16 de agosto de 2022
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FIN DE SEMANA
Patio de columnas

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José Ignacio Herce Álvarez

Las siete plagas de…..España

Desde tiempos inmemoriales los dioses han tenido por costumbre castigar o premiar a algunos dirigentes y, en su caso, ademas los pueblos, mediante las correspondientes bendiciones o “sanciones” en forma de plagas, maldiciones, etc.

En general, siempre que se hace alusión a esas “sanciones” bíblicas como castigo a un pueblo, habitualmente como consecuencia de la gestión de sus dirigentes, las siete plagas de Egipto se nos aparecen como el paradigma de todas ellas. Llevándolas a nuestro tiempo actual, nuestro país parece estar sufriendo una de estas maldiciones bíblicas que nos hacen rememorarlas gracias a la tozudez de un “faraón” que es capaz de soportar todas las plagas que se le envíen con tal de no dar su brazo a torcer y mantenerse en el poder. Un faraón cuyo orgullo le impide ver la realidad de su pueblo y escuchar a todos aquellos que osen enfrentarse a su poder, salvo los “sabios” consejos de aquellos cortesanos de los cuales depende para seguir ostentando los cetros, tocados y demás símbolos representativos del mando único, como los antiguos egipcios.

Siempre se ha dicho y es cierto, que la historia se repite y, estableciendo similitudes con el antiguo Egipto, veremos que nos encontramos en una situación similar y por la misma causa -la cerrilidad de su líder-, a la de los antiguos egipcios. El caso es que aquí también nos han caído o para ser más exactos nos están cayendo, una serie de plagas que parece que, por el momento, no consiguen doblegar la voluntad de nuestro faraón Sanchez y cuyas consecuencias estamos pagando la mayoría del pueblo español.

Ya que estamos en verano y en plena ola de calor -de la que más adelante hablaremos, vamos a pasar un rato de nuestro tiempo en busca de similitudes entre ambos “castigos divinos”, el pasado en el antiguo Egipto y el que nos está cayendo a nosotros en la actualidad. La primera similitud se nos viene, como decíamos antes, en que ambos casos se producen ante la soberbia y cerrazón del faraón/presidente y parte de su pueblo, frente a las demandas y necesidades existentes. Tomando como base las conocidas plagas que asolaron a Egipto (según se dice se produjeron durante el reinado de Ramsés II, allá por el s. XIII antes de J.C. pero vaya usted a saber….) vamos a ir trasponiendo cada una de las que asolaron Egipto a la época actual y veremos cómo, independientemente de la interpretación puramente teológica que no viene al caso, no han cambiado mucho las cosas desde entonces hasta ahora….

- La primera de las plagas fue “la conversión de las aguas del Nilo en sangre”, cuyo significado, más allá del teológico insisto, no fue otra cosa que asestar –para ver si entraba en razón- por parte de Jehová un golpe al poder político y económico de Egipto, con lo que a su vez trataba de herir el orgullo del faraón pues dañaba el Nilo que era centro económico del país. En nuestro caso y gracias al faraón Sanchez, nuestro país está sufriendo el mayor zarpazo económico de los últimos tiempos. El pueblo está sufriendo lo indecible con el aumento de precios, la deuda pública, con una inflación cada día más preocupante y demás castigos de esta índole que, por más que se empeñe este caballero, no se debe en su totalidad de la guerra de Ucrania sino a la deplorable gestión de los equipos económicos de este desgobierno. Las aguas de nuestro Nilo también se están convirtiendo en sangre y con ello vamos perdiendo la riqueza que atesorábamos y que nos costara mucho recuperar.

- La segunda fue una “lluvia de ranas”, y tenía su razón porque la rana era una especie sagrada cuyo control no estaba permitido y si se quería hacerlo obligaba a tener que cambiar las leyes. En nuestro caso el Sr. Sanchez no ha dudado en aprovechar esta

lluvia de ranas para intentar controlar todo el poder judicial pese a la oposición del propio Consejo General del Poder Judicial y de partidos de la oposición, y tomar al asalto el Tribunal Constitucional, con lo que la lluvia de ranas que se nos está viniendo encima es más que importante, con recursos de inconstitucionalidad por parte de grupos de la oposición y la situación en que la se encuentran los propios órganos judiciales y que ya veremos cómo termina.

- La tercera plaga fue la de “la muerte del ganado”, en ambos casos el golpe económico como castigo es claro y, en nuestro caso, clarísimamente asociado a las políticas llevadas a cabo por este desgobierno siempre al margen de las necesidades reales de la sociedad española y como consecuencia de ello, vamos hacia un otoño-invierno-primavera-verano del que veremos cómo saldremos…

- La siguiente plaga fue de “granizo y fuego”, como castigo divino en forma de desastres naturales a ver si por esta vía se conseguía algo y en este caso, nuestro faraón Sanchez se está llevando todo lo que puede y más… de acuerdo en que el COVID no fue culpa suya pero la gestión y que estamos como estamos en la séptima ola sí. De granizo algo ha habido pero de nieve nos hartamos con Filomena y que decir del fuego que está asolando nuestro país por falta de una política común para afrontar este tipo de desastres, y no entremos en olas de calor indescriptibles en las que estamos inmersos y que aún no hemos acabado….

- La quinta fue la plaga de “langostas” y se produjo como aviso para terminar con lo poco que iba quedando después de las plagas anteriores a ver si el faraón entraba en razón. Pero ni por esas, el faraón tampoco se avino a razones y pasó lo que paso. En nuestro caso llevamos el mismo camino con los avisos que nos vienen de todas partes, Europa incluida. Son altos y claros pero como nuestro faraón Sanchez no escucha porque somos los mejores….nos van a venir unas langostas de órdago a la grande y no precisamente a nuestra mesa como nos habría gustado.

- La sexta plaga fue conocida como “las tinieblas”, que sumieron a Egipto en la más profunda oscuridad durante tres días….aquí la similitud queda bien clara valga la contradicción aparente, representa el empeño del poder absoluto en no ver la realidad y en esto nuestro faraón es único y nuestra oscuridad es cada vez mayor, lo peor es que estas tinieblas en las que nos encontramos inmersos no van a durar solo tres días….

- Y por último la séptima de ellas hace alusión a “la muerte de todos los primogénitos”, entendiéndola como lo que significaba el sacrificio del vástago más importante de la familia y con ello cómo la intransigencia del faraón puede llegar hasta el límite…..Esta plaga a la que podemos considerar como situación límite, esperemos que no nos llegue y podamos poner fin antes a los desmanes de este desgobierno.

Aunque generalmente las plagas de Egipto suelen considerarse como siete, también se dice que llegaron hasta diez, incluyendo plagas de “mosquitos, piojos y pulgas”, otra de “tábanos” y una más de “ulceras”, siempre como consecuencia de castigos por prácticas corruptas y demás….En nuestro caso, sobre nuestra piel tenemos que sufrir como nos “escuecen” y laceran los pactos con terroristas, asesinos, golpistas y todo aquello a lo que está dispuesto a ceder el faraón Sanchez por mantenerse en el poder.

Lo que está claro es que en nuestro caso, las siete o diez plagas se funden en una y todas -como paso con su antecesor-, debidas al orgullo, a la intransigencia y el despotismo del faraón/presidente, en este caso llamado Sr. Sanchez y de sus acólitos.

Solo nos queda esperar finalmente que al igual que el pueblo egipcio vio finalizar sus sufrimientos después del paso por sus siete plagas con aceptación de su “líder” la liberación

del pueblo hebreo – condición exigida para su finalización-, nosotros después de estas siete o más plagas nacionales y mediante las tan ansiadas y esperadas elecciones, podamos liberar a nuestro país de este “faraón” y su corte, pudiendo volver a alcanzar la libertad y el progreso que hasta ahora nos está siendo negados por la sucesión de las diferentes “plagas” o por “la plaga” que nos está asolando.

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