14 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA
Patio de columnas

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Patricia Alcaraz

Cara a cara con El Chicle: Un monstruo con apariencia frágil, un lobo con piel de cordero

La doctora Alcaraz prestando testimonio en el juicio del asesinato de Diana Quer.
La doctora Alcaraz prestando testimonio en el juicio del asesinato de Diana Quer.

El Chicle, agazapado, silente, escondido detrás de un monitor de televisión. Se mantiene impertérrito ante todos los argumentos que se vierten en su contra, ante las rotundas pruebas que demuestran que sabe lo que hizo y que sabe que está mal, es decir, con una habilidad volitiva y cognitiva conservada. Mirada esquiva y ausente.

Tal y como se ha probado, no muestra sufrimiento ni arrepentimiento, hecho compatible con haber estado llevando una vida normal durante los 496 días en los que sabía en donde estaba Diana, conociendo que había tres víctimas más sufriendo lo que, él mismo como padre, podía haber llegado a comprender. Ello nos conduce a la conclusión de una falta de empatía, de una falta de “ponerse en el lugar”, de un absoluto desprecio por la vida humana y por el sufrimiento ajeno.

Si una persona en plenitud de facultades mentales, agrede sexualmente, hace sufrir intensamente, mata, esconde minuciosamente el cuerpo, y es capaz de vivir de forma normal, obviamente no estamos ante un sujeto arrepentido, estamos nuevamente ante un monstruo sin valores y con un absoluto desprecio por la vida ajena. 

El Chicle en el juicio y la doctora Patricia Alcaraz.

Un monstruo con apariencia frágil, un lobo con piel de cordero, descripción que en este caso se ajusta perfectamente a la persona enjuiciada, que he tenido oportunidad de observar a corta distancia.

En este juicio se valoran 4 víctimas, una víctima mortal y 3 víctimas que he valorado yo personalmente, 3 víctimas que sufren la terrible pérdida precedida de los 496 días de agónica espera, de inconmensurable sufrimiento, de un daño emocional que se ha ido gestando y aferrando a lo más profundo de su ser, y que en este momento tiene una gran dimensión, siendo su único consuelo la búsqueda de la Justicia, evitar que vuelva a haber más víctimas inocentes.

Cuando se haga Justicia, se baje el telón y se apaguen los focos, quedará su dolor más profundo en la soledad de sus días. Para nosotros será algo que ocurrió; para las tres víctimas, su condena en vida, la añoranza de su hija y la imposibilidad de asumir el hecho de su asesinato.

Unos hechos desproporcionadamente grandes para una sala pequeña, parece que la magnitud de lo sucedido no se ajusta a la sala en la que se juzga y sin embargo se hará Justicia. Ese es el deseo de todos los que hemos intervenido en el Juicio intentando transmitir la realidad de lo sucedido y de sus consecuencias al Jurado Popular y al Juez.

En este caso no cabe duda de que hay que proteger a la Sociedad de este tipo de personas, hay que evitar nuevas víctimas inocentes, siendo la Prisión Permanente Revisable la única medida útil de todo el elenco existente en nuestro actual cuerpo legislativo.

La doctora Patricia Alcaraz Torres es médico especialista en Valoración del Daño Corporal y ha testificado como perito de la acusación particular en el juicio por el asesinato de Diana Quer.

El Cierre Digital no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta sección que se hacen a título particular.

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