25 de septiembre de 2022
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FIN DE SEMANA

Se utilizan para estafar a otros usuarios, ofrecer ventas de sus negocios, conseguir suscriptores y hasta ofrecer planes de hipotecas

Los límites de las apps de citas: Una aplicación sin control con fines ociosos y ahora delictivos

Las estafas en las apps de citas cada vez son más comunes. Muchos usuarios que utilizan las plataformas de ligue más populares, hacen un mal uso de ellas y violan las "reglas de la comunidad" que establecen, ya que en vez de utilizarlas los objetivos para los que están diseñadas, intentan a través de ellas estafar a otros usuarios, ofrecer ventas de sus negocios, conseguir suscriptores, y hasta ofrecer planes de hipotecas.

Los límites de las redes sociales no existen. Con la proliferación de las nuevas tecnologías y el sin fin de posibilidades que ofrece el entramado digital, el mundo online facilita plataformas para encontrar aquello que siempre ha anhelado el ser humano: el amor.

Para facilitar el proceso de encontrar a “nuestra media naranja”, se crearon las aplicaciones para ligar como Tinder, Badoo, Bumble, Grindr o Her, que se estructuran a su vez en subgrupos según las preferencias sexuales, ya que clasifican un perfil específico en relación a la predilección personal, incluso existen plataformas de citas para encontrar a personas afines a ti según tú religión, como Salt, para las personas que practican la fe cristiana o Muzmatch para los musulmanes.

Con tan sólo descargar estas aplicaciones en tu móvil, crear un perfil verídico a tu persona y subir tus mejores fotos, podrás encontrarte en el mercado de citas, donde podrás ligar por internet.

Estas plataformas, que se han popularizado especialmente tras la pandemia, que tras las restricciones, donde se quedaron gravemente excluidos el tiempo y los espacios de socialización, y su vez se llegó a un retroceso a la hora de intimar -por miedo, o por olvido- , resulta que parece más difícil relacionarnos. Su éxito se debe a la digitalización de las relaciones interpersonales, la sencillez con la que permite relacionarte con personas de tu preferencia, o la visibilización de otros de modelos de relacionarse sexo-afectivamente (amor líquido, poliamor, monogramnia, etc.)

Los fraudes en Tinder

Tinder es la más populares de estas plataformas. La aplicación permite escoger la preferencia de sexo, edad y localización. También te permite hacer videollamada con tu “match” sin tener que recurrir a otros espacios digitales. Muchos usuarios de Tinder lo consideran como una aplicación social más, como Instagram o Tik Tok. sin ser necesariamente una app de citas, incluso hay quiénes lo utilizan también simplemente para encontrar amistad.

Ahora bien, que estas plataformas de citas aporten tantas facilidades, implica que muchas no tengan límites en su contenido, y por tanto, que muchos usuarios las utilicen con fines diferentes a los que están previstos.

Dentro de Tinder, se encuentran casos de estafas a grandes escalas, como el caso de  Simon Yehuda Hayu, el “estafador de Tinder”, que se hacia pasar por multimillonario, y se dedicaba a estafar las mujeres con las que quedada a través de esta aplicación, provenientes de varios países.

También se han registrado las interacciones para ofrecer seguros de vida, planes de hipotecas, o encontrar clientes potenciales para suscripciones a su negocio, a través de Tinder, sin intención de establecer una dinámica con fines románticos o sexuales, para la que está destinada principalmente la aplicación.

Por tanto, utilizar este espacio con fines comerciales, viola las “reglas de la comunidad de Tinder”, ya que corrompe los propósitos previstos.

Las estafas románticas han batido su récord estos últimos años, en las cuales los usuarios, a través de una identidad generalmente falsa, se aprovecha de quienes se encuentran en una situación vulnerable, y lucrándose con los fines amorosos de estas personas, consiguen timarles, agrediendo a su integridad moral, y a veces incluso a la física.



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