08 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA
Patio de columnas

Patio de columnas

Lucio Séneca

¡Y no se le cayeron los anillos!

Los momentos que se están viviendo en Cataluña son tan graves para nuestra vida democrática que como español preocupado me gustaría decir a todos los españoles lo siguiente: todos hemos sido testigos de los hechos que se produjeron en Cataluña con la pretensión final de la Generalitat de que fuese proclamada ilegalmente la independencia  hace dos años y estamos siendo más testigos de lo que está sucediendo hoy, más grave que lo de ayer. Desde hace ya tiempo las autoridades catalanas, de una manera reiterada, consciente y deliberada, vienen incumpliendo la Constitución y su Estatuto de Autonomía, que es la Ley que reconoce, protege y ampara sus instituciones históricas y su autogobierno. Con sus decisiones han ido vulnerando y siguen vulnerando de manera sistemática las normas aprobadas legal y legítimamente por el pueblo español, demostrando una deslealtad inadmisible hacia los Poderes del Estado. Un Estado al que precisamente representan las autoridades en Cataluña.

Han quebrantado los principios democráticos de todo Estado de derecho y han socavado la armonía y convivencia en la propia sociedad catalana, que está fracturada y enfrentada, corriendo el riesgo de romper la estabilidad económica y social de Cataluña y de toda España.

Todo ello ha supuesto la culminación de un inaceptable intento de apropiación de las instituciones históricas y situándose de una manera clara y rotunda al margen del Derecho y la Democracia. Esas autoridades han pretendido quebrar la Unidad de España y la soberanía nacional, que es el derecho de todos los españoles a decidir su vida en común.

Ante esta situación de extrema gravedad los Poderes Legítimos del Estado tienen la obligación de asegurar el orden constitucional y el normal funcionamiento de las instituciones, con todos los medios legales a su alcance.

Ha pasado la hora de las palabras y ha llegado la de la acción (pero ¡¡ YA !!)  aunque sea con una Ley de Defensa de la Democracia, a imitación de la que hizo Manuel Azaña para defender la República... ¡¡ y no se le cayeron los anillos!! 

(Nota: Naturalmente sé que don Pedro Sánchez se va a pasar por el forro esta propuesta, porque argumentará que para hacer eso habría que limitar algunos Derechos Fundamentales. Pero le respondo con las palabras del propio Azaña, que en ese momento además de ser Ministro de la Guerra era también Jefe del Gobierno: "La República vale más y está por encima de cualquier " Derecho Fundamental", pues si no hay República sería absurdo hablar de derechos fundamentales"... y en consecuencia el Gobierno cerró en dos semanas más de cien periódicos y otras tantas emisoras de radio. Y mientras estuvo la ley en vigor, Azaña mantuvo controlados los derechos de libertad de expresión, de opinión, de cátedra, de púlpito, de manifestación y otros que pudiesen perjudicar a la República. ¡ Y no se le cayeron los anillos!. Como le replicó a su cuñado Rivas Cherif cuando éste le dijo que con la Ley se había pasado. "Ya lo sé, ya sé que la República no está tan en peligro, pero para evitar que el peligro nazca es necesario prevenir"). 

El Cierre Digital no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta sección que se hacen a título particular.

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