16 de octubre de 2021
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FIN DE SEMANA
Patio de columnas

Patio de columnas

Máximo González

¡Aúpa, mujer!

La lucha de las mujeres es imparable.
La lucha de las mujeres es imparable.

Debido a que tras la posguerra española la sociedad ha sido educada de una forma machista, poco a poco se han ido abriendo camino las libertades de las mujeres.

Era normal en la España rural de la posguerra que la mujer no visitara bares, ni usara pantalones, ni montara en moto, ni bebiera cerveza, ni fumara, ni se sacara el carnet de conducir, pues no había ni coches, ni estudiara más que los estudios primarios en general y, sobre todo en los medios rurales, que ni viajara, ni conociera la playa, ni tuviera televisión, ni radio, ni prensa,  ni lavadora, ni agua corriente en su casa. Ni que se sentara a comer la comida  que ella había preparado en la mesa al lado de los hombres,  ni que pudiera tampoco dar su opinión libremente ni en su propio hogar pues el marido “patriarca” entonces, hacía, opinaba y dirigía a su familia, como si de una instrucción militar se tratara.

De 50 años a esta parte, la sociedad española, aún con el retraso respecto a Europa que todavía colea, ha avanzado muchísimo: menos de lo que nos hubiera gustado, pero ha experimentado un gran avance democrático.

Desde la instalación de la democracia en España, con la firma de la Constitución allá por 1978, los avances no han dejado de crecer y la mujer ha pasado de ser una simple ama de casa, a dirigir empresas, países,  ministerios, bancos, además de estar presente y ser responsable de importantísimos foros internacionales, ya sea en el mundo jurídico, social, militar y/o económico financiero, demostrando las grandísimas aptitudes culturales, sociales y  laborales que ésta posee.

Además, las mujeres han demostrado, a lo largo de la historia, ser una verdaderas heroínas. Como por ejemplo Ana de Arco, heroína francesa que el ocho de mayo de 1429, y al frente de un ejército de cinco mil hombres, consiguió derrotar a los ingleses y levantar el cerco de Orleans que, tras varias campañas victoriosas posteriores, permitieron la coronación de Carlos III de Francia. O la mismísima “Agustina de Aragón en la guerra de la Independencia Española en 1808 contra los franceses”, o sin ir más lejos, la Madre Teresa de Calcuta, premio Novel de la Paz en 1979, por ayudar a los pobres de todo el mundo.

De ser una simple ama de casa, enseñando a sus hijos varones a no hacer labores del hogar y solo enseñar a las hijas a todo lo referente a hacer camas, cocinar, coser y fregar, ha pasado aun sufriendo muchos envites, a superar la barrera que le imponía la sociedad machista.

Hoy en día, la mujer es una mujer independiente, culta y  trabajadora,  capaz de demostrar que puede valerse por sí misma, además de expresarse con libertad, siendo un ejemplo a seguir en muchos otros países en peores condiciones que nosotros y que además sostiene su casa y a su familia con una gran efectividad, abnegación y cariño.

Atrás quedó la época en la que se censuraba el uso del bikini, la minifalda y el ponerse guapa sin que fuera señalada por los demás de forma despectiva, incluso por el hecho de dar un beso a su pareja en plena calle ( siendo antiguamente un delito), por cierto.

Imagen de la marcha del 8M, Día de la Mujer. 

La lucha diaria por su libertad, al igual que la lucha de las clases  sociales y sindicales que consiguió antaño y muchas de las mejoras sociales que hoy disfrutamos, se ha hecho realidad, es similar la consecución de esas libertades al desarrollo  tecnológico actual. No hay fuerza humana que pueda detener su desarrollo por muchos diques de contención que se pongan, son como una presa desbordada por la fuerza del agua.

Las mujeres hoy en día han  conseguido su espacio público y privado, siendo las grandes protagonistas del cambio social y sus voces deben ser escuchadas por mucho que el hombre quiera imponerse a ellas.

Aún siguen en desigualdad tanto en puestos representativos como en desigualdades salariales, aunque su avance en la sociedad es como una mecha de pólvora encendida que terminará explotando, aunque hay mucho camino que recorrer todavía.

El lenguaje sexista proviene de una educación social anclada en el pasado y algunos medios de comunicación, por intereses económicos muchas veces, y otras por falta de rigor informativo, nada ayudan a mejorarlo.

Y después de todo esto, ¿qué le ha ocurrido al hombre moderno de hoy en día? Pues que ha tenido que aprender a cocinar, a ocuparse de sus hijos, de su casa, de compartir su vida plenamente con su pareja, de “arrimar el hombro” en una palabra.

¿Y al hombre aún “chapado” a la antigua? ¿Qué le ha ocurrido? Pues que se ha “desubicado” con el devenir de los acontecimientos. Le ha pasado como a aquél empresario que si no se ha adaptado a los avances tecnológicos ha “cavado” su tumba, y los que han adaptado su mentalidad a los nuevos tiempos van sobreviviendo a todo lo que nos está llegando, incluida la última “Ley Trans”.

La mujer, luchando por su igualdad y su valía ante los hombres a diario, va consiguiendo su libertad rompiendo moldes y abriendo barreras a su paso; un paso tan imparable que no tendrá más fin que el que ella misma desee marcarse en el futuro.

El Cierre Digital no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta sección que se hacen a título particular.

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