12 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Buena parte de España está olvidada tanto mediáticamente como socialmente

El mundo rural y los medios de comunicación ¿qué papel juegan?

La despoblación el gran problema del mundo rural
La despoblación el gran problema del mundo rural
La denominada ‘Laponia del Sur’ o incluso también llamada ‘Serranía Celtibérica’ tiene una densidad por debajo de los 8 habitantes por kilómetro cuadrado. Su proceso de abandono es claro, pero lo mismo pueden sufrir las pequeñas ciudades en un futuro no muy lejano.

Si se hace un sencillo resumen de cómo se distribuyen las grandes masas de población en nuestro país sabrán que Madrid, Barcelona y las provincias costeras son las grandes acaparadoras. Es allí donde la densidad es bastante mayor respecto a las regiones del interior. No hay medias tintas, el interior se está despoblando. Así lo señaló el Parlamento Europeo en el año 2017 y lo incorporó a su agenda entre sus asuntos más prioritarios por recomendación de la Federación Española de Municipios y Provincias.

No es para menos, la denominada ‘Laponia del Sur’ o incluso también llamada ‘Serranía Celtibérica’ tiene una densidad por debajo de los 8 habitantes por kilómetro cuadrado. Para que se pongan en situación, es mucho menor que zonas más inhóspitas del círculo polar. Son más 1.300 pueblos que suplican más financiación y planes de actuación. Es un inmerso territorio olvidado por la mano de Dios que ocupan las provincias de Castellón, Soria, Teruel, Guadalajara, Cuenca, Zaragoza, Burgos, Palencia, Segovia y La Rioja. Y lo peor, es que esta lista puede ir aumentando, porque hay otras de zonas de nuestra piel de toro que van por el mismo camino, que ven como sus ciudadanos jóvenes y más preparados se tienen que marchar por la falta de oportunidades. 

Una problemática que no importa a los medios de comunicación

Si uno analiza de forma rápida cómo esta problemática viene enfocada en los medios de comunicación se daría cuenta que esto es digno de ser estudiado con más profundidad. No es raro encontrar de forma continuada alguna noticia o reportaje (unos positivos y otros negativos, ahora entraré en detalles) sobre esto. Da la sensación de que con estos artículos queremos decir (meto en este saco a los medios de comunicación) que nosotros los “malditos urbanitas” solo nos acordamos del mundo rural para decir lo paletos que son. ¿Cuántas informaciones se hacen centradas en Madrid o Barcelona? Parece que si llueve en Madrid, lo está haciendo en el resto de España. Pues bien, esa visión centralista es un fragrante error. Ellos también son ciudadanos con el mismo derecho, son televidentes con el mismo aparato, son lectores con el mismo smartphone para enterarse de lo que pasa en el mundo y en teoría son igualmente consumidores con la posibilidad de gastar lo que les queda de jornal en unos grandes almacenes.

Jordi Évole en el especial que dedicó al mundo rural y la despoblación

Como les comentaba anteriormente hay muchos ejemplos de noticias que salpican la actualidad sobre este asunto pero que se quedan en simples anécdotas.  Como la historia de ‘La Exclusiva’ que fue plasmada en un reportaje de Salvados sobre la despoblación. Una emprendedora que hace rutas con una furgoneta por distintos puntos de la provincia de Soria (ahora también han ampliado a Burgos) llevando la compra a los ancianos que no pueden desplazarse en pueblos sin casi vida. O la que recogía la agencia EFE el pasado mes de abril, Portell (una localidad de Castellón) ofrece casa y empleo a familias que vengan con niños para no perder la escuela. Y fíjense si la cosa traspasa fronteras ya que Russia Today hablaba en uno de sus reportajes sobre ofertas para comprar pueblos enteros (sin habitantes claro está) en zonas de Asturias y el norte de León.

Las reivindicaciones del mundo rural

Pero desde el mundo rural quieren dejar claro que esas no son las reivindicaciones que necesitan. Por ejemplo, la corrupción. Los grandes medios se olvidan de los caciques que trincan dinero público en estas áreas, que también los hay y sin tanta vigilancia. Del mal estado de la infraestructuras, cuando se han escrito gran cantidad de páginas sobre el famoso rescate a las radiales de Madrid. También se han olvidado del deporte base, de los equipos que se comen kilómetros de las mesetas para jugar en Tercera División sin apenas resonancia mediática. Así podría seguir…

Pues bien un grupo de personas perteneciente a núcleo agregado (ahora les explico que eso) de Sepúlveda, un pueblo de unos 500 habitantes de Segovia, ha dicho basta a esta situación y se han puesto manos a la obra para poner remedio. Vellosillo es un núcleo agregado de la localidad de Sepúlveda, lo que viene a ser la figura que está por debajo del concepto de pedanía. Lo que los convierte en un barrio aislado sin gestión en los presupuestos municipales.

Allí una plataforma de vecinos y allegados se ha organizado para tratar de repoblar el pueblo. Jorge Juan García, uno de sus impulsores, me contaba hace unos días que están elaborando un plan con el cuál haya nuevos pobladores con viviendas más ecológicas, cuya intención es la del reacondicionamiento de construcciones ya existentes. Otra de propuestas que tienen encima de la mesa es un programa de arquitectura muy singular. Con medios de la época levantar una villa romana o un edificio visigodo. Así los escolares pueden comprender desde el terreno y de una manera más atractiva (respecto al aula) como era la vida en aquellas épocas.

Sin embargo, Jorge Juan describía la cantidad de piedras en el camino que tienen. La mucha burocracia que tienen, para poner en marcha un proyecto en un entorno donde la maquinaria está parada. Una de las grandes dificultades que hay en el entorno es la de las muchas viviendas que están en estado de abandono y cuya propiedad no está clara por la falta de documentos que lo acrediten.  El vecino de Vellosillo comentaba la falta de cobertura que hay en esto en los grandes medios, donde solo falta que alguien se le caiga un muro abajo para que algún político local mueva un dedo y pueda cambiar algo.

Ejemplos como el de Vellosillo puede haber unos cuantos, pero lo cierto es que esta zona está apagada. Parece que no sucede nada, pero sí que pasa. Igual hay que cambiar los criterios de noticiabilidad, la sociedad de la información hace que la ésta puede fluir mucho más rápido. Ya no hace falta desplazarse al lugar para enterarse de lo que acontece en el campo. Lo mismo ocurre en la publicidad, ¿por qué todas las campañas de marketing van destinadas a los habitantes de las grandes ciudades?

Una realidad que puede llegar a las pequeñas ciudades

En definitiva, es una gran parte de nuestra patria que se apaga, aunque algunos tratan evitarlo. Veremos dónde se llega este empeño.

Lo que sí se puede concluir, es que primero fueron ellos, los núcleos de población pequeños y mal comunicados. Pero los siguientes, serán las ciudades pequeñas, donde la calidad de vida es muy buena, dónde no hay tanta contaminación. ¿Qué futuro les queda a ciudades como Zamora, Soria, Albacete, Cuenca, Cuidad Real, Trujillo, Badajoz, Almendralejo y un largo etcétera? ¿Qué futuro nos espera para la España interior que va una velocidad inferior? ¿Por qué el desarrollo es para el que ya tiene desarrollo? Digamos NO a una España a dos velocidades, tanto mediáticamente como socialmente. Todos somos ciudadanos por igual.

Rafa Gil

 

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