22 de octubre de 2020
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FIN DE SEMANA
Patio de columnas

Patio de columnas

José Ignacio Herce Álvarez

“Nueva normalidad” o “Nueva Realidad”

Personas con mascarillas por la calle.
Personas con mascarillas por la calle.

Esta pandemia nos ha traído, además de tristes vivencias, una serie de cambios en nuestro modo de vida que afectan no solo a nuestra salud sino también a nuestras relaciones sociales, económicas y, por supuesto políticas.

Se nos ha vendido como una “nueva normalidad”, algo muy alejado de la realidad. Nuestro desgobierno se empeñó en que todo había pasado, habíamos resistido, venia el calorcito que atontaba al virus y como muestra de ello, nuestro querido Presidente se marchó 15 días de vacaciones, unos días en los que ya asomaba la nueva realidad…….

Segunda oleada, miles de contagios, muertes, confinamientos… y lo peor, la “nueva realidad”. España era un país social, rico, alegre, democrático… ¿ahora que tenemos?

Tenemos un país en el que los niños no solo ya no se pegan, no se abrazan, ni se muerden…y como consecuencia se están perdiendo la esencia de una infancia feliz. Es más, ni se conocen porque la única referencia que tienen de su compañero son sus ojos, cejas, pelo y, en el caso de los más afortunados, alguna cicatriz producida por accidente doméstico por supuesto. Viven en “burbujas”, se relacionan aún más si cabe por teléfono u ordenador. Estos niños de hoy, mañana serán, como mínimo, suecos. Y ¿Qué gracia tendrá tener una España “suequizada”?”. Pero mientras tanto quitan a los padres la posibilidad de elegir la educación de sus hijos o atacan a la enseñanza concertada –que además crearon ellos mismos-, en aras de una enseñanza pública controlada por “Papa Estado” que vela siempre por nosotros.

Socialmente pasa lo mismo, hemos pasado del efusivo abrazo, apretón de manos o cualquier otra digna manifestación de afecto y cariño a una “sin fustada” de codito, mano al corazón y, en el caso de los más lanzados, “culitos”. Puestos a tener que hacerlo así, ¿Por qué no vale un Hola, como se ha hecho siempre?, pues no, tenemos que tener “nuevas normalidades” que nos distancian no solo físicamente, sino que, en breve, también humanamente. Se rehúye el contacto, la cercanía…y de eso con el tiempo veremos las consecuencias.

Gente paseando por Madrid.

Ahora si toses algo más de lo normal eres objeto de miradas abyectas, alejamientos progresivos y si te pasas mucho hasta de denuncias policiales. Te conviertes en un estigmatizado, la gente se aparta de ti como si de un apestado se tratase y te infunde un sentimiento de culpabilidad del que difícilmente te recuperas y hace que aterrado acudas a ver a tu médico y claro, tal y como está la sanidad pública, no te atiende salvo que estés al borde del ingreso……pero no puedes ir a la sanidad privada porque aprovechando la situación, te van a hacer imposible acceder a ella mediante subidas de IVA y todo aquello que se puedan inventar. Ellos se encargarán de darnos una sanidad publica acorde con nuestras necesidades…que a lo mejor no son las que ellos nos quieren imponer.

Tiendas medio vacías, colas hasta para entrar hasta en la farmacia, barras vacías…cuando entren los fríos y se vaya el sol parecerá que estamos en el norte de Europa como mínimo, pero no, estaremos más cerca de las cálidas tierras venezolanas.

De la economía ni hablamos. De un país recuperado en buena manera de aquella crisis económica, pasamos a un país en una ruina económica de la que tardaremos años en salir, con unas cifras de paro históricas que si seguimos en manos de este desgobierno seguirán aumentando porque lo achacan al virus, pero es incapaz de tomar medidas ya que parece que quieren sacar rendimiento de esta crisis para llevarnos a instaurar su régimen social-comunista. Vamos al país de la subvención donde “Papa Estado” manda, dirige y controla porque se creen que son los únicos capaces de sacarnos adelante.

Y aquí llegamos a la nueva realidad política, poco a poco, sin darnos cuenta porque estamos inmersos en el miedo al bicho, aterrados por la cifra de contagios y mientras tanto, este desgobierno nos va colocando sus reformas. Ataque furibundo a la monarquía, control del poder judicial, pactos con asesinos y separatistas, invasión de competencias autonómicas que tanto defendían, vuelta al pasado más rancio mediante leyes de memoria histórica buena muestra de sus traumas no superados…. En suma, golpe de muerte a la democracia tal como la conocíamos y queríamos y advenimiento progresivo de una nueva realidad política de la que difícilmente podremos salir indemnes.

Esto no es una nueva normalidad amigos, esto es una nueva realidad y lo siento, pero yo sigo prefiriendo aquella antigua “normalidad”. Por eso digo que no nos dejemos engañar, este desgobierno no nos lleva a la nueva normalidad sino a SU nueva realidad.

Ahí lo dejo….

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