13 de abril de 2021
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FIN DE SEMANA
Patio de columnas

Patio de columnas

Pilar Redondo

Qué sabe nadie...

Raphael y Pilar Redondo en Madrid, en un acto cultural.
Raphael y Pilar Redondo en Madrid, en un acto cultural.

Todos hablan de "mi gran noche", dicen que ha sido un sonado "Escándalo", déjalos que murmuren, "Digan lo que digan", hablan por hablar, "Yo soy aquel", que ama a corazón abierto, "Qué sabe nadie...".
Con 8 años al preguntarle su madre que quería ser de mayor la respuesta fue contundente: Madre, soy artista.
Lo es, y de los grandes, 59 años sobre los escenarios lo avalan.
 
ÉL ES RAPHAEL.
 
La música es su alimento, su medicina. La sonrisa la lleva siempre colocada. En su vocabulario no hay lugar para palabras como cansancio o imposible. A gala lleva ser español y andaluz, gran profesional, en la canción es un icono, manifiesta la necesidad de enseñar desde el colegio la igualdad de derechos entre géneros.
 
Lleva cantando desde los 4 años, su primer concierto lo dio con 16, en Zaragoza ante 47 enfervorecidos asistentes.
Su filosofía de vida es siempre buscar la luz, mirar hacia delante. Su voz tiene sello, es distinguible.
Su público es fiel.
De cada canción sale reforzado, renovado, abrazando la libertad de vivir, en la puesta en escena va más allá.
 
La primera vez que fue a ver una obra de teatro tenía 11 años.
Ha hecho cine y participado en diferentes festivales representando a España.
 
La verdad trasplantada en el pecho cierra la puerta a los sueños desangrados que trazan las líneas difusas del monólogo interior sin respuesta.
Cuando la vida no cumple lo prometido...
 
El año pasado lo concluyó de forma espectacular, con "RESinphónico Tour 2019". En este trabajo revisita sus más grandes éxitos, Un híbrido entre la música electrónica y la orquestal. Fue grabado en Londres, en los legendarios estudios Abbey Road.
 
Para celebrar sus seis décadas de trabajo presenta "Raphael 6.0". Ha salido a la venta el día 27 de noviembre. Le da su particular interpretación a temas de Enrique Bumbury, Rocío Jurado, Camilo Sesto, entre otros.
Junto a él cantan voces tan actuales como: Luis Fonsi, Vanesa Martín, Pablo Alborán, Mon Laferte, etc.
El concierto llegará a Madrid el día 19 de diciembre en el Wizink Center.
 
Es muy autocrítico, sólo compite contra sí mismo. Pocos artistas pueden decir que han colgado el cartel de no hay billetes en el Bolshoi de Moscú, el Madison Square Garden, el Olimpia de París, o, el Carnegie Hall.
 
Piensa que la cultura sufre un abandono institucional.
Sus 77 los ha cumplido este año que no va a olvidar nunca. El motor que lo impulsa es la ilusión.
Raphael puede no gustarte, pero es un mito, ante él hay que ponerse de pie, es incombustible.
Ha vendido 80 millones de copias. Ha sido merecedor de 326 discos de Oro, 49 de Platino, 1 de Uranio.
 
Él prefiere cantar a hablar porque esa es su forma de comunicación. Es un hombre humilde y sencillo, pero profundo. Es un personaje apasionante.
Verlo actuar es recibir una transmisión de emociones. Para él la pandemia ha sido como un grito en silencio. La música le ha salvado del confinamiento.
Pero no se puede aludir a Raphael sin nombrar a Natalia Figueroa, perfecto binomio, su consejera, la otra mitad de su yo...
 
Con 18 años en Buenos Aires cantó tangos con Manuel Alejandro. Le gustan mucho, cree que su mejor disco es el que hizo en 2008 que es, precisamente, de tangos.
Según en que momento, escucha diferentes tipos de música, clásica, flamenco, pop, zarzuela, música sinfónica...
Le gusta hablar de libros, de cine, de teatro, del mar.
 
La música pasional retorna al dolor sin espejo, que acribilla a los besos descalzos, varados en el reverso de los cristales que crean una cartografía propia.
 
"Hay mucha gente que se parece a mí pero yo no me parezco a nadie". (Raphael).
 
Pilar Redondo.

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