08 de mayo de 2021
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FIN DE SEMANA
Patio de columnas

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María Montero

Villarejo, un portal de 'WikiLeaks' en versión española

José Manuel Villarejo.
José Manuel Villarejo.
Decía, Manuel Azaña, "en España, la mejor manera de guardar un secreto es escribir un libro", un inteligente pensamiento que, bien podría aplicarse al comisario jubilado, José Manuel Villarejo.

Este policía a lo largo del tiempo fue 'recopilando' muy diversas informaciones vinculadas a políticos, empresarios, policías o periodistas, a través de encargos de trabajos de investigación, por parte del Ministerio del Interior, o empresas a título particular. Ficheros informativos que, actualmente, algunos de estos expedientes 'top secret',  incautados en su domicilio, tras su detención el 3 de noviembre de 2017, pasaron a disposición policial, bajo la custodia de la Audiencia Nacional.

Cuando Villarejo fue detenido, por presuntos delitos de blanqueo y organización criminal en el marco de la Operación Tándem, una macrocausa de 28 piezas, que se sustancian en el Juzgado Central de Instrucción 6 de la Audiencia Nacional, este comisario, por aquel entonces, albergaba en su poder, miles de datos encriptados, que, apenas han visto la luz, excepto cuando se hacen visibles, al finalizar algunos secretos de sumario, a los que se puede acceder. Con una habilidad indiscutible, Villarejo, habría compartido mesa y mantel, con altas autoridades españolas, quizá, también podría haber tenido encuentros con políticos o servicios de inteligencia de otros países, accediendo a sus 'íntimas informaciones', en el seno de investigaciones sufragadas bien con fondos estatales, o de manera privada.

Sea como fuere, Villarejo, fue el hombre de confianza de la 'jet set' española durante años. Un hombre con su propia agencia de detectives, requerido continuamente por empresarios y políticos para elaborar expedientes ad hoc. Por ende, al acceder a 'secretos', 'deseos', o 'confesiones' muy particulares, 
¿cómo no iba a ser alguien que, podría desvelar algún día, importantes informaciones vinculadas a personalidades sociales o al propio Estado, en modo 'WikiLeaks'? Entendiéndose desvelar, de una manera regular o legal, no como un proscrito o un fugado a una isla desierta.

'Todo el mundo tiene secretos. La única cuestión es encontrar donde están', dijo el periodista y escritor sueco, Stieg Larsson, máxima que podría ser, una definición de la astucia de Villarejo. A pesar de que este comisario estuvo en excedencia durante diez años, al parecer, no cesó su actividad investigadora, ni quizás, el contacto con el Ministerio del Interior. Incluso algunas fuentes del seno ministerial, atribuyen a Villarejo, 'acciones positivas para España', 'trabajos realizados bajo la supervisión de Interior beneficiosos para el país', pero que, 'nunca serían publicados en los telediarios'.

Si bien es cierto que, la estancia de Villarejo en la cárcel de Estremera, más de tres años sin hacer declaraciones públicas, excepto sus cartas enviadas a la prensa, o sus manifestaciones en el caso Tándem cuando es requerido por la Audiencia Nacional, es necesario reconocer que, esta privación de libertad por presunto riesgo de fuga, o prisión provisional sin fianza, ha debilitado la salud del comisario, aunque no sus ansias por 'contar lo que sabe'. Villarejo, ha reiterado su actitud de cooperación, Villarejo, quiere hablar, quizá, antes de un desenlace fatal.

Si Villarejo, 'cuenta lo que realmente sabe', sea en sede judicial como ha sucedido recientemente, o escribiera un libro, levantando ampollas en el gobierno de Pedro Sánchez, por apuntar a cargos del PSOE, como Carmen Calvo, o señalando al PP, con sus anotaciones a mano, sobre la ex ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, o el ex tesorero del partido, Luis Bárcenas, tal como declara el comisario, entre las miles de informaciones encriptadas que llegó a manejar, podríamos asistir en este país, a una especie de fenómeno 'WikiLeaks', sin precedentes en la sociedad, al esparcirse de manera exponencial, datos muy específicos que tal vez, en otras circunstancias, jamás, hubieran trascendido de manera pública.

De hecho, al parecer, el juez instructor del caso Tándem, Manuel García Castellón, ha procedido a proteger, ciertas informaciones, asimilables, a 'Secretos de Estado'.

Pero, cabría destacar otra premisa en la ecuación de la información encriptada que, podría haber recabado el comisario Villarejo, sobre la 'jet set' española: ¿a quién perjudica y a quién beneficia que el comisario pudiera haber encriptado una especie de base 'WikiLeaks' sobre información estatal, política y empresarial en España?, ¿a quién perjudica y a quién beneficia que Villarejo no disponga de ordenador en la cárcel, o tenga sus comunicaciones vigiladas, al parecer, por el CNI?, ¿a quién perjudica y a quién beneficia que Villarejo, 'tire de la manta' en sus declaraciones en la Audiencia Nacional?

¿Por qué no se descodifica, la información en su totalidad que custodiaba Villarejo, antes de su detención?
¿Cuántos 'secretos de estado' fueron confiados a Villarejo, en el cumplimiento de sus funciones, bajo el paraguas del Ministerio del Interior?

Además, 
¿cómo es posible convencer a la sociedad de que, un sólo hombre, Villarejo, organizó semejante macro estructura, con miles de datos sobre personas relevantes, una estructura informativa paralela a la policía y al CNI, sin el conocimiento del Ministerio del Interior,  o una posible injerencia política?

¿Acaso, Villarejo, al inicio, cuando fue requerido para tantas investigaciones, era un 'superhéroe', en la policía o una herramienta útil para algunos políticos, pero después, fue convertido en 'villano' a conveniencia?
¿Cuando cruzó la 'línea roja', Villarejo, para ser el epicentro de la macrocausa judicial Tándem, o 'caso Villarejo' ?
 
Villarejo y su equipo jurídico, encargado de su defensa, han recriminado su situación de desamparo en la cárcel en relación a su salud, y condiciones mermadas de habitabilidad en su celda. Mientras, el comisario teme por su salud, una comitiva de VOX, se organiza para entrevistar a Villarejo en prisión, quizá en busca de información esencial, sólo que, se entiende, bajo la preservación de documentos, que el partido de Santiago Abascal, no podría acceder a 'secretos de estado'.

Por otra parte, muy al contrario, Podemos, en el punto de mira de la justicia por la financiación de la empresa Neurona, pone el 'grito en el cielo', por la presencia de Villarejo en la comisión 'Kitchen', una pieza judicial del caso Tándem. El vicepresidente del gobierno, Pablo Iglesias, todavía salpicado por el caso 'Dina', no quiere, bajo ningún concepto, que 'Villarejo despliegue su artillería informativa', en sede parlamentaria. Villarejo, es la peor pesadilla de los podemitas, en relación a la presunta financiación irregular de Podemos. El comisario advirtió. en sede judicial, de sus pesquisas sobre el partido de Iglesias, en cuanto a una investigación, en la que Villarejo, al parecer, cruzaba datos con otros servicios de inteligencia extranjeros, respecto a los fondos recibidos, presuntamente, por la formación morada.

Otra clave en el caso Villarejo, es que la presencia en prisión preventiva del comisario, no ha amilanado las suspicacias del CNI, en torno a las disputas policiales entre Villarejo y el ex director del centro de inteligencia, Felix Sanz Roldán, puestas en escena recientemente, en un juicio por el honor del ex jefe del CNI, pero que perdió al testificar Corinna Larsen, a favor de Villarejo. Es decir, las viejas rencillas entre Villarejo y Sanz Roldán, continúan enrocadas.
 
En otro sentido, también cabe resaltar la reciente aprobación en noviembre de 2020, del Código Ético del Ministerio Fiscal, que subraya en su artículo 3, 'las y los fiscales podrán participar en debates públicos sobre derecho y administración de justicia, obviando los debates públicos sobre procedimientos en trámites'. Esta fue la respuesta que, me remitió la Fiscalía General del Estado, al requerir explicaciones sobre las 'intervenciones públicas' del ex fiscal del caso Tándem, Ignacio Stampa, -al que se le denegó la continuidad en esta causa judicial, tras destaparse el escándalo de su relación con la abogada podemita Marta Flor-, respecto al caso 'Stratvs', al ser denunciado por alguno de los perjudicados.

¿Còmo era posible en la democracia española, con un servicio judicial garantista fundamentado en la presunción de inocencia, que el ex fiscal de la Audiencia Nacional, Ignacio Stampa, impartiera conferencias exponiendo el caso Stratvs, cuando aún no había sentencia¿Còmo resarcir ahora el honor de los perjudicados por estas divulgaciones de Stampa, pues todos los investigados del caso de esta bodega, han sido absueltos por unanimidad por la Audiencia Provincial de Las Palmas?

Entiendo que, desde la Fiscalía General del Estado, con la incorporación de esta premisa lógica y necesaria, en este código ético, se ha pretendido dar un 'aviso a navegantes', como es el caso del fiscal Stampa, o similares, para que en este país, de una vez, los fiscales, cumplan con su deber de imparcialidad en el sentido de no emitir ningún mensaje a la sociedad, mientras se sustancian los procesos judiciales. Es decir, se finiquita la imagen pública del fiscal mediático a la española, se implanta cordura hacia la discreción obligada para el Ministerio Fiscal.

Y viene al caso, porque Villarejo, también señaló discrepancias, igualmente, sobre las 'formas' empleadas por el fiscal Stampa, en algunas ocasiones.
 
Si sobrevaloramos la información que 'conoce Villarejo', quizá debiéramos confiar en el devenir de los acontecimientos, tal como expresaba, Jean-Baptiste Racine, cuando afirmaba en el siglo XVII, 'No hay secreto que el tiempo no revele'. Pero si seguimos de cerca, las manifestaciones públicas del comisario en el caso Tándem, podríamos acogernos, sin duda, a la sinceridad de George Bernard Shaw, cuando afrimó: 'No hay secreto mejor guardado que aquel que todos conocen'.

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