11 de agosto de 2020
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EDICIÓN VERANO

Según el científico americano Paolo Tagaloguin este nuevo dato predictorio se debe al tener en cuenta el cambio de calendario juliano a gregoriano

Este domingo llega el fin del mundo: Un análisis del calendario maya concluye que la vida termina el 21 de junio

Escena de la película 2012, el año del fin del mundo.
Escena de la película 2012, el año del fin del mundo.
El inicio del año 2020 ha sido muy malo para gran parte del mundo: tensión internacional, pandemia por el Covid-19, inicio de una crisis económica. Ahora bien, todo esto podría olvidarse de un plumazo si tenemos en cuenta que el fin el mundo terminará en las próximas 24 horas. Este domigo 21 de junio. O al menos esto es lo que concluye el investigador norteamericano Paolo Tagaloguin, después de un nuevo análisis realizado al calendario maya al tener en cuenta el cambio de juliano a gregoriano.

El 21 de diciembre del 2012 fue una de las fechas más esperadas para los interesados  y fieles seguidores de las teorías y profecías sobre el final de los tiempos. Cientos de personas se reunieron en familia para vivir su último día en el mundo. Otras lo hicieron en los llamados “puntos seguros”, en los que supuestamente no serían alcanzados por la destrucción universal. Aquel recordado día de 2012, que fue inmortalizado cinematográficamente, no trajo a pesar de su publicitario anuncio el final de la humanidad. No obstante, una reinterpretación del calendario maya apunta a un error en la fecha. Y ahora se asegura que será este domingo 21 de junio de 2020

Al menos, esto explica el investigador y biólogo norteamericano Paolo Tagaloguin, que ha publicado en la red social Twitter el resultado de un nuevo análisis del calendario realizado por la civilización maya. Según afirma este cientifíco, el 21 de diciembre de 2012 realmente es el 21 de junio de 2020. Si la profecía es cierta, el mundo deberá desaparecer, al menos como lo conocemos, en las próximas 24 horas.

El calendario maya concluía en el año 2012, pero ahora la interpretación es que termina el 21 de junio de 2020.

Según estos expertos, esta errónea interpretación se debió al cambio en los sistemas de medición de tiempo. Es decir, cuando se pasó esta información recopilada del calendario juliano al gregoriano. Afirman que cuando se descubrieron las ruinas buena parte del mundo usaba el calendario juliano. En el caso de Inglaterra y en el de sus colonias situadas en el continente americano, no fue hasta 1752 cuando se comenzó a utilizar el calendario actual.

"Siguiendo el calendario juliano, estamos ahora técnicamente en 2012", explica Tagaloguin en una serie de tuits recuperados por The New York Post. Según el investigador "el número de días perdidos en un año debido al cambio del calendario juliano al gregoriano es de once (al año)".

Por lo anterior, se concluye que: "De los 268 años que llevamos usando el calendario gregoriano (1752-2020), si se multiplica por 11 días, el resultado es igual a 2948 días”. Esta cifra dividida entre los 365 días del año daría un total de 8 años, por tanto, estaríamos ahora en el 2020 en el año 2012 del calendario juliano. Precisamente, el año en que culmina el calendario maya, reinterpretado como el fin de los tiempos.

Problemas con el cambio del calendario

La teoría presentada por Paolo Tagaloguin fue rápidamente cuestionada por otros medios. La revista estadounidense Syfy Wire, que dedica muchos de sus artículos a desmentir afirmaciones falsas que se hacen en nombre de la ciencia, explicó que no existe tal pérdida de días anualmente.

La publicación asegura que, durante el cambio de sistema de medición, el calendario juliano no tomaba en cuenta los años bisiestos, cosa que sí hacía el calendario gregoriano. La rotación de la Tierra no es exacta, cada año el planeta tarda 365 y unas seis horas en concluir la vuelta al Sol. Para corregir la imperfección, cada 4 años se suman las 24 horas acumuladas en un calendario de 366 días.

El fenómeno del fin del mundo se popularizó y quedó inmortalizado con películas como "2012"

Pero por otra parte, sí recupera la afirmación de los 11 días perdidos. Según esta revista ese desfase sí se produjo realmente, pero “no todos los países lo hicieron en el mismo año”. Por eso, fue necesario adelantar el calendario en casi dos semanas para recuperar los años bisiestos entre los países que habían avanzado antes y después al calendario gregoriano. Y aunque efectivamente existe esa pérdida de días, la publicación americana explica que ocurrió una sola vez y que no puede contabilizarse anualmente.

Por último y, quizá, más importante, la interpretación del calendario maya, que apuntaba al año 2012 como el fin del mundo, fue hecha en relación al calendario gregoriano, por lo que el calendario juliano nunca se tuvo en cuenta para nada.

Según ha podido confirmar elcierredigital.com, el New York Post cita al diario británico The Sun a través de un enlace roto, es decir, que el archivo ha sido ya borrado y no es actualmente público.

De cualquier forma, la idea de conocer la fecha exacta del hipotético fin de los tiempos sigue captando la atención de miles de personas en todas las partes del mundo. En un contexto mundial de una grave pandemia que ha paralizado casi todo el planeta y solo un mes después de que un asteroide se acercara al planeta Tierra, las teorías apocalípticas ocupan de nuevo varias portadas de medios y miles de foros de discusión en la red.

El fin el mundo terminará en las próximas 24 horas. Este domigo 21 de junio. O, al menos, esto es lo que concluye el investigador norteamericano Paolo Tagaloguin, después de un nuevo análisis realizado al calendario maya al tener en cuenta el cambio de juliano a gregoriano.

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