09 de mayo de 2021
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FIN DE SEMANA
Patio de columnas

Patio de columnas

Máximo González

¿A qué jugamos?

Una oficina de empleo en Madrid.
Una oficina de empleo en Madrid.

Acabo de enterarme hoy 23 de marzo de 2021 con la mayor incredulidad posible, que el SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal) ante el ataque cibernético que ha sufrido estos días atrás, solicita voluntarios que vayan a trabajar el fin de semana para sacar adelante el trabajo atrasado. Además, pone en duda que pueda llegar a tiempo para el pago de las nóminas de los que las hayan solicitado últimamente.

Como resulta que ahora no se puede teletrabajar, quieren enviar a algunos de sus funcionarios a incorporarse a su puesto de trabajo manteniendo la distancia de seguridad suficiente.

Con la llegada de la pandemia, el Gobierno de España decidió qué actividades eran esenciales y no podían cerrar y cuáles sí. Todo el mundo tuvo que adaptarse a las normas legisladas y el trabajo fue saliendo adelante con muy poca ayuda y quiero ahora recordar a Notarías, Gestorías, Asesorías, Abogados, Despachos Profesionales, etc. los cuales y sin ningún tipo de ayuda, tuvieron y siguen teniendo un incremento de trabajo NO remunerado y llegando a realizar muchas de las labores encomendadas a más de un organismo público.

En sus oficinas se aplicaron distintas fórmulas de trabajo tendentes a sacar adelante su cometido y el de sus clientes en silencio, sin queja y sin remuneración y además aguantando las quejas de muchos de sus clientes al ver que la Administración no les pagaba sus compromisos. Fórmulas como el teletrabajo, pero también fórmulas de alternancia en los despachos para no desatender a sus clientes y poderles recoger sus facturas para ser grabadas y declaradas a Hacienda en su trimestre correspondiente, aún con el riesgo del posible contagio. Pese a todo, el trabajo salía y sale adelante, la Administración recibe sus ingresos y los clientes son atendidos; o sea: NO se cerraran las oficinas privadas para ayudar a la nueva situación del país.

Pero, ¿qué decir de la Administración, con esa enorme burocracia, con esos monstruosos edificios, con ese ejército de funcionarios, con esa novedosa y actualizada infraestructura tanto material como humana? . Cerrada a cal y canto, todos corriendo a sus hogares a teletrabajar y sin atender a nadie para ninguna gestión física que hasta ese momento se venía realizando. ¿Dónde estaban los servicios mínimos de la Administración?; ¿Dónde estaban los derechos de los perdidos ciudadanos que no podían ni apuntarse al paro porque ni siquiera había un teléfono de contacto?. ¿Quién calmaba su desesperación ante la falta de cobro de sus ingresos para poder atender a su familia y poder comer?.

Ni qué decir del lío formado por los ERTES, algunos de los cuales se hayan sin cobrar desde hace un año o de quien cobra más de lo que debe o de quien cobra lo que no debe o de quien se ha quedado en la calle sin trabajo, sin ingresos y sin poderse apuntar al paro para intentar conseguir un empleo con el que sacar a su familia adelante.

La sociedad que vivimos actualmente, está completamente equivocada pues no atiende al necesitado, ni planifica el futuro para que existan los menos necesitados posibles y así el Estado no se vea tan agobiado en ir tapando agujeros permanentemente para contentar a todos porque así pasa: a quien le llega algo, seguidor que consigue y a quien no le llega nada, opositor que le persigue.

La oficina de empleo.

Volviendo al SEPE, es un hazmerreir la ocurrencia de hacerles ir ahora a intentar poner al día lo que nunca debió ocurrir: ¿Cómo es posible que un Estado moderno pueda cometer el error de no tener suficientemente controlada a través de copias de seguridad de miles de formas que existen en la actualidad o cualquier otro sistema válido la información de un Servicio Público de Empleo Nacional? , ¿En qué cabeza cabe esto?, ¿Quién ha sido el responsable?, ¿Ha dimitido por ello alguien?.

El problema del Sepe, no es de ahora, sino de muchos años atrás. Su funcionamiento y su lentitud se asemeja a lo que le pasó a Correos con los mensajeros: Tanto tardaban en llegar las cartas y los paquetes a los destinos, que aparecieron los mensajeros y les comieron el turrón; aquí, no se les ha comido el turrón, pero han demostrado estar a años luz de un Servicio de Empleo moderno, seguro y ágil cara al ciudadano y ahora la pregunta del millón: ¿Quién se responsabiliza de que no lleguen a cobrar los parados por culpa de una Administración comodona y obsoleta?, porque no olvidemos que los funcionarios no sufren el paro, ni los despidos por bajo rendimiento, ni por falta de trabajo en sus dependencias, ni pasan frío ni calor ni falta de sus ingresos mensuales y esto, cada día que pasa, más se está viendo y descubriendo en nuestro país.

La diferenciación de las clases sociales en España se está agudizando a pasos agigantados día a día y todos los logros que con tanta sangre y sudor se derramaron en el pasado, parece que se están olvidando.

Lástima de este año perdido por la Administración. En lugar de dar un ejemplo ayudando y llegando a los más necesitados, en lugar de duplicar plantillas para no atascar los Ertes, para no retrasar los pagos, para no bloquear oficinas y que todo hubiera ido funcionando más solidariamente incorporando si ello hubiera sido necesario, que sí lo era y lo es aún funcionarios de otros departamentos y/o ministerios a echar una mano al SEPE, otro gallo nos cantaría, pero...estamos llenos de lumbreras con pocas luces desgraciadamente y así nos va y ahora solo queda, si esto sigue así, el “Sálvese quien pueda”.

¿No comprenden que lo que piden ahora de los fines de semana y de forma voluntaria debería haber sido todos los días del año sin descanso, de noche y de día hasta que se hubiera podido revertir la situación?

Eso sí hubiera sido “Solidaridad”, pero como ha pasado el puente anterior, que se han parado las vacunas. Como vamos tan adelantados..., empezamos de nuevo a vacunar después del puente.

 

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