sin embargo, han escrito obras que siguen iluminando a muchas gentes. ¿Y Rajoy? Aparte de ganar mucho dinero como registrador de la propiedad, ¿qué le interesa a Rajoy? ¿Hacerse varios kilómetros al día? Cualquier día nos enteramos de que se ha aficionado a la caza de la perdiz con reclamo.

'Política para adultos' por Mariano Rajoy

El libro es una colección de tópicos que a los lectores ya les suenan de muchos artículos de periódicos. ¿Qué digo tópicos? Topicazos. Rajoy es un hombre inculto. Podría poner un ejemplo por página del libro, pero he escogido dos.

"Durante la crisis del procés en Cataluña repasé las lecturas de los debates de Ortega y Azaña, por si podía encontrar alguna clave o algún razonamiento que me sirviera para entender la situación que los independentistas habían  creado ochenta años después, y me sorprendió encontrar argumentos y conceptos idénticos a los que estábamos manejando en 2017. Allí estaba escrito todo, y casi un siglo después volvíamos a las andadas sin haber aprendido nada de la historia". (P.63)

Para repasar, primero hay que leer. Y un Presidente de Gobierno como Felipe o Aznar claro que ha leído los libros de Fernando Díaz-Plaja con las transcripciones de los debates parlamentarios sobre Cataluña durante la República. Rajoy, no. Su punto fuerte no son los libros, excepto aquellos con los que se preparó la oposición para Registrador de la Propiedad. Esos libros de Derecho sí que acaban dando mucho dinero. Pero, ¿lecturas  para tener una perspectiva histórica? Lejos de Rajoy la funesta manía de pensar. Dice que le sorprendió y se pasa al plural: "…volvíamos a las andadas sin haber aprendido nada de la historia".

Él sí volvía a las andadas. En lugar de mantener a Jorge Fernández Díaz para fortalecer al PP en Cataluña, lo nombró ministro del Interior. Y así fueron las cosas: Un ministro al que le grabaron una conversación en su propio despacho y que dejó hecho unos zorros al PP en Cataluña. Lo más gracioso del caso es que él cree que la decadencia de Ciudadanos proviene de que Arrimadas se viniese a Madrid. Y lo dice como si él tuviera un pensamiento original sobre este punto, cuando no pocos hemos hecho el mismo diagnóstico mucho antes que Rajoy..

"Resulta frustrante que los debates educativos en España se centren siempre en cuestiones ideológicas, en las matemáticas con perspectiva de género o en el número de asignaturas que se pueden repetir para pasar de curso, y no en la urgente necesidad de mejorar la competencia digital de nuestros jóvenes". (P.289)

¿A que Rajoy ha sacado esto de los periódicos? Claro, para él tiene más importancia la competencia digital que una buena formación en ideas, porque él carece de ellas.

Y no olvidemos la gran traición de Íñigo Méndez de Vigo, amigo de Rajoy y ministro de Educación, que mantuvo tres meses metido en un cajón un Informe sobre la situación del español en Cataluña.

Ahora están acusando a Sánchez, y con mucha razón, que se ha sometido a la política lingüística de los independentistas catalanes. Pero, ¿no es eso lo que hicieron Rajoy y ese ministro, que tan bien sabe leer los domingos la epístola en su Parroquia? Vivir para ver.

Y desde la política, Rajoy representa el dedazo de Aznar, la traición a los electores, el reducir la política a economía, el de aumentar exageradamente los impuestos por obra y gracia de su ministro Montoro, que convirtió a la Inspección de Hacienda en un medio que, sobre todo, está para que los contribuyentes se sientan indefensos. Recomiendo a los periodistas jóvenes y apasionados por la investigación que lean los varios libros que el periodista francés Alex Montaldo escribió contra el poder omnímodo de los inspectores de Hacienda franceses.

Ah, que no se me olvide: Quiero dar el contexto sobre la segunda pregunta del millón. Después de llegar a Presidente, Rajoy se olvidó de Aznar. Como Zapatero, que no se ponía al teléfono cuando le llamaba Felipe. Rajoy dedica un capítulo a proclamar que no le gustan las primarias. ¿Cómo le van a gustar si a él no le hicieron falta?

Pues nada, los del PP de Génova pueden pensar que Rajoy aporta mucho al partido y atraerá muchos votos. El paso siguiente será ofrecer una oportunidad a Casado y Egea, Después, vendrá Soraya, la que favoreció el duopolio televisivo que domina España.

No, es inútil promover a estas personas. ¿Qué digo inútil? Enteramente nocivo. Pero hemos visto ya varios episodios de lo autodestructivo que puede ser un partido político.

El Cierre Digital no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta sección que se hacen a título particular.

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