25 de agosto de 2019
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EDICIÓN VERANO
Patio de columnas

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Pilar Redondo

Cómo Perséfone ama a la primavera

Ana Deacracia y Pilar Redondo con el libro
Ana Deacracia y Pilar Redondo con el libro

En estos días se cumplen 77 años del fallecimiento de nuestro Nobel, Juan Ramón Jiménez, el autor de Platero y yo.

El más ilustre de los vecinos de Moguer, su pueblo es todo un homenaje a su persona y a su obra maestra.

Una incondicional, de su obra es la escritora: Ana Deacracia, también onubense. 

Su último libro lleva por título: Como Perséfone ama la poesía.
En algunos momentos ella es Perséfone y ama la poesía por encima de muchas cosas.

Es su mitad indivisible e indisociable, y sin la cual no se entiende su yo personal.

Esta nueva publicación lleva un bonito prólogo de Diego Lopa Garrocho.

En sus textos el pasado con carácter impersonal nutre al presente, desatando el arroyo que consume la razón, a veces turbulenta, reflexiva, inconclusa.

La autora se nos muestra al desnudo, recupera su propia identidad, se reinventa en las tardías orquídeas de vida, en el azabache, en la bengala que la atrapan en el dolor, desde donde el ayer le pasa factura.

Prometeo le entrega el fuego y la deja con el alma al descubierto.

Versos emancipados, yuxtapuestos, que traban lo efímero del momento fugaz en busca de la liberación disciplinada, y de las pausas del silencio que se enfrenta a sus demonios.

Viaje de ida al corazón del incendio, que impide pasar página y desalojar las llamas que recorren la devastación de la vida que puede escapar en un instante.

La sangre quema las venas de cada palabra, donde el frenesí del almidón crujiente conserva la seductora efervescencia de las alas de libélula, del viento y sus heridas.

Sello inconfundible que caracteriza a la poeta.

Singladura en la que la mente intenta asumir la ausencia, e indultar el color de la lluvia y el eco del silencio.

La luz se abre paso, el destino acerca posiciones, crecerá un nuevo latido en el lugar de la eterna incorrección. 

Juan Ramón Jiménez en el reverso de cada letra cosía con los labios grandes dosis de sabiduría.

Sus armas eran el silencio y el tiempo.

El escritor onubense tiene otros libros quizás menos conocidos, pero muy recomendables. Almas de violeta. Poemas mágicos y dolientes. La soledad sonora.

"Amor, eres eterno como la primavera".(Juan Ramón Jiménez).

 Pilar Redondo. Escritora. Córdoba.

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