06 de mayo de 2021
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FIN DE SEMANA

La compañía barcelonesa cobra entre 3.000 y 8.000 euros por desocupaciones y factura un millón de euros al año

La empresa Desokupa lanza un canal de televisión para "emitir en directo" sus desalojos

La empresa Desokupa, la primera firma en especializarse en el desalojo de personas que habitan ilegalmente en viviendas que no son de su propiedad, continúa ampliando su mercado. La compañía catalana ha anunciado la apertura de su propio canal de streaming, desde el que sacarán partido a sus trabajos con la emisión de contenidos relacionados con los desahucios que llevan a cabo.

La iniciativa, que lleva por nombre Desokupa TV, emitirá desalojos en directo y entrevistas con su fundador y, según indica la organización en su web, la plataforma estará disponible el próximo lunes 12 de abril. “En Desokupa TV se verán desokupaciones sin censura, habrá directos y entrevistas. En estos momentos estamos preparando algunos capítulos y la logística del canal, lo iremos comunicando conforme los técnicos de producción nos lo indiquen”, explican desde la empresa.

Según reza la web que han puesto en marcha para lanzar este servicio, el acceso a los contenidos de la plataforma será totalmente gratuito, aunque están abiertos "a esponsorización y patrocinio por parte de empresas y marcas que deseen formar parte de este proyecto", proyecto que, no dudan en decir, "según los expertos, será de máxima audiencia".

Un negocio no exento de controversias

Desokupa fue la primera firma en especializarse en este tipo de servicios, hace cinco años. Su fundador, Daniel Esteve, un antiguo vigilante de seguridad, sintió “que había nacido para expulsar” a los inquilinos que ocupan viviendas de forma ilegal, tal y como explica en el vídeo de presentación colgado en su canal de YouTube. Sus clientes son propietarios de viviendas ocupadas que, desesperados por la lentitud de la justicia, optan por contratar a estos comandos, que en ningún caso trabajan con bancos ni tampoco en inmuebles en los que habiten niños. La empresa catalana cobra entre 3.000 y 8.000 euros por desalojo y factura un millón de euros al año.

Miembros de Desokupa.

Desokupa sabe cómo explotar las lagunas de la ley para devolver a los propietarios sus casas ocupadas sin acabar en los tribunales. La clave de su éxito, dicen, está en la negociación. El objetivo es alcanzar una solución pactada con los okupas de la mano de agentes profesionales. En la empresa hay departamento comercial, abogados especializados y un grupo de expertos en deportes de contacto como las artes marciales, el boxeo o el judo, habilidades que sirven como elemento disuasorio en caso de tener que negociar o si llevan a cabo controles de acceso. Todo ello, aseguran, cumpliendo siempre con lo que permite la ley, que admite la mediación de estas compañías siempre y cuando no se lleve a cabo en un tono intimidatorio o mediante coacciones.

Si bien la mayoría de este tipo de empresas garantiza en su publicidad obedecer las líneas que marca la legislación, lo cierto es que algunas se han ganado su mala fama por los modos en los que ejecutan los desalojos: violencia, peleas, amenazas... De hecho, son ya varias las entidades sociales que han anunciado demandas y querellas criminales por amenazas, coacciones, desalojos extrajudiciales y violación de derechos fundamentales.

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