20 de junio de 2019
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FIN DE SEMANA
Patio de columnas

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Gabriel Araceli

Memoria Histórica (II): Las elecciones del "Frente Popular"

Está claro que España es diferente. Está claro que España no tiene arreglo… y mucho más claro que España no aprende, ni quiere aprender. Porque si quisiera aprender no se dividiría una y otra vez, como demuestra el pasado. Dicen que el buen conductor es el que no sólo conduce mirando lo que tiene delante, sino también, aunque sólo sea a través del rabillo del ojo, lo que tiene detrás. De ahí que una de las piezas más imprescindibles en cualquier tipo de vehículo sea el Retrovisor… y eso es lo que los políticos españoles no han tenido en cuenta nunca, aquí unos sólo quieren ver el futuro y otros, solo el pasado… ¡Y así nos va!

Pero, para eso está la “Memoria Histórica” y hoy, como les prometí, voy a repasar lo que fue el “Frente Popular” de 1936 y cómo fueron las elecciones de febrero de ese año. Aquellas elecciones que ganaron los "rojos" con los votos de las "derechitas cobardes". Espero que algunos recapaciten.

En realidad todo comenzó tras el desastre electoral que vivieron las Izquierdas en 1933 y el fracaso del “Golpe” que dieron los independentistas catalanes y a nivel nacional el PSOE en 1934. Y fue Azaña el que tuvo la idea: “Si las Izquierdas quieren vencer en las próximas elecciones no tienen más remedio que unirse”… y comenzó por unir a los varios “partiditos” republicanos que había en ese momento y ya en 1935 alcanzó un pacto de “Conjunción Republicana”, integrada por “Izquierda Republicana”, su propio partido; el “Partido Radical-Socialista”, de Marcelino Domingo; la “ORGA”, de Casares Quiroga;  la “Unión Republicana”, de Martínez Barrios, y el “Partido Nacional Republicano”, de Sánchez Román. Pero, como Azaña sabía muy bien que la fuerza electoral la tenía el PSOE inmediatamente se puso en contacto con Indalecio Prieto (a quien convenció enseguida) y con Largo Caballero (que sólo aceptó entrar a formar parte de la gran “Coalición de las Izquierdas” si aceptaban que entrase el PCE y la CNT, cosa que Azaña aceptó rápido, aun perdiendo al prestigioso Sánchez Román que no aceptó ir con los comunistas ni con los anarquistas).

Esa “Coalición” sería de cara a las elecciones y a la propaganda el “FRENTE POPULAR”, que acabó firmándose el 15 de enero de 1936 y que quedó integrado por “Izquierda Republicana”, “PSOE”, “PCE”, “POUM”, los sindicalistas de Ángel Pestaña y los independentistas catalanes agrupados en el “Front d’Esquerres de Catalunya” (integrado por  Esquerra Republicana, Acció Catalana Republicà, Partit Nacionalista Republicano Català y Unió Socialista) y otros partidos pequeños. La “CNT”, sin embargo, no quiso unirse, aunque se comprometió a apoyar al Frente con sus votos.

Por su parte Gil Robles, el líder de la CEDA que barrió en las elecciones de 1933, intentó hacer lo mismo y formar un “Frente Nacional”, en el que se integrasen todos los Partidos de Derechas. Cosa que no consiguió, ya que los monárquicos no aceptaban abiertamente la República y además tenían a Calvo Sotelo como líder indiscutible; ni la incipiente Falange de José Antonio, que no aceptaba a Gil Robles… ni la  "derechita cobarde" quería arriesgar nada (como siempre).

También el Presidente de la República, Alcalá Zamora, quiso jugar sus propias cartas y al margen de los "populares" y los "nacionales"  promovió una “Coalición de Centro”, formalizada entorno al “Partido de Centro Democrático”, que presidía Portela Valladares, en ese momento Presidente del Gobierno. Su intención era evitar que las elecciones se transformasen en un verdadero "Plebiscito" que sólo ofreciese una España roja o una España azul. Pero, como se demostró enseguida, aquello fue un fracaso.

Y así se llegó a las elecciones, previstas, según marcaba la vigente Ley electoral, para celebrar en dos fechas: el 16 de febrero, en Primera Vuelta, y el 23 en Segunda Vuelta.  Las dos Españas sabían que se la jugaban a vida o muerte. Tal vez por eso la participación en las urnas fue de récord, el 76 %. de un censo de 13.553.710... y más sabiendo que la campaña electoral se había cerrado con 41 muertos y 80 heridos de gravedad y que a las urnas se llegaba en un ambiente de insultos, amenazas, radicalizado, caníbal y con las armas listas, en pie de guerra. La violencia se había instalado en las calles y los comicios habían adquirido un verdadero carácter plebiscitario. Ya no había espacio para el diálogo... a pesar de lo cual la jornada electoral fue normal, al menos no fue lo que se esperaba. Los problemas surgieron una vez que se cerraron los Colegios electorales y comenzó el recuento de los votos. Porque fue durante los tres días que se tardó en esa labor (los medios para contabilizar los votos de toda España, desgraciadamente, no eran los de hoy) cuando se produjo "el gran fraude" a favor de las Izquierdas del "Frente Popular", según han demostrado tras consultar las actas de todos los colegios a nivel nacional muchos años después dos profesores de la Universidad Rey Juan Carlos, Manuel Álvarez Tardío y Roberto Villa García, en su obra, definitiva para los Historiadores más serios e imparciales, " 1936: fraude y violencia".

"Los autores -escribe Javier Redondo en "El Mundo"- además de publicar por primera vez los resultados oficiales de aquellas elecciones, identifican los casos de fraude, falseamiento y manipulación. Detallan caso a caso, vuelcos inexplicables y recuentos interrumpidos papeletas que aparecen a última hora, en bloque, para decantar el resultado en una mesa y otras con tachaduras, borrones y raspaduras. Demuestran que algo más del 10% del total de escaños de las nuevas Cortes, más de 50, se los apropiaron las Izquierdas indebida y antidemocráticamente". Escandalosos fueron los casos de La Coruña, Orense, Cáceres, Málaga, Jaén, Santa Cruz de Tenerife, Granada o Cuenca. (En estas dos últimas incluso hubo que repetir las elecciones al descubrirse el "tongo" descarado de las Izquierdas).

Pero, vayamos a los resultados del día 16, que no se conocieron hasta el 19 (y cuando ya había dimitido el Presidente del Gobierno por el fracaso en las urnas de su Centro):

 


                       * Votantes: 9.864.783

     * "Frente Popular": 4.654.116    Escaños: 263. Porcentaje: 47,03 %

     * "Frente Nacional": 4.503.505  Escaños: 156. Porcentaje: 46,48 %

     * " Centro":  400.901    Escaños: 54. Porcentaje: 5,27 %.

            

                       (Ojo, como puede verse fácilmente las elecciones las ganó el Centro-Derecha y no la Izquierda del "Frente Popular", con una diferencia de 250.290 votos... ¿por qué entonces se  apoderaron del Poder y formaron Gobierno esa misma noche y sin esperar siquiera a la Segunda vuelta que fijaba la Ley electoral?... Este es el "quid" de la cuestión. En el criterio de Payne, Thomas, Preston y los profesores citados más arriba por varios motivos: el primero por no haber ido juntos a las elecciones; el segundo por no ponerse de acuerdo, conocidos los resultados, para formar el Gobierno... y por la huida cobarde de Portela Valladares, Presidente del Gobierno y del "Partido del Centro Democráticos" y los Gobernadores Civiles de las Derechas, que dejaron el Poder tirado en el arroyo y en manos del "Frente Popular", con Azaña a la cabeza...y un programa provocativo y desafiante: a) Amnistía para todos los políticos presos, entre ellos Luis Companys, que regresó triunfante a la Presidencia de la Generalitat. b) Tramitación de nuevos Estatutos de Autonomía y con más autogobierno, el de Galicia se aprobó en Junio y el Catalán estuvo listo en Julio. c) Reanudación de la revolucionaria Reforma agraria  que habían interrumpido las Derechas en 1933. y c) Alejamiento de Madrid de los generales menos de Izquierdas y más "nacionales"... ¡¡ Cinco meses después pasó lo que estaba cantado que iba a pasar!!...La España roja quiso eliminar a la España azul y sobrevino la Guerra Civil.

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