16 de octubre de 2021
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FIN DE SEMANA
Patio de columnas

Patio de columnas

Máximo González

¿Estamos locos o qué?

Pedro Sánchez.
Pedro Sánchez.

¿Quién por muy presidente de nuestro Gobierno que sea  puede presumir y decir que a los que han vacunado no se les ha pedido información de a quién votan ni nada por el estilo?

Yo no sé si nuestro Gobierno ha llegado ya a la Luna, va camino de Marte o nos Gobierna desde Plutón, pero de verdad: ¿No hay nadie en España que pare esta cantidad de insensateces que oímos casi a diario y que además quieren que “calen” en los ciudadanos como “la verdad estatal” y a callar todos como borreguitos?

Ya tengo una edad y recuerdo cuando de niño y en la escuela de mi pueblo,  por no saberme el Catecismo me ponía mi maestro D. Felipe de rodillas y con los brazos en cruz un buen rato para que aprendiera la lección y si no me la sabía, me quedaba sin recreo y si no iba a misa los domingos, no me daban un vale con el que podía ir los sábados a ver la única TV pública que había en mi pueblo, y también recuerdo la obligación que teníamos todos los niños de ir a besar la mano del cura cada vez que le veíamos por la calle; sí sí, como suena: nos poníamos todos los niños en fila e íbamos a besar la mano del cura cada vez que nos cruzábamos con él.

He hecho la Mili, he vivido parte de la vida y la muerte de Franco, he presenciado el final de la Dictadura y he visto cómo España ha pasado a ser una Democracia con mucho sudor, lágrimas y sobre todo, mucha voluntad por conseguir la libertad perdida.

También con trece años conocí  por primera vez la playa, con 18 me fui a un campo de trabajo en Francia durante mi mes de vacaciones pues empecé a trabajar a los quince y con 19, 21 y 22, viajé por Inter Rail yo solo con mi macuto por toda Europa recorriendo casi todos los países y con 20 y 21 realicé mi obligado Servicio Militar del cual me siento muy orgulloso a pesar de la pérdida de tiempo que ello supuso para mí.

Quiero decir con esto, que he vivido muchos cambios muchas luchas obreras por conseguir mejoras salariales y sociales de muy distinto rango y con ellas y con la ayuda de toda la sociedad trabajadora y empresarial, nuestro país fue avanzando hacia la plena democracia que hoy disfrutamos todos a pesar de que algunos no la consideren así y aunque como es lógico, todo logro es mejorable con la experiencia del tiempo.

¿Pero qué ocurre hoy en día? Pues que como cuando yo  con mis 18 años fui a Francia con una maletita de las de 'Cuéntame cómo pasó' a construir gratis un centro social de un pueblecito de Francia junto a chicos y chicas de muy diferentes países, a cambio únicamente de alojamiento y comida, la cual preparábamos nosotros mismos por cierto, yo no tenía ni idea de la política española y allí me enteré de las muchísimas cosas que nos estábamos perdiendo en nuestro país respecto a otros países europeos.

En comparación con aquello y viendo el camino que nuestra democracia está tomando últimamente, veo una degradación política y social, carente de valores, con un futuro incierto, luchando por salir adelante en el día a día sin más proyectos que el de la supervivencia diaria y eso me da mucha pena porque se está arruinando el futuro de las generaciones venideras pues  muchos de los logros conseguidos en la reciente época anterior con la consecución de la redacción por parte de casi todas las fuerzas políticas de nuestro país y puesta en práctica de nuestra Constitución, se están pisoteando hablando claro.

Pedro Sánchez. 

Un país donde todo valga, sea verdadero o falso, donde no se premie al que más se lo merece, donde nadie asuma responsabilidades por sus errores, donde se quiera censurar y comprar la información y donde a toda costa y a pesar de lo que sea necesario se quiera controlar a los que no piensen igual para perpetuarse en el poder, será desgraciadamente un país “pobre de espíritu” y sin futuro justo aparente.

Mi padre siempre me enseñó que observara a los pájaros pues ellos nos enseñaban a vivir: nadie les decía que tenían que procrear, que debían comer y beber, que debían hacer un nido blandito por dentro para que no se arañaran sus hijitos al nacer de sus huevos aunque el exterior fuera brusco y vasto y que debían criarles y darles calor y comida hasta que se valieran por sí mismos e iniciaran su propia vida.

Tampoco necesitaban grandes casas ni muebles ni nada porque al final, morirían y nada se llevarían a ningún sitio; por tanto, luchemos por nuestra felicidad y sobre todo por nuestra libertad y no dejemos que nos la roben ni nos tomen por tontos  porque ha costado demasiado esfuerzo conseguirla y el Gobierno actual, que se entere, no nos hace ningún favor vacunándonos a todos (que por cierto las vacunas han sido puestas por las comunidades autónomas y los servicios sanitarios): es simplemente su obligación como la nuestra es el pagar impuestos para comprar  esas vacunas y que ellos cobren sus sueldos, tengamos las ideas que tengamos cada uno de nosotros.

Ningún médico cuando atiende a un enfermo pregunta su ideología ni de dónde viene ni lo que ha hecho; le intenta curar porque es su profesión y nada más.

El Gobierno, es el de todos los españoles y para todos ellos debe gobernar de la forma más justa e imparcial posible y ya las urnas en plena libertad se encargarán de valorar sus aciertos y/o sus desaciertos y ya lo dice el sabio refrán español: “dime con quién andas y te diré quién eres”.

El Cierre Digital no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta sección que se hacen a título particular.

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