14 de diciembre de 2019
|
Buscar
FIN DE SEMANA

Duchinodoros o armaricocinas son algunas de las nuevas estafas

Las desvergüenzas de los alquileres en España al descubierto: El Zulista desvela todos los "agujeros"

Precios exagerados y apartamentos minúsculos son algunos de los casos de ofertas de alquiler que comparten desde El Zulista con tono humorístico, sacando de esta manera las vergüenzas del mercado del alquiler español

El Zulista es una cuenta de Twitter que con un tono humorístico e irónico denuncia los casos más aberrantes de “zulos” que se ofertan para su alquiler en algunos portales web dedicados a ello. Así se presenta la cuenta en la red social, animando a la gente a compartir las experiencias que sufren o han sufrido para conseguir instalarse en un piso habitable. 

Los administradores de la cuenta nos dicen que “La idea surgió de un grupo de WhatsApp. A una de las personas del grupo, de las que vivimos en Madrid, le rescindían el contrato del piso en el que estaba de alquiler y tuvo que empezar a buscar otro a donde mudarse. El caso es que la cosa no estaba nada fácil, encontrar algo decente a un precio razonable parecía misión imposible, así que nos iba contando sus peripecias, los "zulos" que se encontraba y los precios desorbitados que tenían.” Así, con los casos más escandalosos que se encontraban es como crearon la parodia. “De ahí surgió la idea de que algo había que hacer, así que se nos ocurrió crear una cuenta en redes sociales para darle difusión y poder dar a conocer esta situación, cada vez más común“.

En cuanto a utilizar el humor como herramienta para dar voz a un problema social, argumentan que “era una forma de poder llegar a mucha gente y hacernos eco de un problema que creemos hay que frenar cuanto antes” y que han seguido con su “clave satírica” como lo hacían en el grupo, “porque lo nuestro es siempre mejor reír que llorar.”

Esta divertida parodia surge en una situación en la que la vivienda en España en los últimos años está viendo como la burbuja del alquiler se hincha, con unos precios desorbitados e inaccesibles para gran parte de la población, especialmente los jóvenes. La posibilidad de independizarse en España con las condiciones laborales existentes es para muchos de estos jóvenes una odisea. El Salario Mínimo Interprofesional es de 735,90€ y la tasa de contratos temporales fue la más alta de Europa en 2017.

Si echamos un vistazo a la cuenta, podemos ver que existen numerosas ofertas de apartamentos con muy poco espacio habitable y que piden demasiado dinero para su alquiler. Pero hay veces en que la realidad supera la ficción y en esa realidad, que puede parecer incluso distópica, entra en juego El Zulista para compartir situaciones tan surrealistas que parecen estar sacadas de una web satírica. Ejemplo de ello es esta oferta de compra de un piso en Santiago de Compostela en la que el comprador debe esperar a que el dueño del inmueble de 32 años fallezca para disfrutar de la vivienda.

Otros muchos casos son los de ofertas de alquiler de estudios que no superan los 20 metros cuadrados habitables y aun así piden varios meses de fianza como garantía o de las viviendas cuyo espacio es tan reducido que los dueños fusionan partes de la casa dando origen a creaciones que desde El Zulista denominan como la “armaricocina” o el “duchinodoro”.

     

       

Una cuenta de este tipo que caricaturiza a uno de los portales web de ofertas de viviendas más grandes de España puede traer consecuencias, interrogante al que El Zulista nos responde con su toque de humor: “lo cierto es que el perfil de Twitter de Idealista nos bloqueó nada más crear el perfil, simplemente les empezamos a seguir y al día siguiente o así ya nos bloqueó... no entendemos por qué..”

En definitiva, desde esta cuenta parodia relatan con ingenio y humor (porque reír es mejor que llorar, como ellos mismos dicen) los abundantes casos que ponen al descubierto las vergüenzas del mercado inmobiliario español, así como la realidad que viven muchas personas a las que su situación laboral no ayuda para emanciparse o sobrevivir en apartamentos precarios.

 

 

COMPARTIR: