06 de diciembre de 2021
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FIN DE SEMANA

El comisario jubilado comió con el empresario quince días antes de que 'Público', su diario, revelase unos audios inéditos sobre Rajoy y Cospedal

El acercamiento de Roures a Villarejo hunde la reputación del productor catalán en los ámbitos progresistas

Villarejo y Roures.
Villarejo y Roures.
Jaume Roures comió con José Manuel Villarejo unos días antes de que 'Público' revelase unos audios grabados por el comisario jubilado a Mariano Rajoy y María Dolores de Cospedal. Varias voces apuntan un acercamiento entre Villarejo y el productor, que se ha querellado contra el periodista Pere Rusiñol.

Jaume Roures se erigió a partir de 2015 como el enemigo número uno del comisario jubilado José Manuel Villarejo, que vio comprometido su horizonte vital por muchas de las informaciones del diario Público y del documental 'Las cloacas del Estado' (producido por Mediapro y dirigido por el propio empresario).

Es por ello que en muchos ámbitos políticos y mediáticos no dan crédito al conocerse a través de El Confidencial Digital que Roures comió con Villarejo y el abogado del comisario jubilado (Antonio García Cabrera) el pasado martes 28 de septiembre en Madrid en el restaurante La Clave, que se encuentra en la calle Velázquez, sita en el distrito de Salamanca.

Cabe recordar que unos días después Público destapó unos audios grabados a Mariano Rajoy y María Dolores de Cospedal por el propio Villarejo, muy en boga por su polémica comparecencia en el Congreso y porque hace unos días comenzó en la Audiencia Nacional el juicio sobre los presuntos encargos que el comisario habría recibido de algunos empresarios para espiar a la competencia.

Algunas voces apuntan a un acercamiento entre Roures y Villarejo que quizá ha invitado a la periodista que lideró las investigaciones de Público sobre el comisario jubilado, Patricia López, a abandonar el periódico.

Es cierto que no sería el primer acercamiento entre el fundador de Mediapro y Villarejo, que en 2016 comió con emisarios de Roures como Marià de Delàs y Carlos Enrique Bayo (que grabó la conversación y aseguró que la cita tenía fines periodísticos). Unidas Podemos, muy crítica con los empresarios y periodistas que tuvieron vínculos con Villarejo, guarda silencio sobre la comida de Roures. 

"Campaba a sus anchas"

Roures llevó su batalla contra Villarejo tan a pecho que llegó a perder pie en su principal cliente madrileño, Atresmedia, que se negó a emitir el documental 'Las cloacas del Interior' por una baja calidad técnica, así como por la incomodidad que hubiera causado su emisión en directivos del grupo como Mauricio Casals.

Presentación de 'Las cloacas del Interior' en Barcelona. 

El fundador de Mediapro se felicitó hace dos años por que salieran nuevas informaciones comprometedoras contra Villarejo: "Estoy contento de que todo esto salga. Nadie nos hizo caso en su momento, cuando Villarejo campaba a sus anchas".

Villarejo, situado por Roures como jefe de las cloacas del Estado, habló la pasada semana en el Congreso de Público con unos términos que han sido utilizados por algunos responsables del diario (Ana Pardo de Vera) para 'colgarse una medalla' por presunta independencia informativa.

"No leo las informaciones de Público, uno de los medios que más me ha atacado. Público no se ha definido precisamente por ayudarme mucho. He tenido multitud de querellas, las he perdido todas. Además, es una máquina, es una trituradora. No hay momento que no espere para darme en la cresta", aseguró.

Más líos para Roures

Roures también es noticia porque se ha querellado contra Pere Rusiñol, que trabajó para él en la versión en papel de Público e intentó frenar el concurso de acreedores que sirvió para echar a los trabajadores con indemnizaciones a cuenta de Fogasa.

El periodista habló sobre dónde se ve trabajando "dentro de 20 años. Yo pensaba que me jubilaría en El País porque creíamos mucho en él, pero se fue todo al traste, y luego en Público tuve como patrón a Jaume Roures, otro estafador".

En Regió 7, Rusiñol afirma que Roures "controlaba la sociedad desde una empresa en Holanda, un paraíso fiscal, y eso a pesar de que nosotros criticábamos los paraísos fiscales. Cuando lo descubrimos ya había cerrado. Nos hizo un ERTE y nos rebajó el sueldo diciendo que salvaría el periódico, y no lo hizo. Nos dejó de pagar dos meses y con el dinero se compró un restaurante de lujo en Barcelona. Y decía que era un proyecto de izquierdas".

El periodista ha enviado un correo electrónico al que ha tenido acceso Elcierredigital.com en el que asegura que simplemente explicó que "la matriz del diario estaba en Holanda, que dejó sin pagar más de 20 millones a los trabajadores, colaboradores, proveedores, Seguridad Social y Hacienda, que mientras tanto invirtió en un restaurante de lujo, que recompró él mismo la cabecera libre de polvo y paja, etc... En fin: verdades acreditadas en el mismo concurso de acreedores".

Rusiñol ha logrado que los costes del juicio sean sufragados a través de una campaña de micromecenazgo que consiguió recaudar 5.000 euros en 48 horas y que se ha reabierto para contar con "una caja de resistencia más fuerte", asegura el periodista.

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