21 de enero de 2021
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FIN DE SEMANA
Patio de columnas

Patio de columnas

Pilar Redondo

La mitad invisible... de la sangre

Pilar Redondo, en una actividad infantil, entre otras se estudió la obra de Gloria Fuertes.
Pilar Redondo, en una actividad infantil, entre otras se estudió la obra de Gloria Fuertes.

Era una niña grande, muy ocurrente, irónica, de voz inconfundible, autodidacta, de prodigiosa imaginación, divertida, eternamente joven, la soledad era parte de ella, inteligente, aplicada, así era Gloria Fuertes.
El día 27 de noviembre se han cumplido 22 años de su fallecimiento.

En la memoria de pequeños y mayores quedan grabadas las imágenes de los programas infantiles: La cometa blanca; y, Un globo, dos globos, tres globos. Le adjudicaron el apelativo de: la poeta de los niños. Dejó su marcada impronta en la literatura infantil.

Y se entregaba tanto en las actividades para niños y en la poesía para chicos porque ella siempre mantuvo su alma de niña y su niñez siempre la tuvo presente, aunque fue algo dura. Y empeoró aún más con la muerte de su hermano pequeño, Angelín, con nueve años. Lo atropelló un coche, llevaba una caja con gusanos de seda que eran de lo dos, de él y de Gloria, su madre siempre la culpó a ella. Era la penúltima, los demás hermanos: José. Jesús, María. Con su padre la relación era buena.

Es fundamental que los niños lean también poesía desde temprana edad, importante es dejarle claro que no deben buscarle lógica, porque no la tiene, si no no la comprenderán.
Ella con tres años ya leía y escribía y con 12 redactaba magníficas historias.        

Con 14 años se publica su primer poema, titulado: niñez, juventud, vejez. La historia es digna de reseñar: su madre trabajaba de limpiadora nocturna en la Revista Lecturas (no la actual), ella le acompañaba en algunas ocasiones, una noche dejó ese poema sobre la mesa del director que lo publicó sin saber que pertenecía a una joven de esa edad.

Nace en la calle de La Espada número 3, p
arte de su vida la pasó en el barrio de Lavapiés, que no le gustaba.
Iba a por libros a La Cuesta de Moyano. Siempre hizo lo posible para encauzar su vida hacía el sendero de la escritura. Trabajaba en una oficina cuando lo dejó para dedicarse de lleno a las letras, con su sarcasmo habitual diría: he dejado de vivir de las cuentas para vivir del cuento.
También fue archivera, bibliotecaria...

Su primer regalo fue una máquina de escribir.

Cuando se sentía emocionalmente desnuda se colocaba el vestido de las palabras.

Escribe de muchos aspectos de su vida, pero siempre guardó celosamente algunos detalles de su intimidad, ahí era encantadoramente hermética.
Algunos de sus textos son una indagación sobre la complejidad de los procesos psíquicos y emocionales entre hombres y mujeres, y que confeccionan la vida. Introspectiva de exploración. En ocasiones mezcla de humor y dolor.

Enmarca en un texto un pedazo de existencia.
La escritura siempre la buscó, la invitó a participar de ella...

Pertenece a la Generación del 50.

Mantuvo una sincera amistad con Gila y Forges, se entendían a la perfección ya que hablaban el mismo idioma, el del humor.
Carlos Edmundo de Ory también fuen un gran apoyo, amigo y pareja.
Muchos colegios, bibliotecas, calles, etc, llevan su nombre.

La palabra paz fue esencial siempre en su vocabulario, totalmente comprometida con las buenas causas. Sin ser religiosa creía en su Dios particular. Esa era su postura y actitud vital.

La sangre portavoz del silencio ralentiza el tiempo, metáfora del cuerpo que desnuda conciencias. Abriéndose paso por la vida...

Francisco Onieva y Margaret Persin (su editora en América) conocen bien su capacidad de trabajo.

Con su simpatía característica plasmó en papel un conjunto de textos titulado: Mis conquistas, recoge 17 historias, entre ellas la de Manolo, su primer novio. También la de Eugenio Rosado Rivas, médico, con el que mantuvo una tortuosa relación al estar él casado. Ambos murieron en la guerra. En esta obra describe a los protagonistas, simpático, imbecil, caballeroso, inteligente...

 Con su particular sentido del humor le dijo a don Juan Carlos de Borbón que no tenía dinero ni para comprarse una corbata, a lo que el entonces Rey de España le envió una de regalo.

Su amigo, el cantautor Ismael Peña conserva en su casa más de 1.000 objetos personales de Gloria.

Algunas de las obras de la escritora son: El caserón de la loca, Cuentos, Teatro para niños, Preguntas y respuestas, etc. 

"¡Los poetas amamos a la sangre! A la sangre encerrada en la botella del cuerpo, no a la sangre, no a la sangre derramada por los campos, ni a la sangre  derramada por los celos, por los jueces, por los guerreros; amamos a la sangre derramada en el cuerpo, a la sangre feliz que ríe por las venas, a la sangre que baila cuando damos un beso". (Gloria Fuertes).

Pilar Redondo. Escritora. Córdoba.

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