20 de octubre de 2019
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FIN DE SEMANA
Patio de columnas

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Eva Milla

Acerca de Dana y Sergio: Los actos violentos siempre tienen finales fatales

Dana Leonte y Sergio Ruiz.
Dana Leonte y Sergio Ruiz.

Estos días estamos conociendo el atestado de la Guardia Civil relativo a la detención de Sergio Ruiz como presunto autor del asesinato de Dana Leonte. Este documento recoge datos importantes para una evaluación  psiquiátrica y psicológica del detenido, ya que indica los antecedentes emocionales de Sergio Ruiz imputado por la muerte de Dana Leonte y estos datos hablan por sí mismos.

El carácter ya desde temprana edad, agresivo, mentiroso y mendaz que describen tanto la hermana como el padre del acusado con extrema frialdad emocional cuando ambos refieren un episodio de maltrato animal hasta la muerte, los malos tratos que dice recibir Elisabeth, su expareja con la que comparte una hija de 10 años, y que probablemente viviera un infierno tras someterla a malos tratos tanto psicológicos como físicos según refiere ella, las artimañas que la Guardia Civil intuye que burdamente gestó Sergio, probablemente suplantando la identidad de Dana en las redes como WhatsApp, escribiendo como si fuera ella, pero cometiendo las más simples torpezas como repetir el modo de escritura habitual de él con sus faltas de ortografía y acortamiento de sus expresiones para desviar la atención y el foco que se pudiera cernir sobre él, hacen pensar a la Guardia Civil que existen claros indicios o sospechas de su intervención activa en la desaparición de su pareja, madre de la hija de 10 años que compartían.

De ser cierto, ¿cómo no haberlo visto?, ¿cómo no haberlo intuido? Algo falla en nuestra sociedad, cuando una persona puede manipular su carácter y volverse cariñoso y sociable hasta el punto de engañar a su entorno y pasar por un caballero. Algo no está bien cuando una persona puede tratar a otra u otras de manera violenta de forma constante y nadie lo ve.

¿Cómo es posible que un perro muera a manos de un hombre que lo ata y lo muele a palos y nadie lo cuente hasta ser evidenciado por otro acto fatal? ¿De qué nos sorprendemos, cuando a nuestro alrededor vale todo?

La pareja en un momento de felicidad.

Este caso y algunos otros deben de hacernos reflexionar sobre el papel que las personas debemos jugar en nuestros ambientes. La práctica de la empatía debe ser desarrollada y educada. Los profesores no pueden mirar para otro lado cuando los niños pequeños evidencian ya patologías psicopáticas en sus clases y otros niños las sufren, los amigos de las parejas no pueden ignorar lo que ocurre alrededor de las mismas, así como los padres y familiares no pueden dejar de pedir ayuda y socorro, aunque sea de sus hijos de quienes se traten de defender, y cuando esto ocurra no pueden ignorarse cuatro detenciones previas padecidas por malos tratos en el ámbito familiar porque si no la gente deja de pedir ayuda y socorro quedándose en una indefensión absoluta.

Terminará mal si no hay vigilancia

De qué nos extrañamos cuando el propio padre de Sergio describe como ya no se hablaba con él puesto que con él mismo había sido violento, según declara ante la Guardia Civil. Por qué razón alguien que empieza mal y se desarrolla mal, va a terminar bien sin vigilancia, contención y ayuda. Miles de pequeños actos que predicen una futura desgracia ya avisaban sobre Sergio.

Frialdad y falta de conciencia en los hechos cometidos, mentiras y falacias, manipulaciones y artimañas, ausencia de pena y agresividad extrema, ¿alguien pensaba que este cóctel podría acabar bien?

El auto que dicta prisión provisional es solo el final de muchas experiencias previas que la sociedad ha ignorado a pesar de los indicios no solo previos a este hecho sino cotidianos en los años pasados.

Una personalidad psicopática no se cura sin tratamiento y sin farmacoterapia. Solo la combinación de consecuencias, psicoterapia y medicación pueden normalizar y contener la vida de una persona como Sergio, que saltó todos los filtros sociales, como joven, como hijo, como marido y como padre, mostrando una cara que no era la de él, ante un mundo, que es el nuestro, desinteresado y confiado en que las cosas se arreglan por si solas.

Hay predicciones que no son difíciles de hacer, y hasta que una persona no está juzgada no se puede considerar culpable, por lo que Sergio aun no es culpable de la muerte de Dana aunque los indicios lo señalen, pero lo que si parece que es cierto y coinciden los familiares y amigos de Sergio es qué de no haberlo hecho, su personalidad es compatible con desenlaces fatales.

Vigilar, controlar y ayudar a la persona que no controla sus impulsos es una responsabilidad de todos y la sociedad tiene que poner recursos y exigir tratamientos para que las personas puedan curar sus patologías antes de llegar a un fatal desenlace. Mientras no seamos solidarios con los que sufren e incluso con los que hacen sufrir, no acabaremos con los actos violentos que acaban fatalmente y que nadie, aun teniendo millones de indicios, ve llegar.

El Cierre Digital no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta sección que se hacen a título particular.

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