08 de agosto de 2020
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EDICIÓN VERANO
Patio de columnas

Patio de columnas

Pilar Redondo

El silencio conoce el secreto...

El excelentísimo señor Embajador de Japón en España: Masashi Mizukami. El prestigioso periodista Julio Merino y Pilar Redondo, entregando unos obsequios al señor Embajador,en la Embajada de Japón en España
El excelentísimo señor Embajador de Japón en España: Masashi Mizukami. El prestigioso periodista Julio Merino y Pilar Redondo, entregando unos obsequios al señor Embajador,en la Embajada de Japón en España

En circunstancias normales el día 24 de julio de 2020 se hubiera celebrado en Tokio la Ceremonia de Inauguración de los Juegos Olímpicos y se hubieran prolongado hasta el 9 de agosto. Debido a la situación sanitaria derivada de la pandemia han quedado suspendidos.

Japón, vanguardia y tradición, posee una cultura totalmente diferente y un inmenso patrimonio.
Destino inolvidable, con una riqueza envidiable.

Recorriendo Tokio nos podemos adentrar en el país del Sol Naciente y sumergirnos de lleno en las tradiciones niponas, cultura oriental milenaria.
Es un país de leyenda, un mosaico de contrastes.

Es una metrópoli muy vertiginosa y de gran actividad económica. Es una de las urbes más emblemáticas de Asia, que con decisión mira al futuro.
Posee espacios tan sorprendentes como: el barrio de Shibuya, uno de los más comerciales. El barrio de Harajuku, conocido por ser el más extravagante de la ciudad.

La Torre del Tokio, con su observatorio a 150 metros de altura y su diseño inspirado en la Torre Eiffel.
Otros lugares interesantes para conocer son: el Santuario Sintoísta de Meiji.

El Templo Asakusa Kannon, templo budista, uno de los más reconocidos por su Gran Farol, que es uno de los símbolos típicos de la ciudad.

Imprescindible es conocer dos emblemáticos lugares por los edificios que petrificado en el tiempo albergan; en Nara podemos admirar el Templo Todaiji, que tiene un récord mundial por ser el edificio de madera más grande del mundo.
En Fushimi, podemos admirar el santuario sintoísta de Fushimi Irani, inmortalizado en la película: Memorias de una geisha.

Perfecto escenario que alberga su memoria pretérita...
Vestigios de una civilización por la que el tiempo galopa.

Interesante es ir al pueblo de Shirakawago, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en el que podemos observar las casas tradicionales de "Gassho-zukuri" edificaciones de madera con tejados muy inclinados hechos de paja.

En Kanazawa, está situado el barrio de Nagamachi donde se puede visitar la antigua residencia de la familia de samurais Nomura, y el distrito de Higashi, el de las geihas de Kanazawa.

El silencio vaga errático hasta sangrar... me tatua su número de serie sobre las paredes del acantilado del deseo. La vida detenida me coge de la mano y guía por el mapa de las emociones de mi propio abismo, sin oxígeno...

Espíritu sereno y altas dosis de espiritualidad se aunan en el Parque de los Ciervos Sagrados, donde habitan multitud de estos animales considerados sagrados por ser "mensajeros divinos".

Japón es un privilegiado emplazamiento donde la naturaleza ha sido especialmente generosa. Hay algunos lugares que parecen el decorado mágico de una película, otros pintorescos y seductores.
Los ojos disfrutan de una explosión de colores, un enclave natural único, un claro ejemplo es el de el "Momiji": época de enrojecimiento de las hojas en otoño.

Lugares de enorme magnetismo. Deleite para perderse con todos los sentidos. Suma de paisajes naturales únicos donde disfrutar de experiencias muy diversas.
Algunos, en Tokio, los jardines del Palacio Imperial, residencia oficial de la familia imperial desde hace más de 150 años.

En Kanazawa, el jardín Kenroku-en, uno de los más bonitos de Japón y un auténtico remanso de paz con sus lagos.

En Odawara podemos admirar la singularidad del Parque Nacional de Hakone. Y una incomparable vista panorámica del Monte Fuji.

La herida abierta cabalga por el sumidero de la fiel sombra donde habita la propia cicatriz, que arde imbatible e intenta vencer los límites sin retorno del indiscreto espejo, que mutila a las ascuas desnatadas y separa a las adictivas.

Los floridos cerezos son una de las señas de identidad de Japón. Glorioso espectáculo que se levanta en sobrecogedores parajes, territorio natural excepcional, es una experiencia única.

La sakura (cerezo en flor) es uno de los emblemas más reconocidos de la cultura nipona, y como consecuencia se celebran los festivales del cerezo en flor.
Algunos alcanzan casi los cien años de vida.

Infinidad de personas acuden a disfrutar de la celebración del hanami, la enraizada tradición de contemplar la floración de estos árboles pertenecientes a la familia de las rosáceas.

Algunos de los municipios donde se disfruta de esta fiesta son: Fukushima, Suita (Osaka), Hirosaki, Okayama, Fukuoka, Tokio, Nagano, Hiroshima, Nara, Fujiyoshida.

Su nombre científico es Prunus cerasus, la variante japonesa es el Prunus serrulata, aunque su fruto es comestible, se utiliza principalmente para uso ornamental.

En japón existen flores de gran belleza y significado en su cultura. Algunas de ellas: Sakurasou, Tsubaki, Ume, Sumire, kosumosu, momo, Kinmokusei, Sakura, Kiku, Asagao.

"Sin duda, no hay otra cosa que el único propósito del momento presente. La vida entera de un hombre se basa en una sucesión del momento después del momento. Si uno comprende el momento presente en su totalidad, no habrá nada más que perseguir. Vive siendo fiel al único propósito del momento presente". (Yamamoto Tsunetomo).

Pilar Redondo. Escritora. Córdoba. 

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