07 de octubre de 2022
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FIN DE SEMANA
Patio de columnas

Patio de columnas

Elsa Martínez

La era de la estupidez digital

Ya estamos de vuelta del verano, al menos algunos que llevamos ya una semana entera currando bajo los 38 grados de calor infernal, y creo que os tengo que contar algo magistral, algo que me ha dejado conmocionada. Y mira que es difícil que, con la que está cayendo, algo me conmocione más que el día a día en nuestras calles, trabajos, ciudades, pueblos o casas… Parece ya que no pasó, parece que la horrible pandemia y la “estupidemia” pareja con la brutal situación carente de derechos, a la que nos vimos sometidos casi dos años, nunca sucedieron… hay días que me levanto olvidando esos meses, pasando de largo, y otros que me toco la cara y me emociona el alma poder sonreír.

Hay días que no sé cómo he podido vivir con mascarilla, o como hemos podido sobrevivir a no vernos, tocarnos, amarnos, ir al cine ,al teatro, VIVIR… viajar, comer tranquilos o empujarnos, estar muy juntos, ser SOCIEDAD y no perder de vista ese ejemplo… y de repente UKRANIA, y vuelta a la guerra visual, a imágenes sobrecogedoras de otras épocas, al miedo hitleriano,  el consumo masivo y frenético de medios,  de información,  la histeria general o la guadaña pendiente sobre nuestras cabezas por el paro que viene,  la miseria que Europa trata de esquivar y el hambre en más de medio planeta… y todo EN DIRECTO, en las RRSS, en TikTok, en Instagram, en frases ridículas de Twitter, y por supuesto en cada NEWSLETTER que abro en LinkedIn o en la selección de envíos que todos tenemos en nuestros móviles, tabletas, ordenadores, Smart TV y desde luego en todo lo que nos rodea gracias a GOOGLE y la vida DIGITAL. 

Ya no digamos los que también sueñan con insertarse un microchip para verlo en directo en su cerebro, casco mediante sensorial o no, y desconectar sus retinas de la vida diaria para sumergirse en un espejismo fabricado para ellos, TIRANIA pura. Esto es lo que sentí, en un abrir y cerrar de ojos sentada en la Galeria Il Rivellino en Locarno este mes de agosto, mientras se deslizaban lagrimas de inmensa pena, felicidad y amargura alternadas en mis mejillas. No podía soportar saber que la Humanidad es tan manipulable como yo me imaginaba, no podía ser capaz de absorber como nuestro mundo digital no ha servido casi nunca para revolver conciencias gracias al mayor conocimiento. Nos han dado un mundo entero en una biblioteca viva que cabe en tu mano, y solo la usamos para conectar al SALVAME , al futbol o , con suerte, a unos TIC TOC ridículos donde gente que nunca creería hace el gilipollas sin pudor alguno. Esto es lo que describe HITO STEYERL, con SOCIALSIM, una suerte de DANCE MONKEY que se autoengullen. Un policía blanco que suspira por su autodestrucción trabajando para que un avatar le sustituya… una sociedad que crea avatares casi perfectos para que nos persigan, como en el COVID, donde un algoritmo decidía por el ser humano quien se quedaba en el ostracismo y quien tenía derecha a salir a la calle… sin un solo factor humano mediante leyendo los datos.

Hemos hecho de la tecnología digital un monstruo de cinco cabezas que, en vez de estar al servicio de todos, está al servicio de cualquier locura totalitarista y que, en vez de despertar conciencias, nos somete y sumerge a una sola realidad: la de este experimento que somos, el SOCIALSIM. Gracias Paolo y Arminio, Sciolli por darme este regalo en vuestra galería IL RIVELLINO en Locarno; gracias Hito Stayerl por no callarte, por ser una artista rebelde, como toca, por no caer en el sistema… y gracias, Locarno Film Festival por ser capaz de proyectar himnos de vida como este; gracias a los cuales todavía hay esperanza.

El Cierre Digital no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta sección que se hacen a título particular.

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