22 de septiembre de 2020
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FIN DE SEMANA
Patio de columnas

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Juan Munguira

Los denominados “business continuity plan” en el contexto del coronavirus

La bolsa de Nueva York.
La bolsa de Nueva York.

“La banca española siempre ha dado un paso adelante consciente de la importancia de afrontar eventos inesperados como esta crisis sanitaria”.

Los planes de continuidad del negocio “business continuity plan” en el contexto económico actual, en el que el coronavirus está desplegando todo su potencial adquieren su máxima importancia.

Venimos de un escenario económico convulso en el que se han intercalado sin solución de continuidad, la guerra comercial China/EEUU, la política económica cuantitativa del Banco Central Europeo, la inacabada integración de los mercados de capitales europeos- con un nuevo capítulo con los denominados bonos europeos coronavirus- y las medidas económicas urgentes adoptadas por los distintos gobiernos, producto del virus que azota actualmente la economía en su conjunto.

Otro elemento de la situación anómala del ecosistema financiero actual es la existencia de intereses negativos, lo que agrava la situación incendiaria existente, al impulsar la búsqueda de activos de mayor riesgo o disminuir el adecuado control del denominado riesgo sistémico.

Ante esta situación convulsa, los planes de continuidad del negocio conocidos como “ business continuity plan”, son un elemento estratégico para que las empresas con independencia de su natulareza puedan garantizar su supervivencia, con el consiguiente mantenimiento de sus puestos de trabajo, cuando acaecen situaciones excepcionales como la que estamos viviendo con el coronavirus.

Sede del Banco Central Europeo.

Las empresas tienen que tener prevista la supervivencia a través de sus “ business continuity plan”. Los riesgos actuales más frecuentes tienen relación con la ciberseguridad, con los ataques informáticos, las pandemias, la protección de datos, la estabilidad financiera o cualquier riesgo inherente a la actividad específica de la compañía afectada.

La confianza es el factor clave en cualquier plan de recuperación. En cualquier situación de crisis económica, como la que probablemente acaezca si esta crisis sanitaria se prolonga en el tiempo, los ingresos públicos disminuirán con el consiguiente incremento del déficit público. En estas circunstancias, la existencia de los denominados “ business continuity plan” no solo inyectan un plus de confianza en el sistema sino que contribuyen a la estabilidad financiera.

En este tipo de crisis inesperadas, las entidades financieras van a tener que desempeñar un papel predominante en la financiación empresarial, sin perjuicio de que el objetivo único no debe ser otorgar créditos injustificadamente, sino financiar proyectos solventes con problemas coyunturales causados por esta pandemia y ayudar a preservar los puestos de trabajo.

Esta crisis sanitaria ha demostrado la necesidad de actuar conjuntamente a nivel global y por supuesto a nivel nacional, ya que desgraciadamente estamos asistiendo a la contradicción existente entre una economía internacional globalizada y la falta de consenso entre las principales naciones del mundo en la forma de afrontar esta urgencia sanitaria y económica globalizada.

Sector financiero viable

El sector financiero, en principio, tiene todos los elementos necesarios para garantizar su viabilidad y el desempeño esencial de su actividad de financiación en la preservación de la estabilidad financiera, debido a que de conformidad con la regulación existente, tienen que cumplir con una normativa específica que exige la existencia e implementación de los denominados “business continuity plan”.

Existe una regulación específica aplicable a los intermediarios financieros- entre los que se incluyen las entidades bancarias- que procede de la Directiva MIFID II sobre mercados e instrumentos financieros y de los Reglamentos Comunitarios 2017/565 y 2017/589 de directa aplicación en España, donde se establecen los requisitos que deben cumplimentar las entidades financieras cuando elaboran sus planes de continuidad del negocio.

La regulación exige que los planes de continuidad del negocio establezcan entre otros requisitos, el control de sus actividades de outsourcing, la garantía de los principios de resilencia e integridad de sus actividades, la definición de sus sistemas críticos, las medidas necesarias para proteger sus datos y su continuidad informática, la protección ante hipotéticos ciberataques y otros requisitos relacionados con la supervisión prudencial (requisitos de liquidez, solvencia y apalancamiento). La regulación establece también sanciones y actuaciones preventivas para garantizar la efectiva implementación de estas medidas. En suma, exigen a las entidades financieras estar preparadas ante situaciones como la que vivimos actualmente.

La banca española siempre ha dado un paso adelante, consciente de la importancia de afrontar eventos inesperados como esta crisis sanitaria, ya que eran y son conscientes de su importancia tanto a la hora de garantizar la estabilidad financiera como de servir de elemento de transmisión de la política monetaria. El ejemplo del sector financiero debiera ser exportable a otros sectores esenciales para la comunidad en su conjunto, ya que ello no solo garantiza la estabilidad y la paz social sino que fortalece la identidad de las compañías y las hace reconocibles, próximas y fiables.

El reto permanente y la continua búsqueda de respuestas deben garantizar la implementación y mejora de los “business continuity plan” de las empresas. Un buen ejemplo de ello en el sector de los servicios y la construcción es la empresaria Esther koplowitz, que tanto a nivel empresarial como personal ha sido pionera en la integración de la responsabilidad social corporativa. Y no debe olvidarse que la responsabilidad social corporativa también demanda un adecuado “business continuity plan”, para poder hacer frente a situaciones inesperadas preservando el tejido social de nuestras sociedades.

* Juan Munguira es experto y profesor de los Mercados Financieros.

El Cierre Digital no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta sección que se hacen a título particular.

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