01 de abril de 2020
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FIN DE SEMANA
Patio de columnas

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Gabriel Araceli

1978: Secretos pre-constitucionales (I)

Se ha escrito mucho, miles de artículos y cientos de libros, sobre cómo se engendró y cómo nació la Constitución de 1978, hoy todavía en vigor. Algo se publicó sobre las famosas reuniones secretas que al parecer tuvieron Abril Martorell, en esos momentos Vicepresidente del Gobierno, y Alfonso Guerra, el 2 del PSOE. Según se publicó por entonces ambos se reunían por las noches para acordar los textos de los artículos que se iban a  debatir al día siguiente en el Congreso y algunos periodistas se mofaban de la pobre labor de los diputados de a pie de la UCD y el PSOE, que en las sesiones se limitaban a aprobar lo que ya le daban como aprobado.

          Pero se ha escrito poco, muy poco, de las reuniones que mantuvieron, también en secreto, los principales protagonistas de la película: Torcuato Fernández Miranda, Adolfo Suárez, Felipe González, Sabino Fernández Campos y SM Juan Carlos I.

           Naturalmente, yo no puedo hablar de todas las reuniones que sí sé que se celebraron ni de los "conciliábulos" que hubo entre los personajes que ,de verdad, dirigieron la operación constitucional, pero sí puedo hablar de las que, por fortuna, fui testigo directo o informador privilegiado. Porque fui testigo ( y que nadie me pida papeles firmados y sellados, pues algunos de los protagonistas ya no viven y yo mismo estoy en la última curva del camino) de las dos últimas entrevistas que mantuvieron Fernández Miranda y Adolfo Suárez para hablar del tema "Nacionalidades", que se quería incluir en el texto de la nueva Constitución, así como de la charla que tuvieron "Don Torcuato" y "Don Sabino" Fernández Campos cuando ya no hubo solución en contra. Se sabe que Fernández Miranda dimitió como Presidente de las Cortes tras las Elecciones Generales del "15-j" y que el Rey le agradeció los servicios prestados nombrándole duque de Fernández Miranda y concediéndole el Toisón de oro, (máxima condecoración de la Monarquía) y además le nombró Senador como uno más del grupo de Senadores que podía elegir el Rey. Es verdad que sus relaciones con Suárez ya no eran lo que habían sido y que el de Ávila ya no era la "marioneta" del año 1976. Sin embargo, todavía eran fluidas y casi amistosas. Tal vez por ello a "don Adolfo" no le molestó que, a petición de Torcuato, yo estuviese presente.

Mayo 1978. Ciudad de los Periodistas. Edificio Balmes, octavo piso. Suárez llegó con un chándal deportivo.

--Hola, Torcuato ¿qué pasa? ¿por qué tus urgencias?.
-- Adolfo he leído el borrador que me has mandado de la Constitución.
--¿Qué te ha parecido?.
--¡El artículo 2 es un disparate!
--¿Y eso? ¿por qué?.
--Por incluir eso de las "Nacionalidades".
--Ja,ja,ja... lo sabía.
--No te rías que esto es muy serio. Si incluyes lo de "nacionalidades" te estás cargando la Unidad de España.
--¿Pero qué dices hombre?... sí, se dice, pero antes queda bien claro que la Nación Española es la patria común e indivisible.
--¡Ahí está el disparate!. ¿Cómo se puede decir que la patria es común e indivisible, ojo, en el mismo artículo, que se garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades?. ¡Eso es un verdadero disparate!. ¿Sabes que donde hay una nacionalidad hay una nación y qué donde hay una nación hay un Estado y que el Estado tiene derecho a ser independiente?.
--Joder Torcuato, eso es hilar muy fino. 
--  No es hilar fino, es prevenir, evitar problemas futuros... No olvides que estamos ante un reto histórico y que si no acertamos con la Constitución volveremos a estar donde hemos estafo siempre, cambiando de Constitución como quien se cambia de calcetines.
 ---  No creo que sea para tanto... además es lo que han reclamado los catalanes, y, según tú mismo dices, hay que conseguir el apoyo de todos, consenso, tu palabra preferida.
   --- Mira, Adolfo, vamos a ser serios. Seguro que ha sido Puyol quien te ha reclamado lo de "Nacionalidades".
   --- Pues sí, ha sido Puyol, pero también el vasco, y entre vascos y catalanes suman 22, no lo olvides.
  -- Claro, porque esos sí saben dónde van, o donde quieren ir. Adolfo, no seas niño y no te dejes engañar. Esos de momento se conforman con ser sólo "Nacionalidad", pero en cuanto se sientan respaldados por la Constitución del nuevo Estado empezarán a decir que son una "Nación", y si no se les corta a tiempo más tarde querrán ser " Estado"... y España no podría soportar un Estado por región.
   -- Pues, veo difícil suprimir ahora lo de "Nacionalidades", si no quieres que se nos pongan en contra.
   --  Háblalo con Felipe González, seguro que él lo entiende y te apoya.
          
Y ahí terminó aquella noche la reunión. Poco después se celebraría otra ya menos amistosa.

Hotel Mindanao. Domingo 13 de agosto 1978. Nueve de la noche. Dos mesas apartadas del comedor. A un lado Fernández Miranda y Adolfo Suárez. A otro lado, separados por una especie de pasillo Julio Merino y uno de los escoltas del Presidente, dos en otra mesa más separada y otros dos al comienzo de la escalera y en el hall del hotel.

Torcuato Fernández Miranda es Senador por designación del Rey y está incluido como independiente en el grupo de la UCD. Adolfo Suárez sigue siendo Presidente del Gobierno.

--Bueno, aquí me tienes Torcuato, como ves vengo de hacer mi carrera diaria de una hora. ¿Tan grave es lo que me tienes que decir?.
-- ¿Grave?, para mí gravísimo. Sabes que esta semana que entra se va a debatir, entre otros, el artículo 2 de la Constitución  y quiero que sepas, tú el primero que me voy a oponer frontalmente al texto que ha venido del Congreso y que sigue con el tema de las "nacionalidades".
--Mira,Torcuato, sabes que he seguido casi siempre tus consejos, pero creo que en este asunto hemos hecho lo mejor para todos y sobre todo para la Monarquía y el Rey.
--¡En eso no estoy de acuerdo!. Será bueno para ti y para otros partidos, porque quedaréis para la Historia, pero no digas que es lo mejor para la Monarquía y el Rey, ya que será bueno para hoy pero no para mañana.Para Juan Carlos, tal vez,pero para su heredero podría ser fatal y para la Monarquía un desastre. Antes o después los Estados que salgan de "tu" Constitución, porque yo, y te lo aseguro ya, si sale eso adelante votaré en contra, exigirán "su"  República y "su" Estado Federal.
       -- Largo me lo fiais. No creo que haya un español que oiga la palabra República sin echarse a temblar.
      --  No seas tonto, Adolfo, si lo dices por lo que fue la Segunda República, o incluso por la Primera, te equivocas. Los pueblos olvidan fácilmente y los jóvenes más fácilmente. 
     --  Pues el Rey no piensa como tu...
     --  Seguramente (cortándole), pero por eso le he pedido Audiencia y me ha citado para el martes... Quiero señalarle los males futuros de las "Nacionalidades"... Ah, y otra cosa, y quiero que seas el primero en saberlo, me cambio de grupo, me paso al Mixto...no sería inteligente que un Senador del Grupo de la UCD ataque el proyecto que defiende la UCD.

    Y así lo hizo. A partir de ese momento sus relaciones con Suárez fueron empeorando hasta llegar a la nada.

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