26 de junio de 2019
|
Buscar
FIN DE SEMANA
Patio de columnas

Patio de columnas

Lucio Séneca

El harakiri de las Cortes Franquistas

Está claro que el proyecto del Presidente Sánchez Castejón de sacar los restos de Franco del Valle de los Caídos se ha vuelto contra él, como un "boomerang", porque, de momento, no ha conseguido su propósito y sí poner de moda al que fuera Jefe del Gobierno del Estado de la España Nacional  entre el 1 de octubre de 1936 y el 1 de abril de 1939 y desde esa fecha al día de su muerte, el 20 de noviembre de  1975, de la España ya Unida. De pronto todo el mundo habla de Franco, unos a favor y toda la izquierda en contra y los jóvenes interesados en saber quién fue y qué hizo. El "boomerang" era un arma procedente de los aborígenes australianos que tenía el peligro de volverse contra el que la arrojase indebidamente y de ahí pasó a la psicología y a la política. También a mi me ha servido para abrir mi "Memoria Histórica" y repasar, ahora que ha vuelto a hablarse de "harakiris", algunas de las cosas que viví personalmente cuando se produjo "El harakiri de las Cortes franquistas" aquel año de 1976 y que escribí en libros y periódicos... y comienzo por reproducir el artículo que publiqué con motivo del 42 aniversario de la Constitución de 1978.

El 6 de diciembre se ha celebrado la llegada de la Constitución de 1978 y lo ha hecho con una Sesión Conjunta del Congreso y el Senado en una fiesta presidida por los Reyes de España, Don Felipe y Doña Letizia y a su lado la Princesa de Asturias, y en lugar destacado los Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía. También estaban presentes en puestos importantes los "padres" de la Constitución que viven aún, los miembros del Gobierno, los líderes actuales de los partidos políticos y más de 100 invitados de lujo. En lugar también destacado se situó una silla vacía en recuerdo de Don Torcuato Fernández Miranda, el verdadero "cerebro" de la Transición, el que hizo posible el cambio de la Dictadura a la Democracia, el que se "inventó" la Ley para la Reforma Política... y, sobre todo, y más importante,  el que convenció al Régimen franquista para que se hiciera el "harakiri" en las todavía Cortes de Franco y con un Rey que había jurado respetar y defender los Principios Fundamentales del Movimiento salidos de la Victoria del 39. ¿Qué habría pasado sin la Ley para la Reforma y sin ·"harakiri"?... Da miedo pensarlo, incluso ahora, que han pasado 42 años, recordando la "Ruptura" total que pretendían todas las Izquierdas unidas y la calle dividida. "Ruptura" o "Reforma".

Por eso, hoy me complace reproducir unas notas que apunté la noche del 17 de noviembre de 1976 y que hoy parecen de otro mundo.

"Esta tarde he sido testigo de una Reunión que puede ser histórica. Se ha celebrado en la calle Moreto, nº 8 de Madrid, justo detrás del Museo del Prado. Allí, en la primera planta, había tenido su Redacción el semanario "Servicio", siendo Antonio Izquierdo Director y yo Redactor-Jefe, Sobre las 8 se presentaron de incógnito, primero José Antonio Girón de Velasco y Dionisio Martín Sanz, (líderes político y sindical del franquismo) y luego Torcuato Fernández Miranda y Adolfo Suárez, Presidente de las Cortes y del Consejo del Reino, uno, y Presidente del Gobierno el otro. Tras los saludos de rigor nos salimos Izquierdo, la Secretaria y yo y se quedaron en el Despacho de Dirección los cuatro solos, pero como la separación era de cristal y madera pudimos seguir la conversación casi al pie de la letra. Además la secretaria, María Dolores, era una buena taquígrafa y lo recogió todo. 

 Habló primero Torcuato y a su estilo seco dijo dirigiéndose a Girón:

-José Antonio, he querido verte porque creo que ahora más que nunca España te necesita. Sé que no estás de acuerdo con lo que estamos haciendo y yo hasta lo entiendo, pero estarás de acuerdo conmigo en que muerto Franco, y ahora hace justo un año, no podía, no puede, seguir todo igual. España ha cambiado y los españoles de hoy, que muchos, muchísimos, han nacido después de la Guerra, ya sólo quieren que también nosotros olvidemos "aquello". Piensa, además, que muchos españoles en los últimos años han salido al extranjero y que han visto, por tanto, otros sistemas de gobernarse, y han visto la libertad de expresión, la libertad de manifestación, la libertad de opinión, la libertad sindical, la libertad cultural que hay, por ejemplo, en Francia, Alemania, Inglaterra, Italia, Holanda, Bélgica, los Países Nórdicos y también los Estados Unidos y reclaman algo parecido. Pues eso es lo que pretendemos hacer, naturalmente, sin olvidar de dónde venimos. ¿Cómo podemos olvidar, nosotros que la vivimos, la tragedia del 36? Por eso, creo que tu apoyo es fundamental, pues a nadie se nos  oculta que sigues siendo el más influyente del Régimen pasado.

- Mira, Torcuato, con la sinceridad que tu has hablado, y a corazón abierto, te voy a hablar yo, partiendo de que en muchas cosas de las que acabas de decir estoy de acuerdo. Sé que hay que reformar, aunque yo diría mejor adaptar, algunas de las cosas que hicimos e incluso anular otras. Pero si llegar a donde hemos llegado nos ha costado lo que tú sabes, tan bien como yo, no vamos a permitir que de la noche a la mañana se borre todo de un plumazo. Torcuato, y te lo digo como yo digo las cosas, vuestra Ley para la Reforma es darles España a los que ya están reclamando la "Ruptura" con el pasado y volver al 39. ¿O es que no te has dado cuenta que lo que quieren es transformar aquella derrota en victoria, una venganza en toda regla? Te aseguro, y sería una pena que os equivocaseis, que si a esos señores a los que se les llena la boca con el Sistema de Libertades y la Democracia les regalaseis la España que, gracias al Generalísimo, vive en paz y es ya la novena potencia del mundo, a los primeros que borrarían del mapa sería a los que no piensen como ellos Yo no estoy dispuesto a regalar nada, como a nosotros no nos regalaron nada. Si quieren transformar la derrota en victoria que luchen por ella...

-Perdona, José Antonio, que te interrumpa... O sea, que volvamos otra vez a las trincheras, a Toledo, al Ebro, a Teruel,  a Asturias, a Badajoz, y nos volvamos a matar. ¿Eso es lo que tú quieres?

-Mira, Torcuato, ¿cómo voy yo a querer otra guerra, sabiendo como lo sé, y tú también, lo que fue aquella? Pero, no les pongais en las manos la "Ruptura".

- Pues no, por eso mismo hemos llegado hasta aquí. Porque frente a la "Ruptura" nosotros defendemos la Reforma. Una Reforma que, sin apartarse un ápice de la Ley, les de salida a esos miles o millones de jóvenes españoles que ya quieren una nueva España.

-¿Una nueva España, a la que vuelvan la Pasionaria, Carrillo y los Alberti? ¡Yo no estoy dispuesto a sentarme en los mismos asientos que se sienten los comunistas... Ahora bien, como tampoco estoy dispuesto a promover otra guerra, sólo te puedo decir una cosa, no cuentes con mi voto, pero tampoco con mi oposición. Si las Cortes franquistas quieren hacerse el "Harakiri" que se lo hagan. Pero, yo quiero morirme de acuerdo con mi conciencia.

En ese momento intervino Suárez y dijo:

--  José Antonio, permíteme que te diga algo serio, porque creo que estás equivocado... sí, habrá Partidos Políticos, pero donde yo esté no habrá comunismo, y por tanto no habrá PCE. Hasta ahí no se llegará...¡estate seguro!.

Y al final pasó lo que pasó. El resultado fue el que fue: 425 votos a favor (entre ellos los 195 del "bunker") 59 en contra y 13 abstenciones.

El Cierre Digital no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta sección que se hacen a título particular.

COMPARTIR: