20 de octubre de 2020
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FIN DE SEMANA
Patio de columnas

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Felicísimo Valbuena

En el 23 aniversario del asesinato de Miguel Ángel Blanco a manos de ETA: Su valentía todavía sigue irradiando

Los titulares del asesinato del consejal del PP
Los titulares del asesinato del consejal del PP

Lo que importa dejar claro, ya desde el principio, es el ambiente en que transcurrió el asesinato del entonces desconocido Miguel Ángel Blanco.

Del derrotismo de Martín Villa a la «voluntad de vencer» de la Guardia Civil y de la Policía

Un Ministro del Interior, Rodolfo Martín Villa, de la Unión de Centro Democrático, creía que las Fuerzas de Seguridad españolas no podían vencer a los terroristas; pero los responsables de esas fuerzas estaban convencidos de que sí era posible. Tenían lo que Blas de Lezo demostró al derrotar a la armada invencible de los ingleses en Cartagena de Indias: «voluntad de vencer». En 1980, la banda Eta asesinó a 100 españoles. Doce años después, estaba derrotada.

Mientras tanto, la Guardia Civil, fundamentalmente, había ido acabando con la falsa leyenda de que Eta era invencible. Consiguió llevar ante los tribunales a los pistoleros más tristemente famosos de Eta y, por cientos y cientos, a los menos famosos. En 1983, la Guardia Civil desarrolló la célebre Operación Sokoa, descubriendo la trama financiera de Eta; en 1992, con la Operación Bidart, logró que los jueces franceses enviasen a prisión, por muchos años, a la cúpula de Eta. A partir de ahí, comenzó la decadencia de Eta. Entonces, si el rapto y asesinato de Miguel Ángel Blanco tuvo lugar en 1997, la conclusión es clara: la banda Eta estaba en una gran decadencia desde 1992.

Un hijo de emigrantes gallegos, que quiso comprometerse para cambiar las cosas

Sus padres vivían en Ermua, la última población de Vizcaya que atraviesa quien va de esta provincia a Guipúzcoa o, al revés, la primera población de Vizcaya por la que pasa quien va de Guipúzcoa a Vizcaya. Para hacernos una idea, Ermua ha sido, durante años, una población-dormitorio de muchos trabajadores que se ganaban la vida en Eibar (está sólo a cuatro kilómetros), cuando esta ciudad era una de las más industriales de España.  Hablo con conocimiento de causa, pues pasé allí cuatro años como Catedrático de Instituto, cuando no tenía canas.

Consuela Garrido, madre de Miguel Ángel Blanco.

Miguel Ángel Blanco era hijo de unos emigrantes gallegos que habían llegado a Ermua buscando mejorar sus vidas. Como miles de emigrantes, entonces. Lo que diferenció a Miguel Ángel de muchos otros emigrantes fue que:

  1. Se daba cuenta de lo que pasaba a su alrededor: los procedimientos de los políticos eran democráticos sólo en apariencia; realmente, quienes mandaban eran políticos de un partido con orígenes racistas, el PNV, y que se beneficiaban del miedo que las acciones terroristas causaban en la población y hacían imposible la convivencia.
  2. Miguel Ángel Blanco decidió comprometerse y aceptó el puesto de concejal que le ofreció el Partido Popular de Eibar. Se ganaba la vida trabajando en una Gestoría de Eibar, llamada Eman Consulting.

Una gran victoria de España ocasionó el rapto de Miguel Ángel Blanco

Entonces, ¿qué pasó para que un desconocido político del Partido Popular se convirtiese en uno de los nombres más célebres de hace 23 años y, además, en un símbolo para millones de españoles?

Resumanos: El 17 de enero de 1996, la banda Eta raptó a José Antonio Ortega Lara en el garaje de su casa, en Burgos. Él trabajaba en la cárcel de Logroño. Para soltar a Ortega Lara, Eta presentó una condición que un Gobierno digno no podía cumplir: El traslado de todos los presos de Eta a cárceles de la Comunidad Autónoma Vasca (CAV). El Gobierno no cedió. El 1 de Julio de 1997, un año y medio después del rapto, en una operación que algún día veremos en el cine, 60 agentes liberaron a Ortega Lara  de un miserable cuartucho situado en una nave industrial abandonada. ¡Unos 500 días confinado!. Eso sí que fue un confinamiento, y no el que hemos tenido y sufrido con el Convid-19.

Portada de El Mundo 

La operación para liberar a Ortega Lara supuso lo que ahora suele llamarse un  "subidón" de moral para los españoles y también para quienes vivían  bajo una dictadura en la CAV. Eta no podía permitir que la viesen débil, como realmente estaba. Y volvió a repetir la operación. En lugar de un funcionario de prisiones, decidieron raptar a un concejal del PP. Y volvieron a exigir lo mismo: Todos los presos, a cárceles de la CAV. Pero esta vez, con una condición trágica: Daban 48 horas de plazo al Gobierno español. Éste no cedió. Y tres etarras, dos hombres y una mujer, asesinaron a Miguel Ángel Blanco de dos tiros en la cabeza.

Que no se me olvide: Martín Garitano, un periodista proetarra, tituló su columna: "Ortega Lara vuelve a la cárcel". Es decir, como si vivir en España fuera estar en presidio. Así se las gastaban no pocos periodistas entonces en la CAV. Ahí está la hemeroteca del periódico Egin, que luego cerró el juez Garzón cuando entonces luchaba a fondo contra el terrorismo.

La importancia del chivato en los crímenes de Eta

La clave de la victoria de la Guardia Civil y de la Policía fue que recogían muy buena información operativa sobre los terroristas, es decir, información que sirviese para sacarlos de sus pisos francos y, por tanto, de las calles donde iban a cometer sus atentados y meterlos entre rejas, donde se pasarían 10, 20 o 30 años.

Los terroristas también se valían de su red de chivatos. En aquellos tiempos, había un ambiente entre los nacionalistas de espiar a los que no lo eran, en sus casas, en sus trabajos y hasta en sus cuentas corrientes. La banda Eta tenía chivatos en todas partes.

El secuestro de Miguel Ángel Blanco puso de manifiesto la miseria de los chivatos. La Guardia Civil logró dar con el chivato que había hecho posible el secuestro del concejal del PP. Se llamaba, y sigue llamándose en la cárcel, donde duerme desde entonces, Ibón Muñoa, concejal de Herri Batasuna, el partido de Eta, en el Ayuntamiento de Eibar. Parecía un pobre hombre, física y mentalmente, una mosquita muerta. ¡Pues vaya con la mosquita! Trabajaba en una empresa familiar, Recambios Muñoa, y desde su posición en la tienda, en la céntrica calle Bidebarrieta, no paraba de observar quién era quién en Eibar y quién se relacionaba con quién: todos pasaban delante de él.

Manifestación multitudinaria en Madrid.

El chivato Muñoa no se conformaba con ser un soplón durante sus horas de trabajo en el negocio familiar. Quería ser chivato a tiempo completo. ¿Cómo? Pues espiando a los concejales que no eran de su partido. Eso sí, con muy buenos modales. Como los niños obedientes que se comen lo que su mamá les pone en la mesa y la merienda.

Confesó a la Guardia Civil que había informado a Eta sobre tres concejales del PP. ¿Qué hacía? Los acompañaba hasta la puerta, y así se enteraba de cuál era su coche, si tenía la protección de unos guardaespaldas, y todos los datos útiles que podrían servir para que la cúpula etarra tomase sus decisiones de quién podía seguir viviendo y quién iba a morir porque ellos querían. Entonces, ¿cuál fue el eslabón decisivo en el horrible asesinato de Miguel Ángel Blanco? El chivato.

Quedan alrededor de 350 asesinatos de Eta sin resolver. No solo hay que dar con los criminales sino con los chivatos. Y por cierto, también hay que identificar a los jueces o funcionarios de Justicia que permitieron las cosas que Juanfer F. Calderín detalló en su libro Agujeros del sistema. Basándose en este libro, el cineasta Iñaki Arteta realizó el documental Contra la impunidad. Hubo jueces especialmente empeñados en que comenzase a contar el tiempo de la prescripción de crímenes de etarras.

La importancia de las manifestaciones a favor de la liberación de Miguel Ángel Blanco

Fue esperar contra toda esperanza que los etarras liberaran a Miguel Ángel. Pero las cosas estaban cambiando, poniendo el mundo al revés. Para hacerse una idea de lo que han cambiado las cosas, traigo aquí una experiencia que vivió el recordado periodista José María Calleja:

«No es lo mismo el funeral por Francisco Machío Marto, asesinado en Azpeitia (Guipúzcoa) el 7 de Junio de 1983, al que no asistió nadie, solo su madre; ni una sola autoridad política, que la insurrección cívica que siguió al asesinato de Miguel Ángel Blanco en julio de 1997. No es lo mismo para las víctimas, no es lo mismo para la salud democrática, no es lo mismo para los criminales. No es lo mismo para la dignidad de las personas que quieren ser ciudadanos» ( ¡Arriba Euzkadi, P. 399).

El PNV se alía con el partido de los criminales

"La salida masiva a la calle, el espíritu de Ermua", asustó sobremanera a los nacionalistas del PNV, que sintieron que la derrota social de ETA, que se palpaba en el ambiente, en miles de ciudadanos indignados y resueltos que gritaban en la calle, podía suponer también la derrota política de todo el nacionalismo.

Hubo dirigentes nacionalistas del PNV que temieron que la eventual derrota policial de ETA ‑vista como posible después de los abundantes y certeros golpes a su estructura militar, política y de propaganda, coincidentes en el tiempo con la movilización de Ermua‑ podía suponer además la exigencia de responsabilidades a los nacionalistas que consideraban «hermanos» de hecho a los criminales.

Pero Ermua se enfrió deliberadamente, por lo que tenía de movimiento incontrolado, contundente, desbordante, insurreccional, que interpelaba a unos políticos nacionalistas esclerotizados y que sintieron que se les caía el suculento chiringuito montado durante años a base de que unos pegasen tiros, mientras otros cosechaban transferencias, poder político y económico, que unos con la violencia lubricasen las negociaciones para aumentar el poder político y económico gracias a tan contundente y mortal didáctica.» ( ¡Arriba Euzkadi, P. 399). (P. 94)

¿Qué fue del PP de los tiempos de Miguel Ángel Blanco?

Es obligado plantear el gran problema de por qué el PP y el PSOE tuvieron un período de gran auge en tiempos de José María Aznar, cómo ocurrió en las elecciones de 2001, y no después. El buen entendimiento entre Jaime Mayor Oreja y Nicolás Redondo Terreros estuvo a punto de vencer a los nacionalistas.

La icónica imagen de Miguel Ángel Blanco.

Al día siguiente, el periodista Juan Luis Cebrián empezó a querer disolver ese buen entendimiento y, a través de El País,  logró la defenestración política de Nicolás Redondo Terreros. Ese zascandil de la política que es Cebrián, consiguió, pocos años después, que José Luis Rodríguez Zapatero se riese en público de él. Y desde entonces, como pésimo gestor  lo ajeno, logró ganar mucho dinero para sí mismo pero causar la ruina del diario Elpaís. Actualmente, el Grupo Prisa está pasando la peor crisis de su historia.

En cuanto al PP, Mariano Rajoy, intentó por todos los medios aurolear su imagen. Pero los hechos son como son y no como a uno le gustaría que fuesen. El dúo Mariano Rajoy- Soraya Sáenz de Santamaría han representado lo peor del PP

  1. La ausencia de una auténtica política y la reducción de la política a economía;
  2. Ilusionarse  con que hablar bien resuelve los problemas y...
  3. Una cobardía moral sin orillas.

Ese dúo consiguió mostrar cómo hay abogados que representan el fracaso del pensamiento de coartada, es decir, cómo encontrar razones para no hacer cosas. Sáenz de Santamaría encarna el fracaso de los Abogados del Estado, después de otros muchos casos, como también Cospedal. Parece que el único abogado del Estado que puede triunfar en política es el actual Alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida.

Rajoy-Soraya consiguieron que Miguel Ángel Blanco dejase de ser un símbolo. Lo lograron de dos maneras. Primero, elexministro popular José Manuel Soria, con esa falta de habilidades sociales que siempre ha eliminado su gran capacidad técnica, desanimó a María San Gil, que representaba la valentía del asesinado Gregorio Ordóñez y, por tanto, la valentía de Miguel Ángel.

La otra manera en que ese dúo contribuyó a minar el prestigio del PP en la CAV y en Cataluña, fue el sistema de favorecer a los boabdiles del PP. He dedicado dos columnas a este asunto y aquí pongo los enlaces:

Los "boadbiles" o una vía rápida para que un partido se suicide

Alfonso Alonso, veneno electoral para el PP

Pocos presidentes de Gobierno, de cualquier país, podrán superar la cobardía de Mariano Rajoy, como cuándo Pedro Sánchez presentó la moción de censura contra él. En lugar de dar la cara, prefirió dedicarse, durante horas, a beber whisky. Y en lugar de dimitir, decidió pasar el poder a Pedro Sánchez. ¡Y Casado sigue llevándole a los mítines! Cosas así acaban pagándose muy caro en política.

La situación actual de la CAV

Recortes Cero ha trazado el siguiente panorama: "Una ínfima minoría de bancos, monopolios y el capital extranjero se apropian de la mayoría de la riqueza. En Euskadi el 1,3% de la población más rico acumula el 44% de toda la riqueza".

Durante la crisis, las desigualdades no han hecho más que aumentar. Euskadi no es ningún "paraíso" para la mitad de los pensionistas que están por debajo de 1.000 euros al mes; para el 32% de los trabajadores que tienen contratos temporales o parciales; para los 35.000 hogares vascos con todos sus miembros en paro; o para las 334.000 personas (el 15,2%) que en Euskadi sufren exclusión social. Euskadi tiene una brecha salarial entre hombres y mujeres de 7.573 euros, superior a la de toda España.

Más imágenes de la manifestación del "espiritu de Ermua".

El PNV se presenta como el valedor de la industria vasca, pero los hechos dicen todo lo contrario. La precarización laboral está directamente unida a la destrucción del tejido industrial, que en cuatro décadas ha pasado de representar el 49% al 24% del PIB. Se han destruido 230.000 empleos industriales. Empresas históricas como Fagor, Egasa, Acelor Mital o La Naval..., han cerrado. Los ERE industriales son una espada de Damocles sobre la cabeza de los trabajadores vascos.

Y a partir de ahora, ¿Qué?

Ya pueden ganar los nacionalistas por mayoría absoluta o más que absoluta. Los hechos son muy recalcitrantes. Puede llegar un momento, y no muy lejano, en que los ciudadanos de  las naciones europeas, primero, y de las demás, después, se den cuenta de que ni en la CAV ni en Cataluña o Baleares hay libertad real en diversos ámbitos de la vida.

Empezando por la libertad lingüística y, después, comprobando el adoctrinamiento ideológico y la falta de una convivencia real en muchas zonas de esas autonomías, por la asfixiante presión de los separatistas. Para ello, hace falta contar historias que reflejen esas situaciones. La gente del cine no ha demostrado valentía, excepto algunas excepciones. Un productor de cine, Andrés Vicente Gómez, dijo que las películas sobre Eta no daban dinero. ¡Y hay que ver la de películas que pueden realizarse sobre el mundo de los separatistas!. Con buenos guiones, claro, de los que tanto carece el cine español.

Llegará ese momento en que el mundo conozca la falta de libertad que crean los separatistas. Sólo hay que trabajar para que llegue. También los soviéticos creyeron que iban a ser el no va más en este mundo. Y se derrumbaron, porque no admitían la crítica dentro de su sistema.  Eso les pasará a los nacionalistas. Las cosas siguen igual hasta que dejan de serlo.

El Cierre Digital no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta sección que se hacen a título particular.

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