25 de febrero de 2024
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FIN DE SEMANA
Patio de columnas

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Elsa Martínez

Directamente Encarna, la verdad de un mito

Hoy, un día después de que se hayan celebrado los Premios Goya sin la presencia física del gran Carlos Saura, necesito hablaros de una de las mujeres más poderosas que jamás he conocido y cuya estela todavía hoy revuelve memorias, agita conciencias y sigue levantando curiosidades increíbles en el publico y la sociedad españolas.

Es Encarna, Encarna Sanchez, la que fuera hasta su muerte trágica en 1996 (tras un cáncer terrible) uno de los referentes no reconocidos de mujer libre, de carácter brutal, de inteligencia muy ágil y sobre todo de talento profesional mezclado con un amor por las mujeres fuertes que nunca pudo airear. Encarna es la primera mujer que amó abiertamente a muchas mujeres icónicas de España y, ante todo, fue famosa por su romance con Isabel Pantoja, o eso parece… sus escarceos confesos con Mila Santana y otras muchas anécdotas que nunca fueron abiertamente reconocidas.

Por eso, que hoy, veintisiete años casi después, sus grandes amigos y colaboradores Juan Luis Galiacho y Pedro Perez puedan escribir “Encarna Sanchez en carne viva” es una de esas grandes historias con las que se puede ilustrar mas de cuarenta años de la historia de España y, en particular, de la Transición y después de los gobiernos de Felipe Gonzalez y el primer Aznar, al que Encarna apoyó desde la COPE con la mejor investigación política y policial que se recuerda.

Cuenta mi amigo Juan Luis Galiacho en este libro que os recomiendo cosas muy muy fuertes: Encarna se enfrentó a grandes “popes” de la Iglesia para poder investigar casos fundamentales como el de Roldan, Intxaurrondo, los GAL, las comisiones y fondos reservados de Rafael Vera y las famosas cloacas del Estado que, treinta años mas después, siguen siendo una de las cosas más oscuras de nuestra democracia.

Mientras, Encarna, desde un poder inusitado y todavía desconocido por entonces en una mujer escribía paginas de la realidad del momento político. Si le caias mal a Encarna, tenías un pésimo, o cuanto menos muy complicado, pronóstico de futuro, te lo aseguro. Y la vez que yo la conocí, solo de refilón (tendría yo 25 años más o menos…) me parecía una de esas imponentes mujeres a las que siempre he soñado parecerme. Una mujer fuerte, líder, carismática, con una sonrisa cautivadora y unos ojuelos de lista, a mas no poder, que te escudriñaban con verdadera curiosidad tras una gran sonrisa blanca impoluta.

Encarna es irrepetible y por eso Juan Luis Galiacho ha “sufrido” muy poquito contándonos la increíble vida de una mujer que se refugiaba después en su circulo cerrado de amigas y defendía el periodismo a capa y espada. Hoy estamos muy acostumbrados a gritar a los cuatro vientos nuestra sexualidad libre, somos, de hecho, libres de amar, besar, acariciar, dormir, viajar o compartir nuestra vida y gestos públicos con el sexo que nos de la gana.. pero hace dos o tres décadas, una manifestación así suponía el despido fulminante de la alta sociedad y , por supuesto, de cualquier puesto relevante en la radio, periódicos, empresas, política o prensa.

Carlos Saura.

Y así pensaba también un recientemente premiado Carlos Saura, que, por desgracia, como esta ocurriendo varias veces en los premios honoríficos, no ha llegado a tiempo a recoger su Goya de Honor. Porque siempre nos esperamos a que sean tan mayores los grandes talentos de la cultura de nuestro país para premiarlo?? ¿Porque todo llega tan tarde en este país nuestro? Sinceramente hubiese agradecido que el genial autor de “Io, Don Giovanni” (con esa fotografía increíble de Vittorio Storaro) o de la mítica “Cria Cuervos” (la mirada de Ana Torrent me persigue todavía con esos grandes ojos maravillosos.) y “Bodas de Sangre”, de Garcia Lorca hubiese podido disfrutar de recoger ese eterno deseado Goya y haberle visto esa mirada inteligente y esa media sonrisa que siempre le ha caracterizado.

Tuve el placer de compartir mesa y mantel con el y con Andres Vicente Gomez en Málaga y siempre recordaré la conversación tan sensible, inteligente, potente, fuerte y con criterio de Saura. Descansen ambos en paz. De esos años cada vez se nos van más, y nos dejan huérfanos de referentes y mitos, ojalá que otros vengan a devolvérnoslos por favor!.

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