08 de julio de 2020
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FIN DE SEMANA
Patio de columnas

Patio de columnas

Juan Pérez de Mungía

Retrato de un autócrata adolescente

Pedro Sánchez.
Pedro Sánchez.

Errare humanum est, perseverare diabolicum (Seneca) 

El socialismo de Pedro Sánchez no es un fenómeno ideológico singular, es simple y llanamente un fascismo que fusiona las ideas de lo que se ha denominado izquierda y derecha. Es necesario recordar las "Reflexiones sobre la violencia" de George Sorel, al que Mussolini consideró su maestro, refiere las tácticas de ese sueño de un partido por ocupar todo el poder del Estado, y encarnar la nación. El nacionalismo es un mito vivo, el epítome de definir de una vez por todas, el pueblo al que se dirige con exclusión de cualquier reflexión alternativa. La violencia que se expresa en silenciar al otro, la espiral de silencio que se impone en cada acto que se debe ser tan sútil como la situación requiera. Las tácticas del socialismo parlamentario conducen inherentemente al oportunismo, y ganarse la confianza de todas las clases sociales.

Existe un paralelismo entre el socialismo de Sánchez y lo que predicaba Sorel de lo que primero se llamó sindicalismo revolucionario y luego vino a ser fascismo en estado puro: “Los socialistas parlamentarios solo pueden obtener una gran influencia si logran, mediante el uso de un lenguaje muy confuso, imponerse (...) deben tener componentes de trabajadores que sean lo suficientemente simples como para dejarse engañar por frases altisonantes (...), deben representarse a sí mismos como filósofos profundos ante personas estúpidas de clase media que desean aparecer bien informadas sobre cuestiones sociales; (...) y es muy necesario para ellos poder explotar a las personas ricas que piensan que están ganando la gratitud de la humanidad al tomar parte en el proyecto socialista".

En su deriva totalitaria, Pedro Sánchez utiliza el poder de compra del Estado, la capacidad de someter la voluntad por medio de engaño debe ser paralela a la capacidad de convertir en clientes, en mercenarios de prebendas y subvenciones a los ciudadanos aunque sea con renta mínima vital. Resultaría inconcebible que el nacionalismo periférico no hubiera comprado la voluntad de sus ciudadanos sin propaganda ni subvenciones. La cultura del subterfugio del PNV que viene prohijando a los sucesores de ETA despues de haber sido padres de ETA representa la misma violencia que la ausencia de pudor, el reto de la violencia y el desparpajo representado por el nacionalismo catalán, apenas dividido por el protagonismo competitivo de sus próceres.

Sánchez ha mamado del éxito del nacionalismo con el que pacta con ese mismo propósito, apelar a la falacia del pacto transversal que aúne todas las opiniones cercenando la crítica y el debate proponiendo pactos con objetivos imaginarios e inespecíficos mientras Lastra, Ábalos y otros como cancerberos y lacayos insultan a aquellos a los que apela. Mintiendo sobre sí mismo, en aquella condición de que puede decirse ahora lo contrario de lo que se dijo, porque cualquiera ya lo ha olvidado: el oportunismo fascista del populismo mussoliniano. Pactos ofrece, tan vacíos de contenido como trufados de catastrofismo, la España de la pobreza y los millones de niños en el límite de la miseria, la infinita solidaridad con el desvalido y el inmigrante, a la vez que se atribuye responsabilidad a las víctimas de su politica criminal y perversa con instrucciones para que cada cual se provea de lo que pueda defender su salud, para finalmente hacer una evocación mágica y religiosa a un tiempo de esperanza que solo será posible de la mano del líder acaudillado.

Y en éstas, en un tiempo récord, haciendo de la acción política una tecnología de ocupación del poder, el abrazo del oso. El peronismo de Iglesias ha hecho de cada derrota, una victoria, como para esperar ahora su lenta decadencia. Ni el sueño más confuso de una noche de verano hubiera convertido a incapaces e ignorantes como Montero, Illa, Garzón o Diaz en ministros. Tiemblan las piernas de los instituidos en su confluencia con Ida Dalser, Rachelle, y Clara Petacci, las esposas y amantes del Duce.

Perón y sus seis esposas y amantes ha sustituido a la socialdemocracia europea que con dignidad defendían Francisco Frutos o Roberto Lertxundi. Y no hablemos de Leguina, o de Redondo Terreros, el autor burlado del experimento del inefable Francisco Lopez. ¿Quien podría pensarlo?. La cultura podemita bendecida por la decrepitud del Anguita mas delirante que en su decadencia sueña con una profecía por fin cumplida. Y de Zapatero, el olfato de un gánster que mató la economía a quemarropa. Se sospechaba que en una escena planificada por Iván Redondo, el tahur monclovita, y el PSOE de Sanchez de la mano daría el abrazo del oso al feliz redentor, el sátrapa de Galapagar, Pablo Iglesias, pero éste es mas listo que aquel, y sabe como aquel que el partido ha desaparecido, en ambos casos, bajo sus pies. Sacrificaron el partido como Saturno devorando a sus hijos. Aquel es representación, éste es discurso, a salvo de su mercenario de gabinete.

Soñaba la izquierda con evitar la muerte de Franco en la cama, así que hubo que resucitarlo como al Papa Formoso I, exhumarlo y juzgarlo después de muerto. Y sin embargo, nunca fue tan cierto que Sánchez e Iglesias representan un poder autoritario absoluto que bien podría quedar por completo a merced de sus mercenarios, si respondieran a la dignidad de la ciudadanía. No en vano se dedicaron primero a construir un partido, para luego acabar con todos y cada uno de sus líderes fundadores en el caso de Pablo, con todos y cada uno de sus críticos en el caso de Pedro, aplastando la representación y la historia del partido en una suerte de ataques histéricos y apelación a las bases.

Pedro Sánchez.

No existe el PSOE, convertido en un esqueleto de sí mismo con todos sus políticos mercenarios, ni existe Podemos, transfigurado en la figura del caudillo peronista Iglesias. El virus peronista campea en tanto Argentina agoniza. Nada sabemos ni nada se sabrá de como desaparecieron los órganos que los alumbraron. Tal como predijimos el paso previo fue la muerte y el exilio interno de sus militantes, en uno y otro caso.

Sin apenas residuos, Pedro y Pablo caminan erguidos entre los hombres, sin responder a la ciudadanía, compitiendo entre sí para saber quien prevalece. El abrazo del oso es de Pablo sobre el autócrata adolescente Pedro, cuando se esperaba la estrategia de Miterrand justo al revés. Le quedaron apenas 5 días al último secretario general del PCUS.

Pedro Sánchez aspira a salir fortalecido del caos matando la memoria de los ciudadanos mediante su propaganda ideológica, controlando los medios y las redes sociales, negociando acuerdos con Facebook, y Twitter, con sus dueños felizmente autodeclarados de izquierdas, que donan un mínimo porcentaje de lo que se reeembolsan y nutren a la Secta Neutral de los podemitas. Como en la dictadura griega de los coroneles difruta de los oropeles del Estado de Sitio que cercena los derechos constitucionales y sacrifica a los profesionales que defienden a la ciudadanía, mas muertos, mas sanitarios infectados y mas contagiados que ningún otro pais de las dimensiones de España. Y las FFAA como guardia pretoriana que asiste al autócrata sin recursos y descalzos, mientras nuestros mayores sucumben a una eutanasia programada en anticipo de la que pretendían. ¿Qué ha hecho de esos miserables la imagen misma del poder del Estado?

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