30 de noviembre de 2020
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FIN DE SEMANA

El profesor de Periodismo Felicísimo Valbuena recuerda la figura del conocido comunicador que este martes ha fallecido víctima del coronavirus

Obituario a José María Calleja: Gran persona, gran periodista, gran luchador contra ETA

José María Calleja.
José María Calleja.
Felicísimo Valbuena de la Fuente, catedrático de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense, de Madrid, hace una semblanza del periodista fallecido José María Calleja, al que conoció personalmente y al que dirigió su tesis doctoral. Un periodista clave en la información de la lucha contra ETA, una banda terrorista que le persiguió por su libertad y valentía en Euskadi. Calleja ha fallecido víctima del coronavirus a los 64 años de edad, en plena madurez profesional e intelectual.

Sabía que había contraído el coronavirus porque me lo había dicho Juan Luis Galiacho, el director de El Cierre Digital. Me extrañó, porque pocos días antes José María Calleja me había escrito un whatsapp lleno de esa vitalidad y humor que eran sus marcas fundamentales.

Había demostrado su vitalidad en la lucha contra la banda terrorista ETA en las tierras vascas. Estuvo escoltado nada menos que ¡19 años!. ¿Por qué tantos años? Porque había escrito mucho y muy bien sobre ETA y contra ETA. Siempre estuvo expuesto, como decía él, “a que me volaran la cabeza”. Escribía artículos, denunciaba hechos, participaba en manifestaciones, fortalecía a las víctimas. Se convirtió en un periodista de investigación que contó a todos los españoles lo que estaba ocurriendo. Y participaba en muchas tertulias. Le llamaban porque daba mucho juego. Sabía de qué hablaba y tenía una fluidez verbal impresionante.

Sus libros son imprescindibles para conocer los cincuenta años de terrorismo etarra. No sólo para conocer sino para ir más allá. Los libros que escribió sobre ETA son una mina de tipos, situaciones, hechos de la vida diaria, atentados, que pueden valer para escribir novelas, rodar películas y series que den a conocer al mundo la valentía y la cobardía de aquellos años, los grupos cerrados y los grupos amenazados, cómo las víctimas se organizaron, salieron a la calle y vencieron en la batalla por la opinión pública.

Y por supuesto, la Guardia Civil y la Policía derrotaron a ETA, con operaciones que algún día van a aparecer entre las más brillantes que han realizado las fuerzas del orden contra el terrorismo en cualquier parte del mundo.

José María Calleja durante la presentación de un libro.

Aquí pongo sus libros fundamentales: Contra la barbarie (1997; La diáspora vasca (1999); ¡Arriba Euskadi! (2001); Héroes a su pesar (2003); Algo habrá hecho (2006).

Cada libro es un estudio minucioso de muchos casos penosos, en los que Calleja mostraba otro de los rasgos de su carácter: El humor. Calleja era una persona que tenía mucha gracia. Pero mucha. Sólo él ha sabido hacer soportable la lectura de tal cantidad de atrocidades como los etarras han cometido. No se callaba tampoco ante la política que desarrollaban los nacionalistas no violentos. Y se reía de ellos. Y, por supuesto, tampoco se callaba ante la política que llevaban los curas y obispos nacionalistas. Desde luego, al obispo Setién no le resultaría agradable lo que Calleja escribió sobre él en sus libros y artículos.

Tampoco pasó por alto las normas de hierro que los terroristas imponían en zonas rurales y en las ciudades.

Él se ha referido algunas veces a cómo el cine español se ha ocupado tan poco y con poca calidad del tema de ETA. Desde luego, el cine español queda a mucha distancia de los directores de un cine, como el italiano, que sí realizaron, sin miedo, películas excelentes sobre la mafia. Él mismo fue el inspirador de la película Todos estamos invitados, de Manuel Gutiérrez Aragón.

Estuvo en el País vasco hasta que sus amigos/as le recomendaron que cambiase de ambiente, porque su compromiso con la lucha antiterrorista y las amenazas constantes que sufría podían influir en la convivencia familiar, como después ocurrió.

Su mujer y sus dos hijos le acompañaron en su cambio a Madrid. Él siempre habló con gran agradecimiento de Javier Pradera, de El País, como la persona que más le había ayudado a asentarse con seguridad en la capital de España. José María dirigió, durante años, un programa de debates en Canal Plus. Pradera murió en 2011 y Calleja le recordaba en muchas ocasiones.

Ya en Madrid, me lo recomendaron unos amigos para que le dirigiese la Tesis Doctoral, pues le habían contratado como profesor en la Universidad Carlos III. Recuerdo que siempre acudía a los Cursos de Doctorado con dos guardaespaldas. Trabajó a fondo en su Tesis y la defendió con la competencia, fiabilidad y el dinamismo que son propios de una persona creíble, como era él.

Podría estar escribiendo mucho más tiempo sobre José María Calleja y lo haré en éste y en otros medios. Tengo que cortar porque el director de El cierre digital me apremia, pues quiere subir cuanto antes este recuerdo cariñoso de esta gran persona, gran periodista y gran luchador contra ETA que fue José María.

Periodista de larga trayectoria

El periodista y escritor José María Fernández Calleja, de 64 años, ha muerto por coronavirus después de ingresar en un hospital madrileño el pasado 29 de marzo. Actualmente era tertuliano en la cadena SER, donde se incorporó tras su época más dura en el País Vasco y el final de ETA.

Calleja ingresó en un hospital con coronavirus el 29 de marzo y solo en unos días empezaron ya las complicaciones de la enfermedad. Estuvo en la UCI durante las dos últimas semanas y el cuadro médico se le complicó ayer lunes, hasta conocerse su muerte este martes día 21 de abril.

Entre 1987 y 1995, trabajó en ETB, conduciendo entre otros espacios el «Teleberri». De 1999 a diciembre de 2010 fue redactor jefe de CNN+, canal en el que presentaba el programa El Debate desde 1999. Además de colaborador en distintos diarios y programas de radio y televisión, compaginaba su labor en los medios de comunicación con la de profesor asociado de Periodismo en la Universidad Carlos III de Madrid. 

José María Calleja.

Era Doctor en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid y Licenciado en Historia por la Universidad de Valladolid. A los dos años se trasladó a vivir a Valladolid y, posteriormente, al País Vasco, donde comenzaría su carrera periodística a principios de los 80 en la delegación de la Agencia EFE en esa comunidad. Entre 1973 y 1974, con tan sólo dieciocho años de edad, estuvo en la cárcel por oposición al régimen franquista.​

Descansa en Paz, José María.

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