19 de septiembre de 2020
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FIN DE SEMANA
Patio de columnas

Patio de columnas

Eduardo Gavín

Concierto bajo en calorías

Imagen del concierto de Año Nuevo.
Imagen del concierto de Año Nuevo.
Leo en una agencia de noticias española que el concierto de Año Nuevo de 2020 ha sido al fin light, vegano y nazi-free. A decir verdad, no lo he visto. No tengo paciencia para el chuntachunta de la familia Strauss mas allá de lo razonable. Está bien, pero pasa como con los boleros. Un amigo me decía que hay que escucharlos con cuidado para no morirse de pena. En el caso de los valses para no caer en la tentación de discutir las fronteras del Imperio Habsburgo.
 
El concierto del Musikverein es una colección festiva de clásicos populares que con los años anda sufriendo una mezcla de elitismo inverso y de predigestión intelectual, si cabe. Me refiero a lo de ver a señores podridos de dinero dando palmas y vestidísimos para escuchar polkas, como si se tratase del día de estreno de un Wagner o un Stravinsky y a lo de poner audiovisuales tontos para que la gente no se aburra ante la exigencia melómana de los Strauss.
 
Dejando aparte mi disertación, vuelvo a la noticia: al parecer, el público de este concierto andaba muy irritado desde 1945 (segundo semestre) porque la partitura usada no era la original de Strauss padre, sino un arreglo de un tal Leopold Weninger. Reconozco que no conocía el dato ni al compositor (ahora ya sí lo conocemos, gracias a la memoria histórica mundial). Al parecer, este señor modificó algunas cosillas en 1916 y 15 años después se hizo nazi y lo que es peor, xenófobo. Imaginen ustedes lo indignante de escuchar esta partitura manchada, aunque en estos años la hayan dirigido Barenboim o Maazel.

El concierto de Año Nuevo en Viena de este año.

 
Este año, por fin, se ha vuelto a la raíz y "se le ha despojado de sus aires marciales", pasando así a ser una marcha excursionista. El pobre Mariscal Radetzky estará contento.
 
Verdad es que en España la música clásica o erudita nos importa un bledo, pero es muy importante que nos lleguen estas informaciones, porque nos gusta mucho lo de desheretizar y juzgar la obra por el autor y al autor por la obra.  
 
Hoy se han ganado muchas batallas. Hemos recuperado el nombre olvidado de un arreglista nazi, hemos limpiado un marcha y hemos pasado el año con partituras limpias. Nuevos ricos del petróleo contaminador, de las finanzas tramposas, de la explotación de los trabajadores asiáticos, del expolio africano y todos los propietarios de oscuros negocios que adoran escuchar valses (y que se pueden permitir pagar la entrada en el Musikverein) han aplaudido sin remordimientos. 
 
¿No respiran ustedes más aliviados? Yo hoy dormiré mucho mejor, sabiendo que hay un elevado número de cretinos que tienen una preocupación menos.

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