30 de noviembre de 2020
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FIN DE SEMANA
Patio de columnas

Patio de columnas

Esther Merino Peral

La cultura de la nada

En un programa muy famoso de la cadena de televisión que rima con “…por el trasero te la hinco”, uno de los concursantes estaba terminando de contar sus penas –aspecto obligatorio incluido en su contrato de participación- con la autoridad suprema, del que sólo se oye la voz y al que se dirigen como “el súper”, que debe ser a la tele casi lo mismo que la forma en que los jugadores de fútbol hispano se refieren a su entrenador, como “el míster”. Bueno, pues va el prójimo e intenta salir del improvisado confesionario y resulta que no puede. Irritadísimo, empieza a pegarle patadas a la puerta, gritando que le abran, porque “se ha atrancado la jamba de la puerta”!!!!!! Silencio administrativo durante cuatro minutos de reloj –lo que tardaron en mirar en Wikipedia qué significaba el término mencionado-, después del cual se oye el timbre, con el que se le devuelve al infame concurso, que no es más que una convivencia de egos famosos, a cuál, más analfabeto.

En esa misma cadena, reina otra menda, faro de sabiduría hispana, conocida por tener una hija con un torero, la cual no terminó la antigua EGB, pero que se pone de los nervios si alguien la llama inculta, a la que invitaron a un crucero promocional por el Egeo y quien a su vuelta, lógicamente y para amortizar el dispendio de la inversión, le hicieron una entrevista en el programa en el que vomita habitualmente sus exabruptos. Le preguntaron en qué islas había desembarcado y dijo que no se acordaba salvo de que en una “había muchas cuestas y que le habían subido por las intrincadas callejuelas en borrica”, eso sí, recordaba que había estado en Atenas al final del recorrido, para lo que le demandan otro bonito comentario, que saldó con que “le había parecido una ciudad más bien fea y llena de piedras viejas”. Y se quedó tan fresca. Seguro que Pericles, Platón o Aristóteles se habrían revuelto en sus tumbas si lo hubieran oído.

En época electoral y llevamos unas cuantas encadenadas en los últimos tiempos, los líderes de los distintos partidos, casi unánimemente, suelen aludir a que defienden “unos principios y unos valores”, pero nunca aclaran cuáles son los tan manidos principios. Total, para qué?!?! Siempre podrán decir lo de Groucho Marx, o sea, que él tenía los suyos también, pero que si no les gustaban….pues tenía otros”. Ahora que parece que se confirma el acuerdo para formar gobierno entre fuerzas progresistas, que defienden la educación y la cultura a ultranza, supuestamente, no sería descabellado que personajes de semejante ralea como los anteriores, con tan claros valores, se conviertan en ministros o subsecretarios de algo. Ya se sabe que a líder del PSOE le gustar pescar en esas aguas turbulentas de gentes tan ilustradas.

Esther Merino Peral

El Cierre Digital no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta sección que se hacen a título particular.

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