21 de abril de 2021
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FIN DE SEMANA
Patio de columnas

Patio de columnas

José Ignacio Herce Álvarez

Aspectos sociológicos de un contenedor en época de pandemia….

Contenedores residuos urbanos.
Contenedores residuos urbanos.

No sé si realmente este planteamiento será acertado pero lo cierto es que esta pandemia que nos asola está creando unos comportamientos dignos de, cuando menos, la atención de los sociólogos si no de psicólogos.

Y lo digo basándome en la observación de unos objetos situados estratégicamente en nuestras calles y que se han convertido en uno de los mejores indicadores o medidores de las tendencias en los hábitos de vida que priman en esta situación tan extrema. Estos no son otros que los contenedores de residuos sólidos urbanos, fundamentalmente por su porte, los de vidrio, papel y cartón.

Por suerte y a la vez por desgracia, mi vivienda se ve rodeada de estos puntos de recogida, pero, como corresponde a la idiosincrasia hispana, normalmente hay más objetos fuera que dentro de ellos lo que nos permite sin tener que rebuscar, el análisis de sus contenidos y como consecuencia, conocer los hábitos de sus “depositantes”.

Evidentemente no es que tenga una fijación especial por el análisis de estos elementos del paisaje urbano o que haya llegado al punto de necesitar su apoyo para subsistir, aunque todo se andará…pero los que tenemos perro hace que, hasta en los peores momentos, nos veamos obligados a tener que realizar un circuito más o menos rutinario que incluye la vista de estos puntos de almacenaje.

Contenedores urbanos.

Este tan despreciado mobiliario urbano nos sirve mostrar, por ejemplo, que a algunos, dada la situación actual, nos sobra tiempo para dedicarnos a fijarnos en ellos para algo más que quejarnos de su presencia cerca de nuestros domicilios, aunque los “malusemos” tanto o más de lo que reconocemos…. pero sobre todo sirve para que, durante esos paseos perrunos, entre otros, nos paremos a analizar los aspectos del comportamiento ciudadano que nos transmite su contenido, evidentemente el que se muestra en su exterior porque ni mi afán “pseudo- científico” ni la necesidad como decía antes, me han llevado aun a penetrar en su interior....

Quizá la primera sensación que nos produce su visión es la de que la venta on line está de moda. No se pueden ustedes imaginar la cantidad de envoltorios de las diferentes marcas, distribuidoras, etc., que se puede uno encontrar por allí… Envoltorios y cajas de todos los tamaños imaginables nos hacen pensar en que la compra tradicional ya casi no se hace en el punto de venta habitual…. es más fácil, rápido, barato y, sobre todo seguro, hacerla on line.

Dentro de estos variados envoltorios uno que abunda sobre los otros son los de televisiones de tamaños inimaginables., electrodomésticos varios y, en fin, todos aquellos objetos que intentamos que nos hagan más agradable la vida en nuestras casas, en nuestro refugio particular frente al ataque exterior. Parece que la sensación de permanencia en los hogares se esta afianzando entre la población y hay que hacerla lo más cómoda y agradable posible.

Otro indicador de este “descubrimiento” del hogar es la frecuente aparición en los aledaños de “nuestro” contenedor de libros, cds, vídeos…todos ellos de la más variada índole, desde coleccionables hasta tesis doctorales, pasando por apuntes de la oposición y recuerdos más o menos indicadores de épocas mejores… Se ve que cuesta desprenderse de ellos porque normalmente están colocados de tal manera que otro conciudadano los vea y los pueda aprovechar. Yo, no lo voy a negar, confieso que a veces he sentido irresistibles tentaciones de recuperar alguna de estas piezas, cosa que no he hecho por aquello de la vergüenza que nos domina, pero insisto, ganas no me han faltado. Esto indica la cantidad de tiempo que nos sobra al estar tanto en casa, sea por el teletrabajo o por los ertes, pero el hecho es que podemos hacer aquellas cosas que hacía siglos nos habíamos planteado hacer, entre ellas las de limpiar estanterías, bibliotecas, etc.….

Sacos enteros llenos de ropa indican que también hemos aprovechado esta pandemia para limpiar nuestros armarios, en algún caso por el aumento de talla, en otros por aquello de que, “ya que no las voy a usar, vacío el armario para meter otras cosas”, que se comprarán como hemos visto, on line…. Esto hace que la parte agraciada de los mendigos de la zona vayan vestidos de Hilfigher, Lacoste, Ralph Lauren y los más afortunados, de Armani o Dior.

Y el que se merece un estudio más delicado es el contenedor de vidrios…Alguien debía de analizar el consumo de alcoholes durante esta pandemia porque mira que son grandes los contenedores y aparecen siempre bien surtidos...Lo que también es cierto es que ha aumentado la calidad de los contenidos, lo que demuestra que si nos hemos echado en brazos del alcohol lo hacemos con categoría. Como decía antes…” ya que no salgo pues lo disfruto en casa” y por supuesto, nada del vinillo de mesa, no… Rioja o Ribera para empezar.

En cambio, la comida sigue manteniéndose en un nivel similar a épocas pretéritas, siguen mandando las pizzas y cosas de esa índole, aunque también empiezan a aflorar los envoltorios de restaurantes on line que ofrecen otras variedades más sofisticadas de alimentarse. La ostras y demás aun las seguimos dejando para las ocasiones, quizá por falta de práctica, pero en breve seguro que nos ponemos al día y pasamos del langostino al bogavante porque, “ya que no salgo………”

Y un elemento más que, por desgracia, tuvo su momento álgido durante el confinamiento, fueron los colchones, en muchos caso por el fallecimiento del usuario a causa de este maldito virus y en otros por la búsqueda de la felicidad a través del descanso reparador que nos alivie del estrés del, en muchos casos, rutinario día a día…

Y, por último, aunque con menor presencia, tampoco es desdeñable el número de pequeños elementos de mobiliario casero, todos ellos fruto también de esa necesidad de estar en casa y el intento de hacer la estancia en ellas lo más agradable posible…sobre todo si no puedes cambiar a los integrantes de ellas.

Como resumen de esta disertación tan “filosófica”, lo que nos encontramos es el hecho de que hay dos elementos a destacar en este análisis, la variedad y la abundancia de residuos sólidos urbanos que confirman ese cambio en nuestra forma de vida. Hemos pasado de una vida socialmente activa, a una vida más reducida al espacio casero en el cual cada día y como consecuencia, invertimos más. Nos invade una sensación de necesitar disfrutar más de aquello que nos rodea en detrimento de lo que existe en el exterior. Personas que apenas comían o cenaban fuera ahora piden casi con frenesí comida preparada, al no poder ir al bar a ver los partidos invertimos en televisiones panorámicas que compensan además la falta del cine o teatro, robots de cocina que nos acercan a platos antes solo accesibles en restaurantes de pro y a la adquisición de un largo número de elementos que han contribuido a renovar nuestro espacio vital y que, como consecuencia, llenan esos imprescindibles contenedores…

Todo esto amigos, hablando de lo que se ve fuera pero no quiero ni pensar en lo que queda dentro……. Ahí lo dejo….

El Cierre Digital no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta sección que se hacen a título particular.

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