28 de febrero de 2021
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FIN DE SEMANA

La psicóloga Lara Ferreiro ha elaborado para elcierredigital.com un perfil de la polémica presentadora vallecana

Analizamos la psicología de Cristina Pedroche: Espontánea, inteligente y calculadora

Cristina Pedroche en Nochevieja.
Cristina Pedroche en Nochevieja.
Si tuviéramos que empezar a definir con un adjetivo calificativo a la presentadora Cristina Pedroche, sería campechana, siempre con permiso del Rey Emérito. Pero debajo de esa espontaneidad, hay una mujer muy inteligente que sabe rentabilizar su talento a base de mostrar otras cosas, su cultivado cuerpo. Ella es una maestra en el patio donde juega, sabe lo que hace.

La presentadora Cristina Pedroche consiguió esta nochevieja que 5,5 millones de espectadores siguiesen las campanadas de fin de año por Antena 3, colocándose como la segunda cadena más vista por detrás de la inamovible Televisión Española.

Como siempre, el vestido que llevaría era objeto de cientos de comentarios en las redes sociales. Este año no defraudó y apareció con un minivestido de "mascarillas" muy corto y apenas con tela trasera. Pero, por si era poco, el pasado fin de semana publicaba una foto desnuda en su cuenta de Instagram practicando yoga sobre la nieve.

Ante las cámaras, Cristina demuestra una actitud abierta, cercana, y muy sonriente, que sabe ganarse al público de forma fácil y rápida. Ella controla el medio donde se mueve, conoce muy bien las reglas.

Las campanadas y Cristina Pedroche es una combinación ganadora, ha hecho de eso un emblema, una tradición que concentra a una cantidad ingente de telespectadores cada año. Pedroche sabe crear incertidumbre en torno a qué llevará esa noche para abrir el año nuevo. Hasta ahí todo bien.

Cristina Pedroche, desnuda en su cuenta de Instagram.

El mensaje que transmitió en las últimas campanadas, según sus palabras, fue desde su corazón, y seguro que es así, el problema es que las palabras no son del todo creíbles cuando no van acompañadas de una indumentaria apropiada, dada la situación tan delicada que atraviesa España con miles de muertes a raíz de la pandemia. No sólo se debe ser, sino también parecer.

¿Tuvo una actitud empática Cristina Pedroche a la hora de ponerse ese “vestido mascarilla” y el “abrigo edredón” en las campanadas? como psicóloga, la respuesta es claramente no. Querida Pedroche, este año no tocaba esto.

Ella tiene afán de protagonismo, sabe crear expectación y denota cierto narcisismo en su personalidad. Este año con “su vestido mascarilla", casi desnuda (dejaba muy poco a la imaginación), hubiera sido más empático otro tipo de atuendo.

Lo intentó vender bajo la idea de un supuesto homenaje a los confinados, lo que denota cierta maestría en el arte de intentar manipular a los demás, pero no ha sido creíble para muchos, generando mucha indignación en las redes sociales.

Su mente piensa en términos de rentabilidad, de acaparar el protagonismo y dar que hablar.

Cristina Pedroche conoce el juego muy bien y su lema en Nochevieja es: “Cuantos menos centímetros de tela en el vestido, más espectadores habrá”, esto es un juego muy limpio y digno, pero quizás poco solidario para muchas personas en estos tiempos de pandemia tan dolorosos.

Si nos movemos de cadena, esa noche Ana Obregón que ha perdido a un hijo, se vistió de una forma muy elegante. A ella no le hizo falta dar espectáculo, su mensaje llegó al corazón de todos porque lo hizo desde la compasión, empatía y el doloroso duelo de los que han perdido a un ser querido. Ana Obregón no intentó rentabilizar su dolor enmascarándolo de otra cosa. Ana homenajeó a su hijo de una forma discreta, y la parte recaudada de esa noche irá a una fundación contra el cáncer, ¡jugada ganada para la Obregón, por cierto, lideró la audiencia también! 

Cristina Pedroche por detrás.

 

Cristina Pedroche provoca sentimientos polarizados en las personas, o bien genera gran simpatía o bien lo contrario, pero no pasa indiferente para nadie.

Ella gestiona mal las críticas porque ha desactivado (en estos momentos) los comentarios de su perfil de Instagram en el que salen las fotos con su vestido de fin de año. Para hacer espectáculo, luego hay que saber sostener las sombras de él.

Cristina también tiene gran capacidad de adaptación a nuevos entornos. Ella nació en Vallecas y se adaptó fácilmente a vivir en un entorno completamente diferente al que la vio nacer. Ella ahora vive felizmente en La Finca, el hogar de los famosos y de los bolsillos más acaudalados de la capital madrileña. Aunque presume con orgullo de sus raíces y se declara forofa del Rayo Vallecano.

Cristina Pedroche, capacidad para hacer negocios

Casada desde hace años con el chef David Muñoz, han emprendido negocios juntos y con éxito. Son astutos, estrategas, y hábiles gestionando las finanzas y creando proyectos nuevos. Juntos forman un gran equipo empresarial y sentimental muy sólido. También juntos están aprendiendo a gestionar fracasos como el restaurante de Londres que tuvieron que cerrar dando pérdidas millonarias a raíz de la pandemia.

Cristina y David se quieren mucho pero tienen una relación burbuja llamada fusión, de tipo codependiente. En el año 2016, hubo una gran polémica a raíz de unas declaraciones de ella en 'El Hormiguero' mostrando el tatuaje que se había hecho con la imagen de su marido y asegurando que: “Todo lo que me pasa es gracias a él. A él le entrego todo, y mi piel también”. Generó mucha indignación este comentario en las redes ya que este tipo de actitudes de amor incondicional no favorecen nada a las mujeres y mucho menos a algunas relaciones de dependencia.

Quedan 11 meses todavía para que veamos las siguientes campanadas, ¿qué pasará? El tiempo lo dirá, estos días con permiso de Filomena.

 

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