13 de abril de 2021
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FIN DE SEMANA
Patio de columnas

Patio de columnas

Juan Pérez de Mungía

La Conspiración

Pedro Sánchez y Pablo Casado.
Pedro Sánchez y Pablo Casado.

Casado conspira con Sánchez el reparto de las prebendas que da el poder y pone precio a la deslealtad, hacia Vox que cuenta con cuatro millones de votos, a la traición que destruye la confianza de sus propios electores, y pone precio a la mentira defraudando la ética política y la otrora amistad personal de Abascal que si fue y sigue siendo perseguido por los totalitarios de siempre. Craso error el de Casado, que para recrearse como líder incendia sus propias naves y se vincula en un triunvirato con Pedro y Pablo, los próceres de la destrucción económica y sanitaria.

En el 70 A.C., un gigantesco incendio amenazó Roma. Un diligente Craso, conmovido por el horror de los ciudadanos, decidió crear el primer servicio de bomberos del que se tiene noticia, integrado por sus esclavos. Tan noble iniciativa, pronto mostró su interés por el lucro y Craso devino en el hombre mas rico de Roma con más de 600.000 sextercios. Su servicio de bomberos, del que había fundadas sospechas de que era en realidad una brigada pirómana, se regía por un curioso protocolo; en cuanto los vigías que tenía apostados en los tejados más altos de la ciudad le avisaban de un conato de incendio, acudía con su brigada a las inmediaciones del lugar, y vendía el servicio de sofocar el fuego no sin antes discutir el precio con su propietario, que se veía en la tesitura de endeudarse con Craso o ver como su hogar era pasto de las llamas. El precio, subía con su indecisión y según el fuego aumentaba los estragos, no era infrecuente que al final de las negociaciones, los desdichados propietarios acabasen vendiendo sus títulos de propiedad al propio Craso que los adquiría a modo de favor, por mucho menos de su valor. Esto sólo fue el comienzo. Animado por el éxito, pronto se convirtió en el primer promotor inmobiliario de la ciudad especulando con los terrenos como nunca antes se había visto.

Casado especula con su triunfo tras brindarle a Sánchez su voluntad de aislar a VOX en un nuevo pacto del Tinell, que ahora le incluye frente a Abascal, traicionando a sus votantes, destruyendo la confianza que le otorgaba una amistad concedida, promoviendo la mendacidad y propagando la mentira.

Como el buen genio shakespeareano que era, Orson Welles planteó con toda su crudeza, guiando en la producción al propio director Carol Reed, la contradicción entre amistad y ética en "El tercer hombre". El propio Welles encarnando a Harry Lime presenta un hombre de conducta execrable que en Viena vive de la comercialización de una penicilina adulterada, mientras reclama amistad que le unía con un mediocre escritor de novelas del Oeste, Holly Martins. La película excede con mucho la categoría de la novela homónima de Graham Green al representar en Anna Schmidt, antes amante de Harry Lime, a una mujer que desprecia y rechaza la conducta criminal de Harry Lime, y al tiempo que expresa su vieja lealtad, deja a la policía política británica que haga su trabajo. Harry Lime implora la muerte a su viejo amigo mientras es acosado por la policía británica. ¿Que valor tiene la lealtad? La ética no emerge cuando la denuncia se rige por las reglas del mercado, Holly Martins tratando de seducir a Anna, o el policía británico mercadeando con la policía rusa. Donde media el pago, la lealtad y la amistad desaparecen con independencia de quienes sean sus actores.

La lealtad, o mejor aún la amistad, no obliga al silencio ni renuncia a la justicia. El límite se traspasa cuando se demoniza al adversario, haciendo del adversario un enemigo, mas aún cuando la experiencia previa es testimonio de diferencias de criterio y al tiempo de lealtad personal. La lealtad es una expresión de grandeza en cuanto no se expresa como un acuerdo con otro; se manifiesta, por el contrario, en una discrepancia noble, la que no ignora la honradez en el trato ni las diferencias. Menos aún al precio de resituar el relato en lo que conviene a una estrategia interesada por la que viene a someterse al dictado de una opinión pública imaginaria, que es el terreno de juego que han diseñado sus auténticos enemigos. La historia se ha invertido con Casado.

Las diferencias de proyectos políticos que representan Casado y Abascal eran transparentes, y podrían haberse substanciado sin faltar a la verdad, y sin desdecirse de la lealtad y respeto que se debe a quien ha sufrido en propia carne el acoso del terrorismo etarra. Resultó en el discurso de Casado que aquel, como Abascal, que representa mejor que nadie el acoso a la víctima, como se ha visto recientemente, se convirtiera en su discurso en alguién que pisotea las víctimas del terrorismo, y precisamente cuando aquel a quien ataca ha sido y es victima del terrorismo etarra. Para Casado la lealtad y la verdad son subversivas, representan a los antisistema. En palabras de Casado no es víctima quien ha venido a ser un empleado del partido. Como la policía que nos protege, que recibe su paga por arriesgar su seguridad. Casado no cree en la democracia, cree simplemente en el poder. Su mensaje es ramplón. Como Sanchez. VOX ha logrado encarnar la ética sin traicionar la confianza y respetando el pacto político. El PP de Casado ha traicionado la ética y la confianza.

Casado y Abascal en el Congreso.

Este juego sucio de Casado no solo pisotea la lealtad debida a quien siempre fue franco sino que pisotea la verdad en aras de conquistar el espacio imaginario que le entrega el socialismo bastardo de Sánchez. Tanto mas grave por cuanto haciéndolo, ya ha fracasado. Casado ha mostrado una temeridad patológica, muerde la mano de quien le ha permitido existir en la escena nacional por su apoyo al cambio político, se cercena para siempre la franqueza que permite el pacto en la discrepancia, e ignora que la ausencia de escrúpulos de Sánchez no podía obligarle en ningún sentido a creer en sus socios, cuando solo está obligado a respetarlos. Podía cuando menos ser tan cínico como aquel a quien imita. Nadie puede ser tan estúpido, de creer en los socios con los que pacta porque el mafioso confía en sus sicarios en cuanto hace prevalecer el objetivo sobre los medios y se atiene a éstos solo si sirven a su objetivo. Casado ha destruido el objetivo sacrificando los medios, cuando solo podía estar obligado a ello si fuera un converso a la fe socialista, para extinguirse por sí mismo como alternativa. Ahora sí, tiene Iglesias razón: nunca se sentará en el Consejo de Gobierno. No solo consiente con la exclusión de VOX silenciado absolutamente en los medios, sino que además legitima la exclusión.

El funambulismo político de Casado no le va a deparar ningún éxito, porque si algo podía distinguirle de la política corrupta de Sánchez, es el respeto a los valores de la democracia, que exigen por igual crítica política a sus adversarios y un pulcro respeto a la verdad y a los valores que pretende encarnar. Ya está recogiendo los frutos, su absoluta irrelevancia e ineficacia apelando a Europa lo que no sabe defender con las armas que le otorga la Constitución. Casado ha perdido la moción de censura cuando solo se destinaba al artífice de nuestra ruina. Ha errado, y ha errado vilmente. Solo un converso puede mostrar una acritud semejante. Salir en procesión enarbolando una bandera que no cuenta con el respeto público. Nadie va a votar a mas de lo mismo solo porque tenga un nombre distinto. En el lenguaje de la calle, Casado y Sanchez son los mismos perros con distintos collares. No puede apropiarse de éxitos ajenos en un contexto de competencia desleal. Ningún recurso al Constitucional de Casado ha prosperado.

Si muchos perciben en Sanchez a un farsante que se desmiente a sí mismo a cada paso, no pueden percibir en Casado nada diferente. Es además inútil al no disponer de ningún poder propio. Ni siquiera adivina el extraordinario cansancio de la opinión pública con la ideología de género, con la política educativa que niega las libertades, con la gestión de la epidemia que pone en marcha lo que VOX solicitó desde el principio, cierre de fronteras, tests en origen, confinamiento selectivo a los infectados testados, apoyo público a quienes por decreto no pudieran trabajar, y defensa del trabajo. Casado se ha puesto al frente de la política de Sanchez como si eso viniera a servirle al propósito de conquistar el espacio perdido en el entorno de Ciudadanos. No cabe duda que Casado pretende lavar un pasado siniestro de corrupción. Ha iniciado un viaje al centro, donde siempre estaba, al centro de la caja de resonancia donde se gesta el delito. Crucial, pues, asegurarse, compartir poder con el partido que ocupa el Estado colocando a sus siervos, en la proporción que le dejen, en las instituciones.

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