19 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

Este alto mando militar nos presenta la nave no nuclear "joya" de la Armada española, con diseño nacional y que da paso a la cuarta generación

Joaquín Crespo, capitán de navío de la Armada: "El S-81 Isaac Peral es el submarino no nuclear más avanzado del mundo"

Submarino S-81 Isaac Peral.
Submarino S-81 Isaac Peral.
Nuestro colaborador José Ignacio Herce Álvarez entrevista al Capitán de Navío Joaquín Crespo Paramo, que cuenta con 46 años de servicio en la Armada, de los cuales 17 los ha pasado en submarinos. En su curriculum figura que ha estado al mando de barcos de superficie y submarinos, además de haber sido Agregado de Defensa y Naval en el Reino Unido e Irlanda y haber trabajado para la OTAN. A través de él, vamos a conocer mejor la “joya de la corona” de la Armada Española: 'El S-81 Isaac Peral'.

El submarino S-81 Isaac Peral es el cabeza de serie de los cuatro submarinos que forman la serie S-80 Plus y se convertirá en el primer submarino de nueva generación de propulsión no nuclear de la Armada Española, con concepción, diseño, desarrollo y construcción totalmente española. Es fruto de un proyecto que comenzó hace diecisiete años y que ha contado con un techo presupuestario de 3.907 millones de euros, convirtiéndose en el mayor reto tecnológico que afronta el sector naval de la industria nacional de defensa. Ha sido proyectado para ejecutar misiones de guerra antisubmarina, acciones contra buques de superficie, protección de fuerzas navales y minado ofensivo.

Su construcción se ha llevado a cabo en la factoría de Cartagena del Astillero Navantia, un referente mundial en el diseño, construcción e integración de buques militares de alto componente tecnológico, destinados tanto a la Armada española, lo que hace de ella una empresa de carácter estratégico, como al mercado internacional. Su ceremonia de amadrinamiento se celebró el 22 de abril de 2021, ​ fue puesto a flote el 7 de mayo de 2021 y se espera que sea entregado a la Armada en 2022 para entrar en servicio en el segundo semestre de 2023.

- Comandante -así se denominan con carácter general en la Armada a los puestos de capitán de corbeta, fragata y navío-, usted ha sido uno de los pocos afortunados en conocer de forma presencial el S-81 y por tanto nadie mejor para contarnos sus “secretos”, pero antes de nada y para entrar en materia quisiéramos saber, ¿cuántos submarinos tiene operativos España en estos momentos?

- Solo uno, el Tramontana, aunque llegamos a tener ocho, que para mí sería lo mínimo que debía tener un país como España. Es básico contar con un submarino patrulla en el eje estratégico Baleares-Estrecho-Canarias y otros en el Atlántico y en el Mediterráneo, lo que implica contar como mínimo con seis, pensando en los que están en patrulla y los que están en mantenimiento…. eso sin entrar en los necesarios para cumplir compromisos con la OTAN, etc.

- Cuéntenos, ¿qué hace diferente al S-81 de los anteriores submarinos?

- El S-81 es un submarino de tercera generación y, fundamentalmente, lo que le diferencia de los anteriores es el hecho de ser uno de los mayores desafíos tecnológicos que ha tenido y tiene España en estos momentos en materia de defensa. Como detalle diré que, siendo el submarino de mayores dimensiones y peso jamás construidos con cerca de 3.000 mil toneladas, va a llevar la mitad de dotación que los anteriores, concretamente 32 tripulantes -aunque yo estimo que lo adecuado serian 40-, estará totalmente digitalizado e incluirá los últimos avances tecnológicos que le permitirán incluso operar de forma remota alguno de sus sistemas de navegación, propulsión, etc.

El capitán de navío Joaquín Crespo

- En estos momentos el S-81 es un prototipo hasta 2022 en que será entregado a la Armada Española, díganos ¿en qué fase estamos ahora mismo y cuáles son los pasos que se seguirán hasta su entrega?

Como se ha comentado el prototipo fue puesto a flote el 7 de mayo de este año y desde entonces se están montando nuevos equipos mediante lo que se llama “pruebas de puerto”, es decir, sin salir a navegar. Las “pruebas de mar” se realizarán a partir de 2022 y llevarán el submarino al límite, con lo que no sabemos con qué respuesta nos podremos encontrar... Se empezará navegando en superficie, corriendo la milla, ambientando a la dotación, hasta que llegue la primera inmersión y, a partir de ahí, hay que ir bajando, bajando hasta una cota máxima de unos 300 metros… Comprobando su aguante, simulando emergencias, etc. En este tiempo convivirán en él personal de Navantia y de la Armada, hasta que se entregue definitivamente a la Armada y entonces ya solo habrá personal de la misma.

- Ya dijimos que la serie 80 constará de cuatro submarinos, el S-81 Isaac Peral será el primero de ellos, háblenos del resto de la serie

- Una vez que se entregue el S-81 Isaac Peral, cada dos años se irán entregando los restantes submarinos que ya tienen nombre, el S-82 Narciso Monturiol, el S-83 Cosme García y el S-84 Mateo García de los Reyes que previsiblemente se entregaría en 2030. Después entraríamos en la serie S-90, la cuarta generación….

- Hemos hablado de diseño español, ¿cuál es la aportación de nuestro S-81 al mundo de los submarinos?

- Cuenta con un diseño totalmente nuevo. Nosotros teníamos experiencia en construir, en los astilleros de Cartagena, submarinos con diseño francés -concretamente las series S-60 y S-70-, por eso, con este, la gran novedad es que un prototipo “nuestro” con diferencias apreciables a simple vista. Así, por ejemplo, además de su imponente aspecto -80.8 metros de eslora y su diámetro o manga de 7,3 metros-, vemos cómo los timones de buceo de los submarinos anteriores pasan en este del casco a la vela, es decir, se ven en la vela, lo que ya implica una diferencia de diseño.

Submarino S-81 Isaac Peral.

- El diseño es español pero ¿y los equipos y materiales?

- Pues tenemos tubos ingleses, periscopios americanos, algunas piezas italianas, otras portuguesas y también por supuesto de empresas españolas como Indra, Abengoa, etc.…y algo digno de tenerse en cuenta es que este proyecto ha generado miles de puestos de trabajo directos e indirectos.

- Pero, ¿qué es lo que le hace verdaderamente diferente?

- Quizá lo más destacado es que tendrá tres modalidades de propulsión: diésel-eléctrica,  eléctrica con baterías y la más novedosa de todas ellas, la independiente del aire mediante el sistema denominado AIP (Air Independent Propulsión) que incorpora un procesador de bioetanol que mediante una reacción química libera hidrogeno y oxígeno y lo envía a una pila de combustible que carga la batería,  no teniendo, por tanto, necesidad de que el submarino salga a cota periscópica – maniobra llamada “dar snorkel”- como los antiguos, que lo hacían hasta dos veces al día. Esto le aporta una mayor discreción y sigilo en la inmersión al no que tener que sacar un mástil que generaba una vulnerabilidad tremenda, ya que hacía posible que la detección de la nave fuera mucho más fácil. Además, le permitirá permanecer quince días bajo el agua sin tener que volver a cargar baterías…Tanto es así que me atrevo a afirmar que en el futuro todos aquellos submarinos que no cuenten con ese sistema están destinados a perder el combate.

- Hemos visto que la tripulación se ha reducido casi a la mitad con respecto a los anteriores submarinos. ¿Este personal requiere algún tipo de adiestramiento especial y/o especifico?

- Evidentemente la digitalización va a reducir personal de a bordo, pero su formación será la misma que se requiere cuando una tripulación va a formar parte de otra nave cualquiera. Es más, en este caso quizá les va simplificar más el día a día haciendo algunas maniobras más sencillas. Sencillamente, cualquier tripulación hace cursos para conocer la nave de la que van a formar parte sea cual sea, antes de entrar a formar parte de ella y en este caso será igual.

- Una pregunta que me surge es la de que, si es un submarino más grande y más pesado… ¿esto no le restará movilidad o agilidad?

- Buena pregunta… Yo he navegado en submarinos nucleares con más de 6.000 toneladas con una maniobrabilidad absoluta, pero en nuestro caso todavía no sabemos cómo maniobrará en inmersión para poder contestarte. Pero tengo que recalcarte que la característica más importante de este submarino es la de ser silencioso y por tanto no detectable.

- ¿Y qué aporta en ese sentido el S-81 a lo ya existente?

- Ese silencio se consigue minimizando al máximo los sonidos que salen al exterior, para ello muchos de los equipos van montados sobre sistemas de amortiguación que impiden que cualquier vibración se transmita al casco y en consecuencia que sea detectado. Otro elemento básico en este sentido es el ya comentado sistema de navegación AIP que evita “dar snorkel” y con ello evitar una detección casi segura.

- ¿Cuál será su capacidad ofensiva? ¿Qué aporta en este sentido?

- Los submarinos tienen muchas misiones, no solo las de guerra. Por ejemplo, las de “inteligencia”, consistentes en entrar en diferentes sitios a recolectar información electrónica. Por eso este submarino no solo llevará torpedos y minas. Nunca hay que olvidar que el arma submarina tiene además una gran fuerza sobre todo estratégica y que “esta mole”, con su sola presencia, ya tiene una función disuasoria. Dicho esto, su principal aportación en esta materia es que contará con seis tubos lanzatorpedos de proa desde donde se podrían disparar, en un momento dado, misiles UGM-84 L HARPOON e incluso los misiles crucero UGM-109 Tomahawk, que se pueden lanzar a más de mil kilómetros. Otro sistema bastante “disuasorio” consiste en poder lanzar minas “programadas” para estallar cuando y donde se desee, lo cual permite, por ejemplo, bloquear en un momento dado la entrada de naves al puerto enemigo, aunque este sistema no es novedoso y ya se está empleando en la actualidad.

- La tripulación, ¿ha mejorado en “calidad de vida” con respecto a los submarinos anteriores de capacidad más reducida?

- Como te dije antes, hay que esperar a que el submarino navegue para poder saberlo, porque hasta ahora solo se ha puesto a flote. Evidentemente va a ganar mucho, ya que puede convertir el agua salada en dulce, lo que permite ducharse, hay comunicación con el exterior salvo a cota profunda por razones obvias, tienen mayor habitabilidad y ha terminado con “la cama caliente” de la que hablamos en la anterior entrevista y que de alguna manera definía la vida en un submarino. Eso sí, sigue sin haber ventanillas a bordo, ni se permite mandar wasap a la novia (Ríe).

- ¿Qué va a ser ahora del Tramontana, único submarino en activo y que tuviste la gran suerte de “estrenar” en su momento?

- Pues le pasará como a los coches, en cuanto no pase la ITV se le retirará (Ríe), pero hasta entonces seguirá prestando servicio, porque no hay que olvidar que es un “buque escuela”. Pero quiero lanzar un mensaje, unas Fuerzas Armadas como las nuestras integradas en la OTAN necesitan del nivel que te da tener este tipo naves porque es un arma estratégica fundamental que pocos países tienen… te da la posibilidad de pertenecer a un “club” con un número muy reducido de miembros.

Submarino S-81 Isaac Peral. 

- Al hilo de esto, ¿cuál es la media de submarinos que se maneja en la actualidad entre países OTAN?

- Más o menos, quitando a Portugal, el resto de países tiene un numero notablemente superior de submarinos que el nuestro.

Vamos hacia los submarinos de cuarta generación. ¿Cómo será este submarino?

- Bajo mi punto de vista, es un submarino que irá sin dotación, será lo que se denomina un LUV (Vehículo no tripulado submarino) de unos 20 metros de eslora, autónomo y al que se le mandará de patrulla sin personal en su interior. Seguirá siendo necesario algún submarino “tradicional” para transportar personal para operaciones especiales, pero como digo de manera ocasional. Eso sí, tiene una pega… que al ser más pequeño, piensa que hablamos de un mini-submarino, y al no estar tripulado y no tener, por tanto, capacidad de reacción como en uno tripulado, puede venir un pesquero y te lo pesca… (Ríe). En cualquier caso, pienso que hasta al menos 2040 tienen que convivir ambos, con una nave como el S-81 para desarrollar labores como buque de mando y para llevar a cabo operaciones especiales que, como dijimos, requieren el transporte de cuerpos especiales.

- ¿Cuál ha sido la evolución de la política de nuestro país en los últimos tiempos en materia de defensa naval?

- Sin entrar en política, los datos hablan por sí solos. Si pasamos de un presupuesto de, pongamos, quinientos millones a uno de cincuenta, habrá que hacer recortes de algún sitio, ¿no te parece? Nuestro presupuesto está muy por debajo de lo que deberíamos tener para estar a un mínimo nivel entre el resto de países de la OTAN. Hay que tener en cuenta que si en este “Club” pagamos la mitad que los otros socios se nos tratara con respeto, pero no igual. 

- ¿Cómo ve en este momento el futuro del arma submarina?

- Al conflicto hay que ir en condiciones, a ganar… En este momento, con este submarino, Astilleros Navantia ha conseguido arrancar muy fuerte dentro de este club de países elegidos, al diseñar y construir sus propios submarinos, y por eso tiene que seguir por ese camino, para lo cual ya tenía que estar trabajando en esta cuarta generación.

Estamos hablando de un “vehículo” que puede ser una auténtica revolución dentro del mundo del arma submarina aunque hasta el momento no ha navegado ya que tan solo se ha trasladado de astilleros a muelle y la realidad es que, aun teniendo un mensaje positivo, faltan las pruebas de mar que serán las que dirán la última palabra sobre nuestro S-81. Entonces, esperamos que nuestro amigo Joaquín Crespo nos pueda comentar los resultados y ver si las expectativas se han cumplido o no.

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